<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805</id><updated>2011-07-08T00:08:50.553-07:00</updated><category term='sexo'/><category term='pensamiento'/><category term='Antioquia'/><category term='Relatos'/><category term='Cavafis'/><category term='Sartre'/><category term='infancia'/><category term='Vallejo'/><category term='Bienvenida'/><category term='religión'/><category term='Otraparte'/><category term='Gorda'/><category term='carta de amor'/><category term='Poesía'/><category term='agradecimientos'/><category term='autobiografía'/><category term='recuerdos'/><category term='amor'/><category term='Fernando González'/><category term='Foto'/><category term='filosofía'/><category term='cartas'/><category term='protesta'/><category term='literatura'/><category term='Bogotá'/><category term='Crónicas gamberras'/><category term='regreso'/><category term='premios'/><category term='centenario'/><category term='español'/><category term='Beauvoir'/><title type='text'>Opúsculos de un peregrino.</title><subtitle type='html'>Soyez les bienvenus dans mon petit recoin. La dimora di alcuni dei miei pensieri. 
Pero, «si esta escasa luz de mi alma que pongo en este sitio alguno(a) no la supiera ver o se riera, sólo me quedaría la amargura íntima de haberle enseñado algo de mi relicario interior a un alma que cerró sus ojos y sonrió escéptica».</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>El Peregrino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15056103967848681566</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/Sz0gdP71MPI/AAAAAAAAAAM/Jbd0xepsV9s/S220/Capturaaero.PNG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>38</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-3514599656310501612</id><published>2010-05-23T20:28:00.000-07:00</published><updated>2010-05-23T20:38:56.916-07:00</updated><title type='text'>MI INTENCIÓN DE VOTO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/S_n0yGj8B5I/AAAAAAAAACk/_sG4sY_trcA/s1600/Petrico.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 209px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/S_n0yGj8B5I/AAAAAAAAACk/_sG4sY_trcA/s320/Petrico.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5474675963637532562" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A una semana de las elecciones presidenciales en Colombia, comunico a mis amables lectores, a quienes probablemente no les interesa saber esto (y con toda razón) que mi voto en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia será por &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Gustavo Petro Urrego&lt;/span&gt;, candidato de la Izquierda democrática. Aunque muchas razones de fondo me llevan a esta decisión, para resumir diré que su desempeño político como congresista, su programa de gobierno y su arrolladora inteligencia con la que ha descollado en todos los debates presidenciales, me llevan a creer que es, de lejos, el mejor de los aspirantes a reemplazar al acondroplásico enemigo de la lengua castellana, presidente Álvaro Uribe Vélez quien seguirá -para reposo de mi alma- aplastando su minúsculo culo en el solio de Bolívar, hasta el 7 de agosto próximo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-3514599656310501612?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/3514599656310501612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=3514599656310501612' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/3514599656310501612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/3514599656310501612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2010/05/mi-intencion-de-voto.html' title='MI INTENCIÓN DE VOTO'/><author><name>El Peregrino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15056103967848681566</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/Sz0gdP71MPI/AAAAAAAAAAM/Jbd0xepsV9s/S220/Capturaaero.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/S_n0yGj8B5I/AAAAAAAAACk/_sG4sY_trcA/s72-c/Petrico.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-4082478089594575310</id><published>2010-02-21T07:43:00.000-08:00</published><updated>2010-02-21T07:57:48.528-08:00</updated><title type='text'>Réquiem por el amor más puro.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/S4FXn4NVXRI/AAAAAAAAACM/g1aJy2tD0_8/s1600-h/2673349170_713671c8a0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 251px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/S4FXn4NVXRI/AAAAAAAAACM/g1aJy2tD0_8/s320/2673349170_713671c8a0.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5440726167455096082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De allá abajo, de bien adentro, me sube hoy al alma una tristeza. Es una melancolía rara; la que produce la conciencia de saber que uno se va a morir. &lt;/span&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Particularmente, estoy profundamente persuadido, como Tolstoi, de que el asunto de la literatura no es otro más que la muerte, escamotearla o encararla.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuando yo era niño y usaba pantalón corto, un mañana calurosa de esas que en mi pueblo preceden a los chubascos fuertes, repentinos, vespertinos, sin saber yo por qué, mi padre me levantó del suelo con sus brazos mientras veía mis pies alejarse del embaldosado de la amplia sala. Un poco más y cerré los ojos, para pestañear. Un poco más y los volví a abrir. Ante mí, apareció súbitamente La Pola, muerta, con pedazos de algodón metidos en los orificios nasales, la piel de una palidez anémica y el gesto grave y calmo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero no fue esa vez cuando entendí que moriría. Para llegar a allá faltan aún muchas cosas, falta sobre todo llegar aquí, al barriecito de las calles polvorientas, a la computadora donde estoy escribiendo, al piso sin acabados adonde vivo, en esta casita junto a otras, rimero allende el cual Bogotá acaba y se divisan los potreros que dejan pudrirse los muertos cuando de deshacerse de ellos se trata.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La Pola era mi tatarabuela. El mundo ha cambiado mucho y la raza se ha degenerado tanto que hoy la gente no muere tan vieja y por supuesto, tampoco conoce a sus tataranietos ni viceversa. A todos nos matan antes las enfermedades: el cáncer del colon, del páncreas, de las entrañas, de la memoria, de la vida; o una bala, que de esas aquí abundan. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero yo sí la conocí. Era un ser venido de otro tiempo, acaso de la época del Mariscal Robledo, de los años del telégrafo y del ruido del ferrocarril; un ser bautizado con un nombre que ya no se usa y cuyos descendientes no eligieron para ninguno de sus vástagos. Gorda como ninguna, con ese castellano límpido y arcaico de los viejos, pronunciaba una ese nítida, perfectamente apicoalveolar, casi africada, como a nadie se la he vuelto a oír. Vivía siempre enferma, odiaba la televisión, era fanática de las corridas de toros y le encantaba tomar las sopas hirviendo, incluso en los días de calor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Fue mi padre su biznieto preferido, el reamado. Ahora bien, como las abuelas son una especie de &lt;i style=""&gt;daimon&lt;/i&gt; bueno y regordete que acolita nuestras pilatunas, yo, el primogénito de mi padre, heredé el derecho de preferencia. Pero no lo disfruté mayor cosa. La Pola se fue a trenzar las nubes cuando yo tenía cuatro años.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ahora ya estoy viejo y pronto iré a su encuentro. Aunque tal vez sólo alcance a verla de lejos. Porque al cielo, lo que se dice cielo, lo más probable es que no me dejen entrar, por matacuras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero miren ustedes cómo son las cosas: hoy en Colombia, que todo lo pervierte, el país de los tontos, donde cada vez se habla más mal, mejor dicho, peor, ‘pola’ es un eufemismo para decir cerveza. ¡Crasa estupidez de todo un pueblo! Venir a insultar así la memoria de persona tan ilustre, faro vetusto de mi progenie. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hoy he oído: ¿tomémonos una ‘pola’, amigo, que es viernes? Y mi mente imprudente repetía (en silencio claro está; que aquí si lo digo en voz alta sacan pistola y ¡pum!): que te ensarte por el culo el diablo, irrespetuoso. A mí díganme cerveza, caña, chicha o birra si quieren, que el italianismo lo perdono; pero ‘pola no, que La Pola se respeta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Por ser el primogénito, de entre sus tataranietos, soy el único que no la olvida. Los otros ya lo hicieron porque para olvidar hay que recordar y de eso ellos no saben. No se &lt;i style=""&gt;los&lt;/i&gt; perdono (como dicen ellos, por no saber usar los pronombres ni saber qué es un complemento directo). No se lo voy a perdonar jamás, digo yo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero, qué se va a acordar ya Santa Fe de Policarpa Abad. ¿Verdad, pueblo pendejo? Tú no te acuerdas. El único que no la olvida soy yo, quien por las noches extraño las caricias que de niño me quedó debiendo. Yo, que de sus descendientes pude, el que más, meterme entre sus brazos, alzarle con inocencia la enagua y subirme luego a sus piernas para sentir el calor adiposo de sus carnes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nuestra despedida ciertamente fue corta. En presenciándola yo en lo alto del mundo, La Pola muerta, el tiempo suspendido, llegó el cura y empezaron el sermón y los rezos, se organizó el cortejo y principió el desfile. Jesús Nazareno, que así se llamaba la iglesia, hervía con el sol de la tarde. Las paredes blancas de las casas vecinas reverberaban y, ni siquiera bajo los campanos, se aplacaba el bochorno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Para siempre quedará en mi memoria el lento caminar lacrimoso de las hijas y de las nietas, mis tías; sus vestidos negros y el chal morado de la que encabezaba el séquito, y también las miradas traviesas de las viejas tras las chambranas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuando, rumbo al cementerio todos se fueron, después de la quema del incienso y de los réquiems junto al altar barroco, a La Pola no la vi más. Regresé a la casona, sin radio, sin televisión, sin diversiones, a hablar quedo, a no moverme, a rezar mil rosarios, a recibir mil visitas, hasta que los días del duelo pasaran.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ahora, en la vorágine confusa de los recuerdos, se me obcecan las ideas y se me anegan los ojos en grandes goterones de lágrimas saladas que se despeñan sobre el suelo fofo, abierto para mostrarme los huesos de La Pola ya sin carnes. Y yo sigo aquí, solo como voy, sin ella, sin su amor tan puro, el más puro, anhelando sus mimos, en el camino de la vida. De la vida que, hoy lo comprendo bien, no es más que una insistencia perpetua, una terquedad cínica; la soberana contumacia del ojo que ve, de los pulmones que respiran, del corazón que late, aun cuando yo ya no quiero.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nota: a quienes han extrañado mis comentarios en sus blogs, pido disculpas y un poco de paciencia. Los fines de semana, siempre trato de actualizarme hasta donde más puedo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* En la foto, de www.flickr.com, el Cementerio Central de Bogotá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-4082478089594575310?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/4082478089594575310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=4082478089594575310' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/4082478089594575310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/4082478089594575310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2010/02/requiem-por-el-amor-mas-puro.html' title='Réquiem por el amor más puro.'/><author><name>El Peregrino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15056103967848681566</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/Sz0gdP71MPI/AAAAAAAAAAM/Jbd0xepsV9s/S220/Capturaaero.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/S4FXn4NVXRI/AAAAAAAAACM/g1aJy2tD0_8/s72-c/2673349170_713671c8a0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-5172114896916834932</id><published>2010-01-31T13:03:00.000-08:00</published><updated>2010-01-31T13:34:13.583-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bogotá'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Fisting</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Genealogía de un puto II. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A Alberto, que vive por ahí en las calles y que nunca lo leerá; para cumplirle una promesa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/S2XzpVDEwLI/AAAAAAAAAB8/XpzSgdJOK84/s1600-h/2966639783_c7a0c52820.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/S2XzpVDEwLI/AAAAAAAAAB8/XpzSgdJOK84/s320/2966639783_c7a0c52820.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433016416842596530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;No muchos años después de todo aquello, salí del pueblo, por la carreterita ya pavimentada que no viera el Mariscal Robledo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la alta cima del cerro, antes de cruzar la comba del camino de donde ya no se ve más la honda sima del valle, miré hacia abajo y vi por última vez al Cauca serpentear los collados de la comarca entera con sus aguas amarillas, agrestes, rumbo al mar, rompiendo montañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, roto el corazón, dije desde dentro de la rota alma: adiós tibio viento y tibias noches, adiós vida apacible de Santa Fe. Y me fui al Medellín de lloviznas y de mojadas: me fui al colegio, luego a la universidad. Y sepulté mi infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasando el tiempo, donde todo empieza, adonde todo vuelve y donde todo termina y fenece, en la época de los sueños y de las ganas de vivir, llegué a Bogotá, al barrio de San Bernardo, guarida de camajanes. Allí vivía yo; y él en la habitación contigua; los dos en el inquilinato de las destartaladas puertas y del patio de baldosín verde, a la sombra cercana de dos montañas que tenían en esa época sendas iglesias adonde subía la gente a pie, los domingos, para estar del cielo más cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ruidos, que se hacen familiares cuando sólo te separa una pared sin acabados, terminaron por hacernos hablar un día y compartir otro, un par de botellas en el barcito que olía a lúpulo, a boj, a meados, y donde se jugaba al billar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era lo que se llama, con perdón, un puto. Tan joven, belleza al natural, pero, tan mohíno que parecía formado de dolores, inocencia de un pajarillo al viento, sin un nido, gorrión perdido en la selva de cemento sin un árbol para reposar; de ojos grises por lo apagados, aunque cardenillos por su color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó en el barrio de casitas iguales donde pasó su infancia. Fue bajo el cielo despejado de un enero travieso, que dejaba ver claramente el sol de la tarde, perdido tras los cirros lejanos y erráticos de algodón indiscreto, mientras suaves vientos alisios hacían tremolar las hojas de los nogales cercanos y él frente al taller sucio, en medio de la vulgaridad cotidiana de la vida de las barriadas, entre los gritos de los mercachifles y la rudeza de los menestrales. Fue así como descubrió el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, que César se ha ido y que pasa el tiempo y que él no vuelve, lo recuerda en el barcito que dije, mientras se le nubla la voz y el timbre de su acento me deja entrever la profunda nostalgia que le produce pensar en su primer polvo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llanto, sollozo, palabras entrecortadas, y comienza a hablar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Me da vergüenza contarle esto, pero pasó, doctor (no sé por qué me dice así. Porque yo doctor no soy. Tal vez porque en aquí doctor se le dice a cualquier hijoputa. Verbigracia, dotor Uribe, dotor Arias, dotor Santos, dotor Ordóñez). Todo pasó para su desgracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Dilo de una buena vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Me tocó doctor, me hizo sentir sucio, me dijo que me daría caramelos y me engañó. ¡Perro maldito! Me bajó los pantalones, me quitó mis interiores, hurgó con su dedo mis entrañas, y ¿sabe qué fue lo peor de todo? Que al final no me dio nada, el muy truhán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue la vez que Cesar, el ayudante del taller de enfrente, viéndolo absorto en la acera, en los juegos tontos de los doce años, le pidió ayuda para levantar la vieja llanta averiada de un viejo remolcador. Y como nada en esta vida se queda sin paga...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Cuánto me darás si lo hago? Le dije con firmeza, doctor. Que tres caramelos grandes que tenía en el bolsillo, respondió con deliciosa –el adjetivo lo pongo yo– malicia sin que yo lo advirtiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Cómo negarse ante tal paga! No le importaron las caries que podrían producírsele con tal de degustar el dulce sabor de tres caramelos que se deshacían en la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que pidió el de marras era que el niño le ayudara a rodar la llanta hasta el fondo del taller, despacio, despacio hasta que se fuera toda en el oscuro hueco. Y el pobre, ciego por tres caramelos, accedió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ay muchachito, qué tienes en tu pantalón, le preguntó sin tardanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y él, esforzándose por descubrir la mancha que robaba la impecabilidad de su atuendo afanosamente lavado a mano por su madre: no sé, no lo veo, con inocencia, respondió. Déjame y te limpio, amablemente se ofreció el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sin imaginar su malévola intención dejé que me endulzara con su generosidad y deferencia (el último epíteto también es mío).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sacudió la tela con denuedo, y según él, el sucio no salió. Diose –otra vez corrompo la versión original por gustillos literarios– a la tarea de hacerlo con cuidado, rozándome la retaguardia para lograr su cometido. Que me quitara el pantalón, me pidió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Para qué? No es necesario, espetó afectando rudeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Dame los caramelos que ya me apaño luego yo con mi madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Pues fíjese doctor, que me bajó todo, me dijo que cómo era posible que fuese tan desconsiderado con ella, mi progenitora, que tantas horas había tardado blanqueando ese pantalón; que él tampoco quería problemas, que él no quería que ella le fuese a reclamar, y que por eso debía limpiarme. Y me ensució.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez sin nada encima, me acaricio las asentaderas, me hizo examen de próstata con lo que no alcancé a ver ¿y todo para qué? Para nada, doctor. Porque no tenía ningún caramelo en su bolsillo y todo eso lo hacía para distraerme, para no pagarme, el desgraciado. Qué engaño tan bajo doctor, hirió mi dignidad, me dejó sucio, me hizo un examen no pedido, sin consulta y sin factura, y ¿todo para qué? Para no pagarme lo mío. Una vez terminó la auscultación de mis pudendas partes, me mandó afuera y me dijo que había olvidado en su casa los prometidos caramelos, que volviera mañana, que con seguridad los traería. Volví mañana, pasado mañana y también tres días después, pero siempre obraba del mismo modo para engatusarme y despacharme sin lo que me correspondía por haber ayudado a entrar la rueda hasta al fondo, fondo, del taller. Así pasó el miércoles, vino el jueves, llegó el viernes y por fin el sábado. Ese fue su último día de trabajo. Ya las vacaciones acababan y su regreso a la escuela politécnica era inminente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lunes pasó y luego el martes; cada día regresé decepcionado y cabizbajo a mi acera, doctor, deseando que me dieran lo prometido, pero este pendejo se burló de mí. Todavía anhelo que vuelva y cumpla su palabra y me dé los tres dedos de caramelos que me ofreció. Todavía doctor, espero en mis sueños, los tres dulces: uno de anular, otro de índice, y uno de pulgar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;*    En la foto, de Flickr.com, un lugar que bien pudo haber sido el inquilinato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;** Para ver la primera parte de esta entrada: &lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/05/genealogia-de-un-puto.html"&gt;haga clic aquí&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-5172114896916834932?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/5172114896916834932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=5172114896916834932' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/5172114896916834932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/5172114896916834932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2010/01/fisting.html' title='Fisting'/><author><name>El Peregrino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15056103967848681566</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/Sz0gdP71MPI/AAAAAAAAAAM/Jbd0xepsV9s/S220/Capturaaero.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/S2XzpVDEwLI/AAAAAAAAAB8/XpzSgdJOK84/s72-c/2966639783_c7a0c52820.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-3565906030546452182</id><published>2010-01-15T16:45:00.000-08:00</published><updated>2010-01-17T09:26:44.495-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>La Quitamachos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Al amor cobarde…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Quien la ve tan bien portadita, bien puestecita, bien arregladita. Zapatitos rojos, y mediecitas, y guantecitos de raso y sombrerito aparente, bolsita de cordobán en la mano derecha, un abanico en la izquierda y el paso medido, comedido y cauteloso. Que nadie se le acerque, que esa mujer es un peligro. A mi amiga la Javiera, que en paz descanse –todo se va en esta vida- le quitó el marido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue como sigue; me lo contó la pobre, muy desconsolada. Bueno, a mí no, que los niños no cuentan y esto desde los tiempos bíblicos. Pero sí se lo dijo a Fulvia, el menda presente, para perpetua memoria de la cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día de verano como cualquier otro, vino a mi casa –la de Fulvia- tocó fuerte la puerta, se sacudió con un pañuelo la nariz y se apoltronó en la butaca que era de mi tío el mayor, Toribio con nombre de santo malo, que murió en las épocas de las calendas griegas, o sea, en el tiempo del mariscal Robledo, cuando no había carretera pavimentada que llegara hasta la plaza, sonaban todavía las campanas, palomas volaban sobre los aleros de las casas y se cagaban las paredes recién pintadas de la iglesia de Jesús Nazareno y Carmen Burgos aún no se paseaba con su manojo de galletas turcas por la calle del Carmen, pero de esto último ya hablé y aquí no repetimos. Pues bien, ahí mismo, en esa misma silla que era de quien les vengo contando, que vivió en la época que vengo contando, con la mirada perdida en el embaldosado del patio, paraíso de mil líquenes, la Javiera le contó a quien ya nombré, mi abuela, sus penas y yo, niño, vestido de azul, con camisola verde ópalo y tirantes índigos escuchando, amodorrado por el relente cálido de las tres:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que aquello era de risitas que van y vienen, de te agarro la pancita, de una cosquillita por aquí y una bromita de doble sentido por allá; de ven te visito, amigo, a tu casa, ya fuiste a la feria, yo no, qué es ese olor a ajonjolí que me tiene mareada, no me dejarás en pena sin yo probarlo y de mira qué tomates más chulos parió el tomatero de mi jardín. Sin embargo, en descuidándose la Javiera un jueves, el bobo grande cayó en sus redes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Santa Fe, de donde la gente decente, esta mala pécora, mejor dicho, aquélla, de quien hablaba antes, o mejor dicho, después de que hablé de la Javiera, se lo llevó a Aguadas que es pueblo de putas, del Putas. Le puso casa y le dio un caballo con buen ronzal y buena silla dizque para que paseara en las tardes frescas, cuando el hojarasquín del monte no parece. Pero el quídam le salió muy flojo: no desyerbaba la entrada de la casa, que no eran tiempos de pavimento, ni se levantaba temprano, que era lo habitual, ni contestaba los rezos en los velorios, que eran frecuentes, que la chusma mataba a muchos. Hasta que se aburrió la muy matrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pueblo volvió él, volvió ella, volvieron, al poco tiempo, a implorar indulgencia. La Javiera absolvió a su hombre y a la otra le regó fama de casquivana. Así la bautizó Santa Fe, que no perdona, que nunca perdonó: “La Quitamachos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora la veo pasar. Ahí va sola, por la calle. Ya soy muchacho y es mediodía. La observo menear el nalgatorio y, como usa faldas, se me encienden los malos pensamientos, los que me tienen la cara sembrada de mil volcanes que no deshollinan principitos. Dice Fulvia, que es mi abuela (última vez que lo digo): dejá de andar molestándote el cuerpo. La cara, será… Y yo me río y me voy, a seguir dándole al oficio preferido de todo adolescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va sin sombrero, cabeza al viento, sin canas, por la calle desierta como mañana de enero, pero con las carnes aún duras y el movimiento alígero. Quitamachos, le digo entonces con odio en mi silencio, desde las profundidades de la oscuridad del mediodía, escondido detrás de la reja y el alféizar con chambrana elegante de la casa vieja. Quitamachos, le grito a pecho herido, en coro con la sociedad mía que censura la locura, su locura, la espontaneidad de los amores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quitamachos, Quitamachos y me enfrento con repugnancia a ella en mis fantasías, donde siempre gana y salgo yo vencido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al colegio me fui, después a la facultad y partí del pueblo, de la casa de Fulvia, de corredores frescos y ventanales amplios. A la susodicha no la volví a ver. Una hora se añadió a otra, un día a otro, una semana a otra, un mes a otro, un año a otro y envejecí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué ahora que estoy añoso y soy malo y te comprendo no vienes, Quitamachos, y me quitas tú a mí mismo? Los prejuicios de mi clase, los miedos de mi educación maleducada, los gritos que nunca grité y que ahora ahoga el llanto. Porque sí, Quitamachos, me moría de ganas por ti.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-3565906030546452182?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/3565906030546452182/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=3565906030546452182' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/3565906030546452182'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/3565906030546452182'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2010/01/la-quitamachos.html' title='La Quitamachos'/><author><name>El Peregrino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15056103967848681566</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/Sz0gdP71MPI/AAAAAAAAAAM/Jbd0xepsV9s/S220/Capturaaero.PNG'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-6932233169525874588</id><published>2010-01-07T10:40:00.000-08:00</published><updated>2010-01-07T22:27:00.379-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><title type='text'>Se me va la vida.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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el sueño es morriña de mis días y la vigilia una persecución constante de fantasmas por los bosques de niebla de las reminiscencias. Debe ser ya que estoy vieja y que vivo del recuerdo. Tal vez por eso no me reaccionan ya las piernas como antes. Todo me duele. El derroche de energía, de risas, de gracia, es cosa de otro tiempo. Mi sexo está cada vez más vencido, gris y arrugado. Canas blancas salen en mi pubis y pueblan cada vez más copiosamente la montaña donde otrora tantas veces rendí culto a la diosa Venus. Me arden los ojos, me duermo viendo la tele. Me tiro pedos con más frecuencia, aunque menos tóxicos, inodoros. Y tengo barriga, se me caen las tetas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Cada vez viene menos gente al negocio. Ya no vivo de mis curvas, sino de las rentas. Me he vuelto colérica y en el vecindario ya son célebres las mis encarnizadas ojerizas contra el servicio postal y el eléctrico, contra el acueducto, la compañía de teléfonos y los periódicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Disfruto aquello cada vez ya menos y, con mayor celeridad, pasan los estertores del clímax; ya las carnes no se aprietan y mis jugos, cuando no sean asquerosas secreciones, se me han extinguido prácticamente. El único que viene es el viejo Froilo, mi Froilán querido que busca de vez en cuando consuelo en mi ajada anatomía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;¡Qué desgracia! Yo, la que unánimemente llamaban: «la más guapa», la chula de larga cabellera, la monísima del barrio, la grácil rapazuela del callejón de las Ánimas. Yo, que me trepaba sobre los cuerpos jóvenes a subir y bajar la escala de Jacob que lleva al cielo de mil estrellas. Yo, a quien la más perdida y puta de todas jamás igualara; la que durmió después de aleves batallas de amor con dentistas e ingenieros, carpinteros y albañiles, nacionales y extranjeros; con la fuerza pública una docena de veces, una con un cura monseñor y otra nada más y nada menos que con Su Excelencia el señor don ministro de las finanzas nacionales que me metía billetes vagina adentro, para sacarlos mojados y ponerlos a tostar –como decía él- sobre la mesa de noche donde permanecían hasta que, en efecto, se atiesaban y él se reía y luego me abrazaba enroscado, diciendo: «soy tu churumbel», y yo le perdonaba la pilatuna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;De eso, nada queda. Los de la fuerza pública unos se volvieron fieles, otros maricones; y los que siguieron visitándome, los fueron matando uno a uno desde que la violencia de los narcos se desató en el país. Al cura monseñor lo hicieron arcipreste y ahora pontifica en una iglesia muy grande, de columnas gruesas de mármol. Ya no se le para. El ministro y los demás, dejaron las andanzas y se volvieron monógamos, que la situación no está para jaleos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Hoy, si acaso el viento levantino me alza la falda y estas manos viejas y tachosas que no son yo me la bajan, ya para que pueda sentarme a mear en el excusado, ya para ponerme el pijama largo de muselina vaporosa y rosada con el que duermo, cuando puedo y quiero y no me atormenta la conciencia y no me aturden los recuerdos y no hace estragos en mi garganta el jugo gástrico, ni se me sube la presión, ni me duele la cabeza, ni me entran reflujos, ni se me agudiza la dispepsia. Nada más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Vivo sin hijos, ni madre. Aquéllos porque jamás los tuve, ésta porque me lanzó a la calle muy temprano y nunca más la busqué a la muy maldita. Y ya para qué si dicen que se murió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Amores, hubo algunos. A todos los despaché. El cariño me resultaba empalagoso y distractor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;No es muy grande mi patrimonio. Me dará para terminar siendo una viejecita burguesa de esas que encierran en clínicas al cuidado de las monjas para que les den de comer y las limpien con agua por si se cagan los calzones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;La vejez es una espera. No se hace nada. Como ya no hay gracia, se derrocha el tiempo y se asesinan las horas, ora mirando a la calle desde el segundo piso adonde vivo, ora con la vista perdida en los nimbostratos allende los cuales los ángeles se sientan a tocar la cítara en el cielo al que nunca iré.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Así, mientras espero sola el día de mi muerte declaro una vez y otra y otra: no dejo herederos. Mis bienes, que se los coma el orín mohíno, después de que se dibuje en mi rostro el mohín extraño del rictus final. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Estoy sola para que nadie me vea cuando pase y si me ven, que volteen la cara, que pasen de largo, no sean chismosos. Que muera en soledad, que en soledad he nacido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Quise ser mala, pecadora, pervertida, descarriada. Lo soy. Luché por conseguirlo y lo logré. Ahora que se me deje partir impenitente, amargada, roída por los años y por los yerros de tantas décadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Que todas mis propiedades se consuman poco a poco, que nadie las use. Es mi última voluntad para que esta ciudad de mierda recuerde por los siglos que aquí, adonde esto escribo, vivió una puta cabal, de las que se consagran a su oficio por vocación y porque simple y llanamente les rasca el culo, que eso es también posible en la humana geografía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-6932233169525874588?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/6932233169525874588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=6932233169525874588' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/6932233169525874588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/6932233169525874588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2010/01/se-me-va-la-vida.html' title='Se me va la vida.'/><author><name>El Peregrino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15056103967848681566</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/Sz0gdP71MPI/AAAAAAAAAAM/Jbd0xepsV9s/S220/Capturaaero.PNG'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-7012370650433780846</id><published>2009-12-31T21:31:00.000-08:00</published><updated>2010-01-02T13:52:53.432-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='regreso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>¡He vuelto!</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/Sz2KRecUw2I/AAAAAAAAABI/Wp6R9QRXaOA/s1600-h/Regreso+edit.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/Sz2KRecUw2I/AAAAAAAAABI/Wp6R9QRXaOA/s320/Regreso+edit.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5421641559258219362" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ven otra vez y tómame&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;amada sensación retorna y tómame&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cuando la memoria del cuerpo se despierta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y un antiguo deseo recorre la sangre;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;cuando los labios y la piel recuerdan&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y las manos sienten que aún tocan.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;Ven otra vez y tómame en la noche,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cuando los labios y la piel recuerdan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Kavafis.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Que se enciendan los motores, que he decidido volver, dije, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paris en arrière&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se encendieron y empecé a surcar las nubes color de armiño, color de muerto. Volvía adonde siempre: a Colombia, la de las montañas, el país de las palmeras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerré los ojos y concilié el sueño sobre el trasfondo de la mar océana sobre la que volaba raudo el bólido color índigo y blanco que me transportaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando desperté, el mar azul más que el cielo, cedió su imperio a los golfos, las ensenadas y las penínsulas que conocía desde los años ya lejanos de la escuela primaria. Morrosquillo y Maracaibo, Barú y La Guajira: iba repasando cada accidente costanero, mientras me adentraba en la selva espesa de mis antepasados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aparecieron en lontananza una casita y otra y otra, que yo divisaba con embeleso desde la estrechez de la ventanilla. Eran casitas de pobres, de campesinos, cuyos carrillos rubicundos rememoraban a mi abuelo, terco y voluntarioso como aquéllos y rezongón como dos no hay sobre la faz del mundo. ¿Cuál de todos los rimeros de construcciones será Santa Fe la vieja y cuál San Jerónimo aquende el Cauca? ¿Dónde los abrevaderos y el arroyito juguetón que baja del cerro y la casona de los corredores de la Puerta de la Almagra?, me preguntaba. Y se me mezclaban en el alma los recuerdos lacrimosos, anastomosis perfecta de mi ser con el paisaje amplio, donde un río bravo y amarillo, enfurecido, descollaba undívago por entre las cañadas empinadas de un verde encendido, profundo, triste y vespertino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo un poco más y aparecieron, como por brujeril azar, miles de argentados plásticos. Eran los invernaderos de flores que rodean a la capital; los mismos que había dejado y encontraba ahora intactos. Así, ardiente el corazón, obcecado el limpio brillo de la razón y alelados los ojos en el paroxismo de la emoción, empezó el descenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco después estaba ya en Bogotá, la sucia, la fea, la ladrona; encerrado de nuevo, presa de indecibles miedos y viendo la caer la lluvia cicatera que caía no cayendo, sin otro afán distinto al de mojar mis maletas, como diciéndome con iniquidad: estás de nuevo aquí y eres mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así era, en efecto. La ciudad me absorbía como absorbían al taxi en que iba, las avenidas y sus vericuetos, sus puentes y señales. Adentro, el viento helado entraba por mis narices y penetraba en lo hondo mis pulmones; afuera, gotitas de agüita clara se despeñaban con vertiginoso ritmo sobre el cristal de la carrocería adelante, atrás, a derecha e izquierda.&lt;span style="font-style: italic;"&gt; «Titilar de cocuyos que van dejando impresión de mechuzos agonizando, chubasco que en la noche va despertando, va despertando de su sueño al lucero madrugador»&lt;/span&gt;, canturreaba el estéreo y su canturrear y la lluvia conspiraban contra mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Llegué!, ¡volví!, dije con la fuerza de los pretéritos que, simples, salían perfectos de mi aparato fonador con la emoción que me embargaba el alma, como si todo se perdiera en un ayer oscuro y no existiera más que el presente al que mis pies descalzos, una vez en mi alcoba, se aferraban con igual fuerza que a la tierra fría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, apagué la luz, abrí la ventana, levanté los ojos hacia el cielo sin estrellas y, lentamente, los fui bajando para pasar revista a las montañas, a las luces de la lejanía, a los huecos de mi calle, a los techos de las casas, al tanque elevado del vecino, el que tiene por si se va el agua, que no se va hace meses; a la ventana de la chica de enfrente de nombre desconocido y escurridas nalgas, pobrecita, pobrecita; a la de su hermano, tunante y adicto al porno: abur, abur, a dormir muchacho; y al pasante errante que, las manos en la americana, arrastraba sus pies beodos sobre el asfalto acuoso, recién llovido, recién anochecido: vete a casa bohemio que la madrugada será fría. Se fue, se fueron todos, se hundieron en el vacío y sobrevinieron el silencio, que se parece a la misma muerte y yo mismo, traído desde la hondura de las sombras por mil fantasmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí estaba de nuevo, aquí estoy. Y grité: soy yo, ¿me recuerdas?, ¿me recuerdan?, ¿me recordáis? Pero no hubo respuesta. Silencio y más silencio hasta que me dormí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-7012370650433780846?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/7012370650433780846/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=7012370650433780846' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/7012370650433780846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/7012370650433780846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/12/he-vuelto_31.html' title='¡He vuelto!'/><author><name>El Peregrino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15056103967848681566</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/Sz0gdP71MPI/AAAAAAAAAAM/Jbd0xepsV9s/S220/Capturaaero.PNG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Li6KQxBhFuE/Sz2KRecUw2I/AAAAAAAAABI/Wp6R9QRXaOA/s72-c/Regreso+edit.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-6133617083808070428</id><published>2009-06-03T13:05:00.000-07:00</published><updated>2009-06-04T07:18:06.625-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='agradecimientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autobiografía'/><title type='text'>El peregrino detrás del Peregrino.</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En la foto: las manos escribientes del Peregrino.&lt;/span&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SibZMEpuq4I/AAAAAAAAAHY/Yu0L6yFgIbo/s1600-h/manos.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343196809352096642" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 256px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SibZMEpuq4I/AAAAAAAAAHY/Yu0L6yFgIbo/s400/manos.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;«Es todo mi sentir un desconcierto;&lt;br /&gt;un fuego el alma, la mirada un río;&lt;br /&gt;de pronto espero, al punto desconfío;&lt;br /&gt;ora divago, de repente acierto».&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Camoens.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Los Opúsculos de un Peregrino cumplen un año en la blogósfera. Por accidente, el 3 de junio de 2008, nacieron en un café Internet en el número 4-25 tal vez, de la calle de la Factoría en Cartagena de Indias pero se crió en la de San Miguel del Príncipe en Bogotá. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Para celebrarlo, para cantarme a mí mismo como Whitman, he decidido tomar algunas frases de viejas entradas e irlas recopilando, modificándolas. Seguro estoy de que mis lectores habituales no las leyeron, pues, este espacio, en su infancia modesta y apacible, apenas y contaba con visitantes. Fue &lt;a href="http://johnyara.blogspot.com/"&gt;Yara &lt;/a&gt;quien me enseñó el arte y los trucos y hoy hasta un buen lugar tengo en el ranking.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Pero, antes de empezar, debo reconocer que este espacio, ha significado para mí encontrar gente maravillosa en el camino, amigos venidos de los cuatro puntos cardinales: de las montañas andinas, de la Antioquia de la que intento desasirme, de la gamberra capital colombiana, de las pampas del sur, del Río de la Plata de aguas amarillas, de la Argentina toda, del cosmopolita Madrid, de las tierras místicas del Al-Ándalus, de los más diversos rincones de la península, de los &lt;em&gt;territoires de glace&lt;/em&gt; de Voltaire, que son el Canadá, del Méjico de bravías águilas y más bravos aún desiertos, del Perú de los Incas, del Paraguay que grita en guaraní sus penas, del Chile austral y metálico que cantara Neruda, de la Cuba cubana y altiva de nictálopes y andenes desvencijados adonde ya no llega el tren ni pasa más García Lorca, de la República Dominicana de mulatos lúbricos y sonrientes, y de muchos otros lugares… &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;A todos les diré como el primer día, como en la primera entrada: que este es mi blog –&lt;em&gt;mon petit recoin, la dimora di alcuni dei mei pensieri&lt;/em&gt;- que lo escribo desde un país de palmeras y ventiscas, de risa y desencanto. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Bienvenido anónimo navegante. Bienvenidos curiosos todos. Bienvenidos lectores desocupados. Bienvenidos amigos y enemigos ávidos de saber, de lectura, de palabras. Bienvenidos a mi reino. Dejadme correr ante vosotros el velo de mi ser... &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;¿Quién es el peregrino detrás del Peregrino? &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Para empezar, nací junto a unas palmeras muy cerca del mar de los caribes, del olvido. Una tarde, en medio de soles y calores insoportables, me abrí paso por la núbil vagina de mi madre para, desafiante, abrir los ojos y volverlos pronto a cerrar: estaba mortecino. Un mes después me desahuciaron. Pero, la vida y su malquerencia fueron más fuertes. Sobreviví. Crecí. Aquí y allá. Sin muchas cosas aunque con muchos sueños y con terribles ansias de ser libre, de ser pájaro que vuela, de ser mariposa o manzano como suspiraba Neruda y fantasma que se cuela por las rendijas, que vuelve a entrarse por la ventana, que se cuela por una rendija del rosetón y que sobrevuela el cuarto de la memoria disfrazado de recuerdo. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Vivía encerrado y los cuidados médicos se redoblaban. Fue entonces cuando aprendí a husmear los libros, sin saber siquiera leerlos. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Un día, sobre el gran atlas de mi padre, montado en mi Wolkswagen miniatura (el mejor regalo de Reyes que jamás tuve) empecé a recorrer el Oriente y Europa; pasaba el Bósforo de un salto, bajaba al Peloponeso y luego, haciendo trampas, bordeaba el Adriático, cruzaba el Po, daba un giro sobre Lucerna arrastrando castillos y me encaminaba hacia los Pirineos. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Creo que fue en esa época cuando aprendí de memoria los ríos de España y las ciudades por donde pasaba el Guadalquivir: el Tajo, el Duero, el Ebro, Sanlúcar, Andújar, Sevilla, Córdoba. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Luego, conseguí un barco, por mi cumpleaños, emprendí la expedición y, Danubio adentro, me perdía en la Dacia misteriosa. A lo lejos quedaba Transilvania, recóndita y espeluznante.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Haciendo trampas, como siempre, salía del embrollo: en la Selva Negra traía mi Wolskwagen y lo hacía caer del cielo; montaba el barco encima y, a las puertas del Rin, lo hacía desaparecer de nuevo. Rodando, rodando, terminaba mis fantasías en los Países Bajos y me iba a cenar. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Tal que Mafalda, detestaba las sopas. Cremas de verduras, de cebollas, de carne fresca, de gallinas, de plátanos; ninguna me placía. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Cuando llovía salía a la ventana como a contar las gotas. Creo que fue la lluvia la que me enseñó lo que es la melancolía. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Al anochecer, muy temprano, decía mis oraciones y me dormía, al ritmo de los padrenuestros. «Ángel de mi guarda, mi dulce compañía»…y se apagaban mis ojos inquietos. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;Should my early life seem, (as well it might) a dream,&lt;/em&gt; dice Poe. Pero, pasé por mi niñez a gran velocidad. Muy precoz, como siempre, salí pronto del regazo materno, del calor del hogar. Me eduqué en un colegio al cuidado de los clérigos de san... &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Mientras mi viejo atlas, olvidado, se consumía en la humedad y el moho, yo volaba con Verne, con García Márquez, con Flaubert, con Unamuno. Dostoievski me enseñó la mezquindad del corazón y Camus la gratuidad del mundo; con Nietzsche vi su locura y con Kierkegaard su brevedad. Platón me enseñó a amar la poesía y Aristóteles a odiar a Dios. Con el Aquinate descubrí el latín de los antiguos y con Malebranche el francés de Molière. Agustín me hizo recuperar la fe ardiente de la niñez y Marx sus inconsistencias. Así pasé mis mejores años: leyendo. Leía sin prudencia, sin prevenciones. A decir verdad, nunca he arado la tierra ni buscado nidos (es de Sartre. Cito de memoria), nunca hice un herbario ni tiré piedras a los pájaros. Pero, los libros fueron mis pájaros y mis nidos, mi herbario y mi campo, la biblioteca era el mundo encerrado en un estante. Platónico por naturaleza, fui del saber a su objeto, me parecía que la idea tenía más realidad que la cosa. &lt;em&gt;C'est dans les livres que j'ai rencontré l'univers&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Después, pasando el tiempo, terminé mi camino en la vieja Santa Fe, de esmog frío y viento de montaña. Me enamoré de la sórdida carrera décima, de la alcurnia capitalina de manos de niña española, me desterré a una ciudad cuyos rostros y gente van de prisa. Y se me quedó prendado el corazón en los oquedales de sus cerros, en sus putas y sus maricas. Por eso, a veces me hace falta La Candelaria vieja en donde siempre se encuentra una historia, la elegancia inglesa de Teusaquillo y el Chapinero ruidoso y noctámbulo. Pienso en el lejano Fontibón con sus charcos, en la Suba de calles estrechas, de barrios deprimidos y de rubicundas mejillas infantinas. Repaso el norte opulento, el sur olvidado, sus rostros tristes, casi sin esperanza. Ciudad de todos, tierra de nadie, lloro su soledad, sus mañanas de sol espléndido, sus tardes bajo la lluvia que empaña las ventanas antiguas, el hormigueo de sus quincalleros… &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Creo que por mis condiciones personales, por tener una mente tan inquieta, y luego por haber podido establecer contactos desde que era niño con gente y maneras extranjeras, siempre me mantuve un poco a distancia –lo digo humildemente- de los gustos, palabras y hábitos del lumpen. Me siento a veces –más en este destierro- como distinto y lejano, algo así como un predestinado. Acaso una nueva Juana de Arco, llamado a una gran misión. Yo también oigo voces. Como dice el poeta, «voces que anuncian: ahí vienen tus angustias. Voces quebradas: pasaron ya tus días. Son fantasmas, una multitud de fantasmas ebrios». &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Mi mente es inquieta, deseosa de conocer: es un ardor encendido, sed que a veces siento de todos los versos, ansias de conocerlo todo. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Cuando la masa ignara y amorfa prefiere exaltar el nacionalismo mostrando las bondades innegables de nuestra tierra y de nuestra gente, yo prefiero cultivar una sana autocrítica. Soy, en realidad un antipatriota. Tal vez es que, si queremos mejorar, como decía David Sánchez Juliao, debemos ser implacables con nosotros mismos, reconocer que hemos terminado siendo mediocres y que estamos muy lejos y muy por debajo de los grandes ejemplos de hidalguía, sacrificio y audacia de muchos de los que nos han precedido en esta Historia mal escrita, campo en ruinas. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Detesto la complacencia dulzona y el patriotismo masturbador y narcisista. El nacionalismo, como a Camilo José Cela, se me curó viajando. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Me río de la procacidad literaria, la disfruto; y sin embargo, creo en el respeto, la compasión, la solidaridad. Soy una especie de Marx y Nietzsche reunidos. En mística un Eckhart, en estética un Céline; en gustos, un heterodoxo relapso. Tan humilde como Moisés, tan egotista como De Gaulle. Tan mierda y tan nada de lo anterior como todos ellos. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Respecto a la gente de mi raza estoy lleno de pecados inauditos. Cuando mis ancestros, sedientos de oro, se establecieron cerca del mar, se creyeron condenados a morir allí para siempre. Creo que de indias livianas que cedieron al lúbrico conquistador, que aprendió a vivir perdido entre las ciénagas, vio la luz la pobre y zarrapastrosa progenie de mi padre. Más tarde, de las generaciones que se pierden en el tiempo espectral nació mi madre sin la casta ni la alcurnia de sus predecesores, todos peninsulares. Así fue pasando el tiempo y fueron atropellándose las horas los días y las edades hasta que aparecí yo, el hijo de esta historia espuria. De entre los míos, me siento a veces como el más avezado en esto de la gloria y el honor de los hombres, cosa que me ha traído no pocos contratiempos que no merecen ser recordados sino contados, pues contar un dolor es acaso consolarlo, como bien dijo Eça de Queirós (las referencias, os las quedo debiendo. Buscadlas en algún recodo viscoso de mi occipucio, si es que la memoria, por ventura, se aloja allí). &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;En un mundo que tiende a la homogeneidad, algo en mí insiste en hacer la diferencia. Me duelen los hombres, mis hermanos. Me duele el mundo y su miseria. Me duele, por ejemplo, me duele inmensamente África… &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La vida me ha ido cambiando, afanosa y veloz. Un día, sin darme cuenta, descubriré que estoy viejo de veras y que aún no llego a ninguna parte. A eso me condena esta existencia impuesta: a la sensación angustiante y angustiosa de estar y sentirme siempre en camino. Camino y camino y el horizonte sigue estando igual, intacto delante de mis ojos como el primer día. No hay tal vez otra salida, sino amar el viaje y disfrutar del vértigo de la ruta. Quizá al final, cuando caiga agotado y exánime de mi viaje, unas manos más grandes me recogerán y me harán descansar para siempre. Mientras tanto, vivo de la apuesta como Pascal. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La vida, poco a poco me ha ido mostrando, hablando de sus penas, de sus amores perdidos, rotos, venidos a menos. Después de las peleas que he debido librar hasta ahora, creo haber terminado por renunciar a la fe en el amor y casi prefiero la comodidad de las conquistas furtivas. A estas alturas del partido, veo con claridad que lo humano fenece y que, como dijo Borges, «ser inmortal es baladí». &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;No obstante no tengo otro camino que seguir soñando y aspirando a lo más grande para seguir sintiendo que estoy vivo, pues, los sueños me hacen despertar, dejar la inercia y moverme por impulso propio. «El aburrimiento es algo semejante al polvo. Vamos y venimos sin verlo, respirándolo, comiéndolo, bebiéndolo. Sin embargo, basta detenerse unos instantes para que recubra el rostro, el cuerpo, las manos», escribe en su diario el curé de campagne. Por eso yo, también como Bernanos concluyo: «hay que moverse [¡debo moverme!] sin cesar». &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Gracias, gracias, grazie, merci, thank you.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-6133617083808070428?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/6133617083808070428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=6133617083808070428' title='34 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/6133617083808070428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/6133617083808070428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/06/el-peregrino-detras-del-peregrino.html' title='El peregrino detrás del Peregrino.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SibZMEpuq4I/AAAAAAAAAHY/Yu0L6yFgIbo/s72-c/manos.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>34</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-2958989257668948298</id><published>2009-05-22T09:47:00.000-07:00</published><updated>2009-05-22T13:44:33.458-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas gamberras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fernando González'/><title type='text'>Genealogía de un puto.</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;«Por eso no levanto mi voz, viejo Walt Whitman,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;contra el niño que escribe nombre de niña en su almohada,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ni contra el muchacho que se viste de novia &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;n la oscuridad del ropero,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;ni contra los solitarios de los casinos que beben con asco el agua de la prostitución,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ni contra los hombres de mirada verde &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;que aman al hombre y queman sus labios en silencio».&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;F. García Lorca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-Ay don Álvaro, ¡cómo nos ha cambiado la vida! Ahora que estamos medio borrachos y que, bajo el efecto de las cervezas, se me está soltando la lengua, le voy a contar una historia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué de cosas, don Álvaro, las que me ha tocado oír desde que nos recibimos de la universidad y dejé atrás la Antioquia tosca y hombruna de mis montañas a la que nunca más he vuelto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pobre como soy, en la gran ciudad me ha tocado hacer de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adiós tibio viento y tibias noches, adiós vida apacible de Santa Fe, adiós Medellín de lloviznas y de mojadas, de Silvia y de yerbas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fíjese que algún tiempo ha, por ejemplo, trabajaba como consejero de estudiantes en el departamento de asesoría psicológica de una escuela secundaria en algún sector de esta Bogotá, gamberra como las crónicas que por perezoso (y por andar concentrado en obritas de Eco, lejanas de su mundo) nunca leyó Ud., canijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debía dirigir con los alumnos del último curso un taller de reflexión sobre el «don maravilloso» de la sexualidad. Me apercibí de lo necesario y elaboré un bosquejo que creo que debió revisar hasta el arzobispo, tal vez porque un contenido de tan alta «peligrosidad» debía pasar por la lupa de mil censores (con razón se lamentaba Fernando González Ochoa, nuestro viejito de Otraparte del Envigado del Javi, en su Viaje a Pie: «¡pobre país, país de miseria, […] sin rumbo y sin conciencia aún! ¡Pobre país en que son condóminos el Cura, el Bachiller y el Diablo!». Esto último lo pensé, pero, afortunadamente don Álvaro no lee los pensamientos como Zola, ni cuenta las gotas de sudor que caen de la frente de Raskólnikov como Dostoievski).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, después de todos los ajustes necesarios (corte esto, agregue aquello, no diga esto, esto no es necesario, este contenido no es relevante para adolescentes, etcétera), pude hacer mi taller, que, a la larga, resultó ser una maravillosa jornada de reflexión y de maduración personal tanto para mí como para los chicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya mejor no le cuento más, don Álvaro, mejor escribo y luego venga y lea, &lt;em&gt;tolle et lege&lt;/em&gt;, como le dijo el diablo al de Hipona (que no era de Hipona sino de Tagaste, que no era de Tagaste sino de la mujer que despidió en Milán, que no era de Milán sino de su puta madre que según dicen, no me consta, era una santa):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era el jueves o el viernes de un octubre por la tarde y los estudiantes, en la soltura de su adolescencia, abrieron su intimidad y festejaron alborozados lo que para ellos fue un arrebato de inusitada sinceridad. Hubo risas, abrazos y lágrimas cursis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejemos ahí don Álvaro. Mejor le sigo contando de viva voz:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lorenzo, la loquita del grupo (las amigas hasta le decían Lola y cantaba: «…la que camina sola por Barcelona buscando follón». Esto lo estoy pensando, pero no se lo digo al de marras), el bailarín estrella en el grupo de danzas de la escuela, el del pearcing sobre la ceja izquierda, la piel pálida y el pelo castaño con un par de mechas blondas, siempre tiesas bajo el efecto de la gomina, le contó a todos lo que ya sabíamos: que era gay. Como cuando Uribe –el acondroplásico doctor Varito– que hoy amaneció con una «encrucijada en el alma» (menos mal que no en el culo), nos diga, al fin, que quiere hacerse reelegir. La gente cree que uno es güevón, ¿cierto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la seguridad de la Lola y la naturalidad de su discurso provocaron algo que muy pocos esperábamos: Pipe, un mozalbete de diecisiete años, atlético, de barba incipiente y una docena de barros en el rostro, también quiso contar su secreto frente a la mirada atónita de sus compañeros y, sobre todo, de las chicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué liberales se nos han vuelto los muchachos! ¿Verdad, don Álvaro? Ud. debe sentirse en su salsa en estos tiempos. Y abro paréntesis para que el lector entienda, porque generalmente es tonto y olvidadizo: don Álvaro es un marica Summa Cum Laude de Medellín, que en mi serie Las Cartas de Ripol se estaba muriendo (de SIDA no, no sea malpensado), eso creo. Bueno, al menos está todavía vivo para mí y para Martincito, el hijo de Silvia que no le diré quién es porque no quiero remover ese pantano turbio de mis recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volvamos adonde nos encontrábamos: a la mesita de las cervezas, donde estoy borracho y se me está soltando la lengua y don Álvaro, beodo, pestañea despacio, despacio y se está durmiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como esto es literatura, juego con el tiempo y mejor regreso atrás:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo pasó (en el pasado, porque estoy jugando con él, ya lo dije) y terminé renunciando a ese empleo (ay hombre, ¿cómo que a cuál? ¡al de consejero estudiantil! ¡Concentrate! Y no, no se me olvidó la tilde; es que en Antioquia voseamos y hacemos de una esdrújula una paroxítona porque sentimos al castellano tan nuestro como lo siente la RAE).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No volvieron las tardes de formación y crecimiento personal (las volvieron retiros espirituales de un fin de semana en la casa de unas monjas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No contaré las causas de mi renuncia, aunque, según lo que he dicho cuatro párrafos más arriba, el lector perspicaz (ahora le llamo así después de haberle dicho tonto porque esta es mi historia y hago en ella lo que me da la gana) podrá colegirlas fácilmente. Los chicos se graduaron y, con mi salida, perdí con ellos todo contacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo volvió a pasar y una noche me encontré con Pipe (el mes pasado, a decir verdad).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba muy cambiado, don Álvaro. Si lo viera: ya no tiene barros en la cara y sus carrillos lucen adornados con una barba copiosa, afeitada cuidadosamente siguiendo caprichosa forma. Su peinado descuidado no le iba mal y debía tener ya unos veinte o veintiún años. Apenas como para Ud. don Álvaro (se está riendo. Parece que se acaba de despertar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en Terraza Pasteur, uno de los sitios de ligue gay más concurridos y tradicionales de la capital colombiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Good evening monsieur!, gritó en pésimo ‘fran-glés’, con entusiasmo, Pipe, como para demostrarme con su chicana que estaba aprendiendo otra lengua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me volví y sin reconocerle le respondí fríamente: buenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Soy Pipe, doctor! ¿No me recuerda? (no sé por qué diablos me dice ahora ‘doctor’. Será para insultarme, porque en Colombia doctor se le dice a cualquier hijueputa, verbigracia, al Doctor Varito).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Muchacho!, dije, pero qué cambiado estás. ¿Qué hacés?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Espero a alguien, respondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardé poco en comprender, don Álvaro, que ‘alguien’ se había vuelto una palabra habitual en sus labios. ‘Alguien’ designaba los más diversos tipos de personas. ‘Alguien’ podían ser Luis, Mateo, Felipe, Jorge, Fernando, Eduardo, Esteban, Jairo o Ricardo. Pipe les acompañaba, les daba un rato de placer, se daba a sí mismo un rato de placer y regresaba muy tarde al piso que había rentado en Santa Isabel, en donde vivía solo. Le gustaba lo que hacía, tomaba precauciones y lo disfrutaba mucho. Había aprendido mil formas de amar y se sentía afortunado de pensar que mientras el trabajo suponía para muchos grandes esfuerzos y fatigas, para él resultaba algo tan placentero y muelle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre todos sus ‘alguien’, su preferido era Eduardo. Lo vi ese día, justo antes de despedirme de Pipe, cuando ya en el pocillo no quedaba sino el poso del café, pues lo había invitado a tomar uno. Era joven y algo apuesto, hasta se parece al Javi, don Álvaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía indumentaria de ejecutivo, más o menos 31 de edad, estaba casado y tenía un bebé de dos años (esto me lo contó Pipe ayer, cuando lo volví a ver y decidí escribir su historia que luego, en el barcito del Chorro de Quevedo, que es un sitio para marihuanos y pasotas, le estoy contando a don Álvaro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se veían una vez por semana. Eduardo parecía quererlo. Lo buscaba, le hacía regalos y le trataba con una ternura que conmovía y dejaba ver el drama de su corazón dividido y de su vida de fachada. Pero, Pipe era (en pretérito imperfecto porque todo lo que tiene que ver con el corazón debe conjugarse en este tiempo) incapaz de amar. De Eduardo no le interesaba más que la firmeza de su torso, el tono glauco de sus ojos, el color rojizo de su cabello, esa elegancia hierática de sus ademanes, el fino acento con el que hablaba y el leve olor a nicotina de su aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la noche en que me lo encontré al pasar por Terraza Pasteur, Pipe fue poco a poco contándome su vida en un sitio y otro, que yo he recreado en mi mente de mil maneras, buscándole, sin poder esto hacer, una explicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según entiendo, don Álvaro, todo empezó en el barrio de casitas iguales donde pasó su infancia. Pero, mejor deme un papel, que voy a escribir de nuevo. No me interrumpa más:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo el cielo despejado de un enero travieso, que dejaba ver claramente el sol de la tarde capitalina, perdido tras los cirros lejanos y erráticos de algodón indiscreto, mientras suaves vientos alisios hacían tremolar las hojas de los nogales cercanos, en el taller sucio, en medio de la vulgaridad cotidiana de la vida de las barriadas, entre los gritos de los mercachifles y la rudeza de los menestrales, Pipe descubrió el amor; sí, del modo más heterodoxo y tierno posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, que César se ha ido y que pasa el tiempo y que él no vuelve, Pipe lo recuerda mientras se le nubla la voz y el timbre de su acento me deja entrever la profunda nostalgia que le produce pensar en su primer polvo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Continuará.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-2958989257668948298?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/2958989257668948298/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=2958989257668948298' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2958989257668948298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2958989257668948298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/05/genealogia-de-un-puto.html' title='Genealogía de un puto.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-8527823032030682959</id><published>2009-05-04T10:00:00.000-07:00</published><updated>2009-05-06T06:22:05.592-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='infancia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gorda'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><title type='text'>Carmen Burgos o el porqué de las tetas.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/Sf8k-atNzaI/AAAAAAAAAHQ/HCIaeMXuPHw/s1600-h/gorda.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332021138569416098" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 326px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/Sf8k-atNzaI/AAAAAAAAAHQ/HCIaeMXuPHw/s400/gorda.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Por la calle de las Flores, por la de San Antonio, por la del Carmen, por la del Comercio; con el viento, al ritmo del viento, al compás del viento, sin el viento, iba Carmen Burgos moviendo las nalgas, la pollera, el pelo largo, ondulado y negro. &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ayer me dijeron que se había muerto y desde entonces una melancolía porosa se me ha instalado en el costado izquierdo del alma para jugar con mis demonios y hacer fiesta con mis recuerdos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;«L’amour est un oiseau rebelle qui nul ne peut apprivoiser»&lt;/em&gt; se oía a lo lejos. Era Carmen, la de Verdi, que por feliz ventura sonaba mientras la voz en el auricular decía que la otra Carmen, la mía, se había ido a trenzar nubes de armiño en el cielo de los arcángeles. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Entonces, mientras dejaba caer mi cuerpo sobre la poltrona, abrumado por la impresión, me fui con la mente a buscar a la muerta… &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La calle amplia no te basta, el sol que impacta el empedrado te ilumina la cara, las palmeras, estremecidas por la brisa, se inclinan a tu paso y tú te meneas con un manojo de galletas turcas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si te despeinas, Carmencita vuelves a arreglarte el pelo, tranzando un peine de carey por entre las hirsutas hebras; si se te cae la flor que llevas sobre la oreja, en señorial gesto te agachas, Carmencita, a recogerla; si se cruza en tu camino un conocido, te aprestas a saludarlo con un ademán sincero y una mueca graciosa sobre tu cara; si es mi abuelo el que pasa, lo miras a los ojos, Carmencita, sonríes coqueta, y te vas sacudiendo el abanico que tu difunto marido te trajo del puerto de Fuerteventura antes de regresar a América.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es mediodía Carmencita y he vuelto a ser niño, y he vuelto a correr por el zaguán despejado y fresco de tu casa y he vuelto a usar pantalón corto y tirantes con camisola azul y he vuelto a contemplar como aquella vez, la primera, tu desnudez intensa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¡Pum! Sonó la puerta que abrió mi curiosidad inocente e indiscreta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahí estaba Carmen Burgos −homónima dignísima de la Colombine andaluza− despojada de todos sus vestidos, a culo pajarero, en el esplendor de la voluptuosidad de sus carnes, con los muslos húmedos y una botella de agua de Colonia en las manos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;«¡Ay niño, tené cuidado! ¿No ves que me estoy vistiendo? Andá al patio a jugar», exclamó, preguntó y ordenó con voz apacible.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me parece estarla oyendo con total naturalidad y desparpajo…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No se preocupó Carmen Burgos en tapar su desvergüenza: sus tetas flácidas de pezones rosados, sus muslos pálidos que jamás el sol bañó, su sexo peludo, canción de amor a la selva que bordea la ciénaga en su pueblo de San Jerónimo, la oquedad redonda de su ombligo en la mitad de un generoso vientre y su cuello chorreado del agua fresca que caía de su negra cabellera como formando límpidos arroyuelos que, en hilos de líquido incoloro, se despeñaban raudos bajo el impulso de la gravedad hacia su ombligo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;El niño que fui y ya no soy más, quedose petrificado ante la puerta de roble oscuro con arabescos que se había abierto, reveladora. Ahora, ya grande y pervertido, soy un fantasma que vuelve a entrarse por la ventana, que se cuela por una rendija del rosetón y que sobrevuela el cuarto disfrazado de recordación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Qué ve? Un cuerpecito de nueve años ante la inmensidad de un corpazo de cincuenta y siete: lo que resta, bajo forma de espectro mental, de una gorda desvestida ante las hormonas nacientes de un niño y una consecuente furia voyeurista desatada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¡Pum!, ¡pum! Se abrían las puertas, volaban las toallas y corrían las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por culpa de una gorda desnuda, un ojo espiaba desde entonces sin cesar el baño de las damas, el vestidor de las señoritas, el camerino de las bailarinas de la calle Artigas. Ese ojo pronto fue también un cuerpo que aprendió a desvestirse ante un espejo, a la hora de la siesta, con el espíritu ebrio de recuerdos para comenzar sus primeras liturgias pueriles de adoración al dios Príapo. Y por las noches, cuando la luz se extinguía, un fuego pudendo encendido le quitaba el sueño. Sobaba entonces con inocencia el pico enhiesto de la montaña de la diosa Venus de tela hueca hasta hacer explotar el volcán ígneo de su pasión. Entonces, mientras un río de lava verduzca se lanzaba por el norte hacia su abdomen y se precipitaba por el sur hasta los muslos, una humedad viscosa empapaba el pijama y minúsculas gotas de sudor salado le brillaban sobre la frente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Dime Carmencita, ¿por qué me querías tanto? ¿Por qué en tu jardín intocable me dejabas inventar castillos? ¿Por qué me preferías a tu ahijada, la muy noble María del Pilar? Pero, sobre todo dime ¿para qué te servían las tetas, tú que jamás pariste?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sí, sí, dime, dime, viento, dime, silencio, dime ¿por qué hay tetas? ¿Por qué esa obsesión mía con ellas? Debe ser que, en algún lugar, guardo una especie de nostalgia mamífera y originaria, un sentirme niño que chupa los jugos de su núbil madre, reyezuelo del mundo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Veo un corpiño abultado, Carmencita y, sintiendo ganas de tocarlo, te recuerdo. Hablando de las tetas, Carmencita, haylas con pezones rosados, foscos o decididamente negros. Haylas largas, redondeadas, ovaladas, grandes o pequeñas. Haylas complacientes y espontáneas y dengues y remilgadas. Haylas insípidas y haylas salobres. Te lo digo porque de todas las variedades me ha dado ha probar, a tocar, el Creador.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero antes de que se me olvide, Carmencita, te preguntaré algo más y espero que te acuerdes. Porque lo que soy yo, no he olvidado las visitas de mi abuelo a tu casa en las que a él le ofrecías vino de consagrar y a mí bizcochitos de Siria…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahora Carmencita que el viejo Froilán y tú están muertos, respóndeme sin sonrojarte: ¿lo querías?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No, no te rías Carmen Burgos viuda de Aycardi, Carmencita del alma, de mis recuerdos, que te estoy hablando en serio. De todos modos, debo confesarte que, devorado por la impaciencia, yo no recuerdo haber alcanzado una semana en la espera de la consumación de un amor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por eso, dime, guapa, ¿cómo le hiciste para aguantarte las ganas? Porque estoy seguro de que nunca te concediste la más mínima licencia; era como si quisieras borrar, sin saberlo, la fama de esa homónima tuya, española ella y muy liberal y casquivana que tuvo como amante a Gómez de la Serna, el de las greguerías salerosas que leí antes de que te murieras, cuando estaba lejos y no tenía tiempo para recordarte. Dime, que yo, por defecto de mi generación, no puedo, en la fiebre de mi inmediatez, guardarme casto como tú, como mi abuelo, el viejo fiel y monógamo de mi infancia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Quedó Carmen Burgos viuda muy joven, antes de que yo naciera. Sin hijos, sin consorte, no tenía sino la vieja casa que heredó de su marido y una parcela junto al río que la administraba un bobo llamado Rogelio con graves taras en el habla y la escucha y, hasta donde sé, familiar en cuarto grado de consanguinidad de su marido. Allá me iba a jugar yo o a bañar en un pozo durante los días de calor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La última vez que la vi fue a los catorce, entrando al colegio de Villa Débora. Iba a arreglar algún asunto de alguna ahijada con alguna de las encargadas de las normalistas en esa época. Luego me fui lejos y a su recuerdo lo cubrió el olvido, las preocupaciones, la sorna del tiempo, la inercia de la vida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hoy que te recuerdo, que sueño contigo, Carmencita, escribo esto para eterna memoria de la primera mujer que vi (cuando ver es no es sólo la aparición trivial de alguien en el campo de la percepción sino, como diría Sartre, la fuga permanente de las cosas hacia un término que capto a cierta distancia de mí y que me escapa en tanto que despliega en torno suyo sus propias distancias); la primera mujer que vi desnuda, tú.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La foto muestra el afiche promocional de la recomendada obra 'Gorda', de Neil La Bute, en función actualmente en el Teatro Nacional (Calle 95 # 47 – 15 barrio La Castellana, Bogotá D.C. Colombia). Dirigida por Mario Morgan y protagonizada por Constanza Hernández y Fabián Mendoza. &lt;a href="http://www.teatronacional.com.co/"&gt;http://www.teatronacional.com.co/&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-8527823032030682959?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/8527823032030682959/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=8527823032030682959' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/8527823032030682959'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/8527823032030682959'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/05/carmen-burgos.html' title='Carmen Burgos o el porqué de las tetas.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/Sf8k-atNzaI/AAAAAAAAAHQ/HCIaeMXuPHw/s72-c/gorda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-1198518349953894127</id><published>2009-04-27T11:46:00.000-07:00</published><updated>2009-04-27T13:02:02.135-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='premios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><title type='text'>De premios posibles y otros demonios.</title><content type='html'>−Buenos días don Álvaro.&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;−Yo, muy bien. ¿Usted qué tal?&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;−No falta gavilla a la guadaña, ni guadaña al segador.&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;−No crea usted, don Álvaro. No han sido días de pocas letras. Simplemente, no tengo que publicar todo lo escribo.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;−Sí, había un par de textos.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;−Se los han llevado, después de cinematográfico atraco, dos camajanes jóvenes de gorras azules (uno pelirrojo con profusas pecas sobre sus carrillos) y chaquetas prêt-à-porter (esto es por si los ve).&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;−¿Cómo más, don Álvaro? Corriendo, respirando con fuerza, como tocados de soroche.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;−No, no pasó nada. Subieron la cuesta de La Perseverancia, un barrio de Bogotá que se confunde con el cielo de nubes blancuzcas y, en maja chabola, se encerraron las mansas palomitas a repartir el decepcionante botín: libros que no han leído ni leerán.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;−Pero cambiando de tema, don Álvaro, fíjese que he tenido la dicha de que alguien escribiera algo dedicado a mí.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;−Sí, claro. ¿Quién más iba a ser?&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;−Ah, yo no sé, don Álvaro. Debe ser porque se encontró con Silvia hace unos días, según me dijo.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;−Si lo quiere leer le va a tocar visitar el espacio en Internet.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;−No don Álvaro, no lo imprima; piense en el medio ambiente.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;−Bueno, como veo que no lo va a leer le cuento de qué se trata: es un texto en clave de amistad, que encuentra sus ecos profundos en mi serie «Las Cartas de Ripol», publicadas hace ya algún tiempo. Lleva por título «De amores imposibles y otros demonios»&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;−Eso sí no se lo puedo responder don Álvaro. La verdad es que nunca he dado ni recibido un premio en la blogósfera, pero esta vez romperé mi reserva sobre el tema y creo que le voy a dar un premio al blog del Javi apenas tenga la oportunidad.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;-¿Usted cree, don Álvaro? Entonces esta misma noche lo llamo y le digo que me haga un artilugio, que a mí el seso no me da para tanto.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;−Bueno. Entonces le dejo la dirección en este papelito. Lo lee y me cuenta, ¿vale?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Premio Maestro de Palabras.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Otorgado al blog &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://papelesburdos.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;http://papelesburdos.blogspot.com/&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt; por la calidad y calidez de su escritura y la lealtad de sus sentimientos.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 450px; CURSOR: hand; HEIGHT: 90px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img148.imageshack.us/img148/7356/banery.gif" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;Los premios otorgados en este blog son producto de mi liberalidad y se entregan sin condiciones. No hay que agradecerlos ni publicarlos en otro sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;«I celebrate myself, and sing myself,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;And what I assume you shall assume,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;For every atom belonging to me as good belongs to you».&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Walt Withman.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-1198518349953894127?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/1198518349953894127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=1198518349953894127' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/1198518349953894127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/1198518349953894127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/04/de-premios-posibles-y-otros-demonios.html' title='De premios posibles y otros demonios.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-7641960412390088435</id><published>2009-04-08T12:13:00.000-07:00</published><updated>2009-04-08T12:32:40.841-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='religión'/><title type='text'>La fe del Peregrino</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¡Oh, qué dulce, qué sereno &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;caminaba el Nazareno&lt;br /&gt;por el campo solitario,&lt;br /&gt;de verdura menos lleno&lt;br /&gt;que de abrojos el Calvario!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La procesión se movía &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/Sdz420kqMII/AAAAAAAAAGY/wRYDUqpVa3E/s1600-h/455490426_42fbe7cb79.jpg"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322402480354111618" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 266px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/Sdz420kqMII/AAAAAAAAAGY/wRYDUqpVa3E/s400/455490426_42fbe7cb79.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;con honda calma doliente,&lt;br /&gt;¡Qué triste el sol se ponía!&lt;br /&gt;¡Cómo lloraba la gente!&lt;br /&gt;¡Cómo Jesús se afligía...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquél sayón inhumano&lt;br /&gt;que al dulce Jesús seguía&lt;br /&gt;con el látigo en la mano,&lt;br /&gt;¡qué feroz cara tenía!&lt;br /&gt;¡qué corazón tan villano!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡La escena a un tigre ablandara!&lt;br /&gt;Iba a caer el Cordero,&lt;br /&gt;y aquel negro monstruo fiero&lt;br /&gt;iba a cruzarle la cara&lt;br /&gt;con un látigo de acero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas un travieso aldeano,&lt;br /&gt;una precoz criatura&lt;br /&gt;de corazón noble y sano&lt;br /&gt;y alma tan grande y tan pura&lt;br /&gt;como el cielo castellano,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;rapazuelo generoso&lt;br /&gt;que al mirarla, silencioso,&lt;br /&gt;sintió la trágica escena,&lt;br /&gt;que le dejó el alma llena&lt;br /&gt;de hondo rencor doloroso,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;se sublimó de repente,&lt;br /&gt;se separó de la gente,&lt;br /&gt;cogió un guijarro redondo,&lt;br /&gt;miróle al sayón la frente&lt;br /&gt;con ojos de odio muy hondo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;paróse ante la escultura,&lt;br /&gt;apretó la dentadura,&lt;br /&gt;aseguróse en los pies,&lt;br /&gt;midió con tino la altura,&lt;br /&gt;tendió el brazo de través,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;zumbó el proyectil terrible,&lt;br /&gt;sonó un golpe indefinible,&lt;br /&gt;y del infame sayón&lt;br /&gt;cayó botando la horrible&lt;br /&gt;cabezota de cartón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los fieles, alborotados&lt;br /&gt;por el terrible suceso,&lt;br /&gt;cercaron al niño airados,&lt;br /&gt;preguntándole admirados:&lt;br /&gt;-¿Por qué, por qué has hecho eso?...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y él contestaba, agresivo,&lt;br /&gt;con voz de aquellas que llegan&lt;br /&gt;de un alma justa a lo vivo:&lt;br /&gt;-«¡Porque sí; porque le pegan&lt;br /&gt;sin hacer ningún motivo!».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, que con los hombres voy,&lt;br /&gt;viendo a Jesús padecer,&lt;br /&gt;interrogándome estoy:&lt;br /&gt;¿Somos los hombres de hoy&lt;br /&gt;aquellos niños de ayer?&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pedrada (fragmento). José Mª Gabriel y Galán.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Ay Popayán popayancito. Mientras escucho el lejano canto de los seminaristas de la iglesia vecina, viaja mi mente y mi corazón hacia ti.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;De la mano de Macarena, mi amiga de otros tiempos, vuelvo a contar losanges en tus calles empedradas, vuelvo a subir al balcón y vuelvo a oír el bullicio de la multitud en fiesta.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Viernes de dolores. Suena la matraca y de los cuatro puntos cardinales arriba a la catedral la turbamulta. Allá, a lo lejos, va la Dolorosa, chiquitina, galana. La acompaña San Juan, de mejillas lozanas y cara de marica imberbe. Debajo, el costalero sudoroso pena sus pecados mientras se mecen el quídam, el Cristo de San Agustín y los curas que entonan largas elegías. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ese día dejé mis dudas y vacilaciones y volví a ser católico. ¡Faltaba más un Peregrino protestante! ¡No señor! Católico y ateo como Dios manda y alumno de jesuitas para más inri.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/Sdz6biwv1QI/AAAAAAAAAGg/QUSgvc3qozM/s1600-h/462788846_1e6fa18d5b.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322404210739762434" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 331px; CURSOR: hand; HEIGHT: 230px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/Sdz6biwv1QI/AAAAAAAAAGg/QUSgvc3qozM/s320/462788846_1e6fa18d5b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El catolicismo para mí, más que una religión es un sentimiento estético. Ya lo dijo por mí García Lorca: &lt;em&gt;«he asistido a oficios de diferentes religiones. Y he salido dando vivas al portentoso, bellísimo, sin igual catolicismo español. No digamos nada de los cultos protestantes. No me cabe en la cabeza (en mi cabeza latina) cómo hay gentes que pueden ser protestantes. Está suprimido todo lo que es humano y consolador y bello, en una palabra» &lt;/em&gt;(carta a su familia, escrita desde Nueva York el 14 de julio de 1929). A decir verdad, no he encontrado en suelo americano al primer evangélico sensato.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En cambio, me gustan los ojos, las miradas lastimeras, de Rocío, de Pilar, de Guadalupe, de Chiquinquirá, de Covadonga, de Luján, de Monserrat. Me gusta que suene el órgano tubular, que se interprete una suave tonada de Mozart. El Stabat Mater, el Pange Lingua, el Dies Irae, ¡cómo encantan mis oídos! &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Escuchar en pascua el Mesías de Haendel con sus mil aleluyas y ver los retablos barrocos de las iglesinas de la Bogotá vieja eso sí que hace pensar en Dios. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Gozo enormemente con los cánticos de Teresa de Ávila, de Juan de la Cruz, de Luis de León; me place el castellano renacentista con acentos vascuences de los Exercicios Spirituales de Loyola y me seduce la figura humana y apasionada del sensual Alejandro VI.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por eso, qué orgullo patrio sentí esa vez, en ese balcón, en esa calle, en ese Popayán de mis recuerdos, al ver ese espectáculo: todos en fila, adocenados, piadosos y orantes. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sabedlo lectores, daos por enterados: este es el país más católico del planeta; multiplica rosarios, saca curitas por arrobas e incluso los exporta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ah, Colombia, colombina, colombita. Loca, hijueputa, asesina, tartufa, rezandera. Para eso sí sirves. Ahí vas, como la Dolorosa: mansita, dando tumbos flojos a derecha e izquierda, perdiéndote de a poco, yéndote, bajando la cuesta rumbo al abismo. Como el San Juan mancebo de mis reminiscencias vas, maricona, vestida de verde montaña de tus tres cordilleras. Bajas la cuesta, dormida en el sueño de tu religiosidad soporífera, a la zaga de tus viejos resabios coloniales, en las manos de una clase política que chupa sin cesar la teta lactífera que le aporta pingües beneficios producto de las más impúdicas canonjías.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No tienes remedio, pendeja. Por eso, en esta Semana Santa, te condeno desde la cruz de la existencia en la que estoy clavado. Padre, no la perdones que ella sabe muy bien lo que hace, pero es terca, la muy porfiada. Yo te digo: hoy estarás conmigo en el infierno. Todo está consumado. He aquí a mi puta madre. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ite missa est. Amén.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La foto 1 de Diego Hoyos en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;www.flickr.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;: un niño enciende las velas del paso del ángel de la Resurrección en Popayán, Colombia. En la foto 2, del mismo sitio, un grupo de religiosas saluda el paso del Señor de la borrica el domingo de ramos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-7641960412390088435?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/7641960412390088435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=7641960412390088435' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/7641960412390088435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/7641960412390088435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/04/la-fe-del-peregrino.html' title='La fe del Peregrino'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/Sdz420kqMII/AAAAAAAAAGY/wRYDUqpVa3E/s72-c/455490426_42fbe7cb79.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-6804091391381880131</id><published>2009-03-31T08:04:00.000-07:00</published><updated>2009-03-31T11:42:19.352-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='agradecimientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Antioquia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><title type='text'>Recuerdos de Antioquia y muchas gracias.</title><content type='html'>-Qué hubo pues, Peregrino?, dijo el Xavi en su nítido acento antioqueño que permanecía incólume a pesar de sus dos meses de estadía en Méjico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SdI07nqK8ZI/AAAAAAAAAGA/oH20QbT-iks/s1600-h/stafe1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319372308740764050" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 210px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SdI07nqK8ZI/AAAAAAAAAGA/oH20QbT-iks/s320/stafe1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Había sonado el teléfono y minutos antes, me encontraba perdido entre los cables del ordenador, viendo a ver cuál era el que, desconectándose, me había dejado sin acceso a Internet. Claro, tres días antes, ya había llamado a la empresa, para pedir la reconexión, pero, como esto es Colombia, aquí todo se demora porque hay mucha gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, hoy lunes por la mañana llegó el tan esperado servicio técnico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vos andás como perdido. ¿Estás enamorado o qué?, continuó el Xavi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo así?, le pregunté intrigado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No ves que me has mandado un texto sin corregir, güevón? Ese archivo que llegó estaba que ¡eh, Ave María!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sepa el lector europeo y el no-colombiano que Ave María es la interjección paisa más célebre y se usa para denotar sorpresa, aunque también rabia, admiración, horror, desconcierto o para infundir ánimo. Sepa también que paisa es, no sólo la forma apocopada del vocablo paisano sino el gentilicio de los habitantes de los departamentos de Antoquia, Caldas, Risaralda y Quindío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Que por qué? Porque así se dice en Colombia, que por cierto es país de gramáticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los paisas viven en las montañas. Vivieron perdidos durante siglos, comiendo judías con morcillas, cantando trovas, usando terciada una burjaca y pariendo curas y políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como quedaron tan vascos, paisa que se respete se apellida o Zuluaga, o Atehortúa, o Aristizábal, o Aranzazu, o Upegui, o Giraldo, o Londoño, o Echeverri, o &lt;s&gt;Uribe&lt;/s&gt; (tachado porque de esta raza proterva nació el ancondroplásico que funge como presidente aquí en el País de las Palmeras y que debe estar, ahora mismo, yantando a chirla come, parrandeándose al país, a siete cuadras de adonde esto escribo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sepa también el forastero que el paisa vosea, como el argentino o el uruguayo. Que yo me acuerde, en Antioquia sólo se le habla de tú a Dios y a su madre (a la de Dios) ¡y vaya que son rezanderos los arrieros estos! Porque, todo pueblito de Antioquia tiene su buena iglesia… y su buen putiadero con putas baratas, bonitas y coloradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya a Sonsón, por ejemplo, que queda no me acuerdo dónde pero en todo caso, muy cerca de donde Cristo perdió el poncho (así que no creo que vd. vaya a ir, a no ser Tomás, con s por escrúpulo ortográfico, de don Blog Pérez, que me lee y que vive en Medellín. Aclaro: no en Extremadura, sino en el filo de unas cien montañas más al norte del mencionado pueblo); allá -en Sónsón- donde las damas se creen sevillanas en medio de la niebla y el frío y para echarte un polvo con ellas tienes que haberles dado antes pruebas fehacientes de que te casarás, podrá vd. comprobar lo que he dicho en el anterior párrafo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, todos estos paisas, idiomáticamente hablando, son voseantes como ya dije y además seseantes y yeístas. Ah, y cuando te hablan en voz baja sólo se les escucha pronunciar una s cantarina y arrulladora, apicoalveolar, tal como aquélla de la España septentrional y como no se dice en ninguna otra parte de la vasta América, excepto allí, en la tierra de Tomás Carrasquilla, de Porfirio Barba Jacob, de Epifanio Mejía y, por supuesto, de mis queridos Héctor Abad Faciolince y Fernando Vallejo. Y si usted no los conoce, le recomiendo que los lea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Medellín un día, sólo para disfrutar de este murmullo fonético del que vengo hablando, mientras daba un paseo en metro, me bajé en la estación del Parque Berrío, que queda enfrente de la iglesia de la Candelaria, y aunque vd. no lo crea, hice fila para la confesión. Me arrodillé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…Acúsome padre de que he pecado. Y que le voy inventando un par de cosillas guarras al monseñor vejete que me escuchaba para que me sermoneara largamente y, como hablaba quedo, me susurrara sus eses paisas, las apicoalveolares que tanto me gustan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto de mi fijación por los bisbiseos proviene de Rebeca, una bibliotecaria que hubo en el colegio donde estudié la primaria. Era una gorda monumental que olía a cigarrillo y como había nacido en Antioquia, en Carolina del Príncipe que es un pueblito que está cerca de otro pueblito llamado Angostura, que a su vez lo está de otro llamado Santa Rosa de Osos, que queda entre las montañas (como toda Colombia), susurraba esta consonante dichosa mientras me hablaba al oído y me encerraba entre sus brazos adiposos, mientras me señalaba con el índice el sitio donde se encontraba la tarea que había dejado don Miguel, el profesor de Lengua Castellana, el único que nos mandaba siempre a consultar esos compendios de gramática de un autor cuyo nombre ya se me olvidó; como también se me está olvidando la cara de la pobre Rebe, pues murió el año pasado sin que yo pudiera ir a su funeral porque, Peregrino como soy, estaba lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a todas estas, ¿por qué me puse yo a hablar de los paisas, de sus curas, de sus putas y de Rebe? Ah, debe ser por el Xavi que es un egregio varón de esta estirpe y también para reivindicarme por esto que a continuación contaré y que, para resumir, lo diré escuetamente: fui víctima de la informática en estos días de la manera más vil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, descubrí que Raskólnikov, mi gato, arrancó un cable de no sé dónde y me dejó sin Internet, luego, confundiendo el culo con las témporas, hice clic sobre «no guardar» cuando debí haberlo hecho sobre «sí» y perdí todo el material de mi tercera Crónica Gamberra. La difunta se intitulaba “Un heliogábalo para Carmenza” y refería la larga conversación que sostuvieron un sábado por la noche, en el pueblo de San Roque (Antioquia, Puta Mierda, Colombia), un impotente, enamorado de un amor imposible y una ninfómana a punto de suicidarse, convencida como vive de la absurdidad de la existencia. El buen Dios permitió que se perdiera esta joya, librándome así de una segura excomunión por irrespeto al Altísimo y a la bandera nacional. Lanzo desde aquí el reto para que con esta breve descripción, cualquier persona de la blogósfera reescriba de sus propios sesos lo que el puñetero Word hizo desaparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De paso, pido disculpas a todos los blogs -los amigos, mejor- que leo y comento regularmente por no haberlo hecho durante estos días. A todos los que me han escrito algo últimamente, muchas, muchas gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para que vean que no los olvido los mencionaré de memoria, al azar: Carmen de España (y no la Merimée), Carmen (de España también. Ésta no tan andaluza como aquélla), Luly, Aida, África, Soñadora, Quime y Marilú (porque primero van las damas), Germánico, Juanos, El Infalible, Gus y Kowalsky (porque son argentinos y a los argentinos les gusta ir primero), Alijodos, Joselop, Alatriste, Pedro, Diego y Chopingo (porque viven en España y atraviesan de vez en cuando el Atlántico no más para visitarme), Ray Bueno, Eduardo Galván y los colombianos Gabriel Umaña Suárez, Tomáz (esta vez con z, vencido el escrúpulo), Yara, DAN-T, Eros Herido, Gurzaf, Jkrincon y el Xavi del blog &lt;a href="http://papelesburdos.blogspot.com/"&gt;papelesburdos.blogspot.com&lt;/a&gt;, que es mi editor y a quien le mando todo lo que escribo antes de que lo publique para que lo revise y corrija.&lt;br /&gt;Seguro estoy de que se me olvidan algunos, tal vez porque los he visto menos. De otros, sé que me leen sin comentarme. De todos, estoy muy agradecido por hacer de este espacio algo importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y antes de terminar emocionado haciendo pucheros, los dejo con mis saludos más cordiales y les prometo que estaré pasando por sus, vuestros (para honrar a mis amigos españoles) espacios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;«Lo único que le pido al futuro, sea cual sea, es que me lean»&lt;/em&gt; Sartre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En la foto (de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.antioquiadigital.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;www.antioquiadigital.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;): vista de la plaza mayor de Santa Fe de Antioquia, un pueblito entre dos cadenas de montañas, al occidente de Medellín.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-6804091391381880131?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/6804091391381880131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=6804091391381880131' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/6804091391381880131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/6804091391381880131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/03/recuerdos-de-antioquia-y-muchas-gracias.html' title='Recuerdos de Antioquia y muchas gracias.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SdI07nqK8ZI/AAAAAAAAAGA/oH20QbT-iks/s72-c/stafe1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-2389065706660455244</id><published>2009-03-23T09:02:00.000-07:00</published><updated>2009-03-23T09:34:09.904-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vallejo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='protesta'/><title type='text'>De lo que este espacio ha de ser.</title><content type='html'>Tomado del libro Entre Fantasmas del escritor colombiano Fernando Vallejo. Texto citado en el documental "La desazón suprema".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/CjM5PKlIQNc&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/CjM5PKlIQNc&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-2389065706660455244?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/2389065706660455244/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=2389065706660455244' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2389065706660455244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2389065706660455244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/03/de-lo-que-ha-de-ser-este-espacio.html' title='De lo que este espacio ha de ser.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-337391143921617478</id><published>2009-03-18T12:40:00.000-07:00</published><updated>2009-03-19T14:13:38.261-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas gamberras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autobiografía'/><title type='text'>Querida África o el día en que fui negro.</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Crónicas Gamberras II. &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Para leer la primera crónica (Mal Follada y Culo Loco: una conversación de arrabal) haga clic &lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/03/cronicas-gamberras-i-mal-follada-y-culo.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/ScFrgMYqDqI/AAAAAAAAAFw/pKpoeFlfiZA/s1600-h/3277822414_95e2c00772.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/ScFsXPqssAI/AAAAAAAAAF4/3Iq4o8V0n7c/s1600-h/3327786201_4eedf735c4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314648181872308226" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 465px; CURSOR: hand; HEIGHT: 133px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/ScFsXPqssAI/AAAAAAAAAF4/3Iq4o8V0n7c/s320/3327786201_4eedf735c4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Que suene la tambora no es extraño, esa es su vocación, es su llamado. En cambio, que suene un barato sintetizador y reemplace la legendaria caja de madera forrada con cuero de vacuno, eso sí que suena a adefesio. Como fue un adefesio el día en que bailé mi primera «&lt;em&gt;champeta&lt;/em&gt;».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se designa con este sustantivo a un baile de extracción afrocolombiana, de historia relativamente reciente y ritmos parecidos al del antillano &lt;em&gt;reggaetón&lt;/em&gt;, que recibe el mismo nombre que los jornaleros negros daban al machete usado en otras épocas para las más variopintas funciones. La champeta es culturalmente cercana a los ritmos propios del palenque de San Basilio, un poblado de cimarrones de las tierras bajas del caribe colombiano. En una palabra, la champeta es el &lt;em&gt;beat&lt;/em&gt; africano evolucionado en su más tórrida expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La champeta se parece al ritmo y a la percusión que acompañaron a los infelices tripulantes de los galeones españoles venidos de la lejana África cuando, con incierto destino, eran encadenados unos a otros, rumbo a la esclavitud más onerosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La champeta es como la versión moderna de una canción esclava carente de moral y llena de sudores pasionales, néctar de cuerpos en función, melancolía de una patria lejana que se intenta olvidar a través del goce temporal. No obstante, ella es también un grito soterrado contra el olvido en el que ha permanecido un pueblo y una raza negados por una mayoría blanco-mestiza que gobierna este pobre paisito de mierda y es dueña de los medios de producción y del territorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, no negro del todo, sentí como Tito Puentes un día, que la fiesta me llamaba (quiero creer, me gusta creer, que mi tatarabuelo Betancourt trajo consigo algún gen oscuro de las islas Canarias de donde se desterró a esta, la tierra de las palmeras. Por lo demás, aun sin antepasados negros, me consuela saber que la especie humana viene de África).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue durante unas vacaciones, en una feria de barriada en la fogosa Cartagena de Indias, allí donde el castellano límpido de la capital da paso a un típico acento caribeño y en donde un primo lejano me servía de guía, luego, también de proxeneta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sábado por la noche, clima de verano –del más ardiente- y pinta dominguera que me hacía ver extranjero. Aún no alcanzaba la mayoría de edad, pero, ya había gustado de ciertos placeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con aguzada picardía fui llevado al sitio del baile: un descampado en el sector llamado San Fernando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palabras más, palabras menos, me ‘tiré’ unas piezas de champeta. No importa (ni recuerdo) lo trivial de sus letras, lo que importaba era la cadencia de los movimientos y la filosofía vital que me transmitía. Era como recordar el vaivén de las olas cercanas, como una danza ritual a Yemanyá que se intensificaba en una cuasi-copula de cuerpos que se rozan y pasiones que se encienden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los dieciséis, en plena efervescencia de las hormonas y a medio jolgorio, mi sexo se templó sin mayores dificultades ante la figura mulata y voluptuosa de María Isabel, quien gustosamente se había ofrecido como mi pareja ante la gentil sugerencia de mi primo Armando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí deseé tener el gen negro y, por un momento, lo tuve. Las ganas de María Isabel me vencieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Secundados por la oscuridad, de pie, liquidamos el asunto. Calzones abajo, con la camisa puesta, un poco desabotonada, hundí mi falo en la carne, trémula de emociones y húmeda de calor y humores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La percusión que se oía a lo lejos, acompasaba el movimiento de las caderas, adelante-atrás, el hervor de la sangre, adelante-atrás, el paroxismo de las sensaciones, adelante-atrás y así hasta que toqué fondo (¿o cielo?). Una lluvia láctea cayó, sin fecundarla, sobre la piel fosca, afelpada y complaciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, dos segundos después del culmen, antes de esa bajada súbita de la meseta del placer que sobreviene siempre después del amor, fui sorprendido por Armando, quien observaba la pilatuna muerto de risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El susto fue para mí como un puñetazo en la conciencia. Me sentí entonces culpable después de haber bailado esa antesala del sexo que me hizo evaporar la inocencia y perder la virginidad estética que me enseñaron los curas de mi colegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi superyó me hizo sonrojar; se puso a recordarme que no es sensato para un criollo hacer cosas propias de la servidumbre y mucho menos entregarse a pasiones vitandas. Me sentí culpable, lleno de los escrúpulos de un novel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí una especie de necesidad de confesarme y no sabía con quién. Armando reía y se burlaba de mi forma de hacerlo, de mi rictus orgásmico (el neutro «lo» adherido al verbo hacer no es por puritanismo sino para que el lector piense lo quiera, lo que le dé la gana… y le den ganas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi primo me asustaba con las consecuencias que podría tener mi acción; me pintaba la boda y me decía que las lugareñas no eran tan livianas como las capitalinas y que si cedían a las insinuaciones de los forasteros era para poder atraparlos. Yo le escuchaba devotamente sin replicar ninguno de sus postulados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, mi conflicto moral iba en otro sentido. El ritmo seguía sonando a lo lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Harto mal habré hecho –pensaba- cosa impura he cometido, quién me absolverá de este yerro que carcome mi alma y me hace sentir uno de la barriada, no tanto por haberme yuntado con una rijosa hembra, cuanto por la fascinación que me producía el sentirme miembro del gueto servil que exalta la champeta como una danza de autentico arte…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué remedio habría para mí?, cavilaba. ¿Acaso iré donde Beethoven y le diré como el pródigo: «padre he pecado contra el cielo y contra ti»? ¿O debería arrodillarme ante Händel e implorarle misericordia?…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tal vez cantarle loas a Carl Orff al son de la Carmina Burana o marchar penitente al ritmo del bolero de Ravel sería el modo más eficaz de salvar mi gusto estético y calmar mi pena?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¡qué mierda!, concluí. Si tenía genes negros y esa noche lo había descubierto (o inventado)…¡qué mierda!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba seguro de que la tentación volvería, como vuelve siempre. Los actos tienden a repetirse. Por eso, porque la tentación se evita y a estas alturas no puedo concederme esas licencias, no planeo un inmediato retorno al Caribe y mucho menos a uno de sus modestos vecindarios donde alguno de mis genes pueda traicionarme y revelarme el mundo en esos extramuros adonde me experimenté atado, esclavo de la pasión abrasante, no libre, como cualquier pobre víctima de las antiguas tratas que tanto me duelen y avergüenzan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, de lo que me arrepiento es de haber dado paso, aunque sea en breves pensamiento, al ibero conquistador que vive en mí y me persigue. Hoy quiero saludar las tierras al sur del Sáhara, tocar la tierra bermeja, sonreír para ver las más blancas dentaduras y gritar: ¡querida África! Hoy no permito que ningún látigo subyugue a ese cafre salvaje, latino, ladino, que mueve caderas, suda de goce, folla en la penumbra lunar y baila champetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Tus comentarios son importantes. No te olvides de dejar uno...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En la foto: un detalle de la plaza de la Santísima Trinidad en el barrio Getsemaní. Cartagena de Indias, Colombia. Tomada de &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;www.flickr.com&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-337391143921617478?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/337391143921617478/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=337391143921617478' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/337391143921617478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/337391143921617478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/03/querida-africa-o-el-dia-en-que-fui.html' title='Querida África o el día en que fui negro.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/ScFsXPqssAI/AAAAAAAAAF4/3Iq4o8V0n7c/s72-c/3327786201_4eedf735c4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-99345159651029752</id><published>2009-03-11T06:48:00.000-07:00</published><updated>2009-03-15T10:09:51.099-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas gamberras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autobiografía'/><title type='text'>Crónicas Gamberras I. Mal Follada y Culo Loco: una conversación de arrabal.</title><content type='html'>Empezaré agradeciendo a quienes siguieron Las Cartas de Ripol. A quienes aburrí con las mismas, mil disculpas. Tal vez algún día vuelvan más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahora, intentaré responder a un reto lanzado por un amigo bloguero, Xavier, quien me sigue atenta y anónimamente. Puesto que intenté andar en anteriores entradas la Bogotá DE abajo, me instó el Xavi (la confianza es porque le conozco) a hacer estos recorridos DESDE abajo: acaso más crudos, menos puritanos (eso le parecieron los anteriores). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aquí está mi respuesta: las Crónicas Gamberras. No sé si sea una serie (¿tal vez una serie de una sola entrada?). Ya veremos por dónde me lleva la mente y el corazón en estos días de melancolía y soledad (las cosas no van bien).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Para empezar, digamos que me he puesto a hurgar entre los recovecos de la memoria. Me detuve en uno de sus recodos y reviví lugares y momentos de mi niñez.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me he dado cuenta de que a veces hay cosas que requieren de tiempo para ser entendidas.&lt;br /&gt;Una de esas fue una pelea célebre que vi entre dos mujeres en la plaza de mercado a los ocho años.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Era un sábado de sol tacaño. Mi madre hizo, como siempre, el café muy temprano para mi padre que se iba al trabajo y, mientras yo me lavaba, preparó sus bártulos para salir de compras. No era aún la época del ‘shopping’ y el mercado familiar se hacía de modo muy espontáneo, casi folklórico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Como siempre, antes de llegar a la plaza, pasamos por la casa de los abuelos, que estaba muy cerca.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Como los dos viejos rezaban aún el rosario matutino, hubimos de esperar a que acabaran el último de los misterios y a que mi abuela se apercibiera de talegas y de cintas de tafetán, producto de los ripios de una vieja cortina, para amarrar los sacos y emprender la marcha de veinte minutos aproximadamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SbfIpCtTc9I/AAAAAAAAAFg/GBrkaG8rQ-Q/s1600-h/3134065474_4dbd9df19d.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SbfJbj5QGDI/AAAAAAAAAFo/y_JmBjS_xnA/s1600-h/3134065474_4dbd9df19d.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311935760835811378" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 213px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SbfJbj5QGDI/AAAAAAAAAFo/y_JmBjS_xnA/s320/3134065474_4dbd9df19d.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;A paso lento salimos los cuatro. Pero, pronto, al llegar, nos dimos cuenta de que, en el chiringuito de la entrada de la plaza, un tumulto escuchaba con atención la disputa aireada de dos vendedoras. El ambiente, la barahúnda de feria, me encantaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegados al lugar de los hechos, mi abuelo agarró mi mano –la suya estaba chapoteada, siempre lo recordaré, de mil y una manchas– y, mientras las mujeres se entretenían en medio de las cebollas, el brócoli y el perejil, nosotros nos quedamos a seguir de cerca el emotivo jaleo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Palabra iba, palabra venía y una jerga sin codificación, aún en mi cabeza, me abrumaba con expresiones que sólo de grande y pervertido pude interpretar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;– ¡Mal follada!, gritaba Jacinta, la misma que espetaba, con risa irónica, tres segundos antes, esta graciosa rima: «antes de que me dijeras tuerta, ya estaba detrás de la puerta».&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;– ¿Qué te pasa, culo loco? Contestaba Concha, conocida también como «La boca e’ pato».&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahí estaban, pues, a la vista de todos, «Mal follada» y «Culo Loco», Jacinta del Carmen y María Concepción, disputándose por nimiedades en medio de la más ofensiva contumelia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nunca conocí el motivo real de la contienda. Lo supo mi abuelo después, por virtud del tan latino ejercicio del cotilleo; pero se llevó el secreto a la tumba, el puñetero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Qué compensación significativa podía yo, en ese entonces, dar a tales expresiones? Resonaban en mis orejas y acaso me arrancaban alguna sonrisa pícara. Nada más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una vez ampliadas las proporciones de mi cuerpo, mi mente extendió sus dimensiones, el genio de la malicia tomó mi psiquis y nunca más fui inocente. Mis abuelos murieron, se calló el rosario mañanero, se extravió la camándula, se apagó la fe, cerraron la plaza de mercado, demolieron el chiringuito, hicieron pasar una avenida por el lugar y se fueron con su algarabía las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora puedo citar a Jacinta y a Concha con confianza y reír con el léxico tan genialmente creado para tan estúpida contienda.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Creo que sólo después de Freud pude comprender a aquellas verduleras. En efecto, según el psicoanálisis, entre las sinuosidades de la memoria y del subconsciente, permanecen para siempre vivos los recuerdos de las cosas no satisfechas o de las incógnitas no resueltas, es decir, sólo lacera la memoria lo que no quedó claro en el pasado; como dicen los viejos acerca de los muertos: que vuelven porque dejaron un asunto sin resolver, así mismo no descansan los hechos sin luz que divagan en el cuarto oscuro de la memoria.&lt;/div&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;br /&gt;Mal Follada: No son sólo un adjetivo y un adverbio; la expresión denota una disposición de la conducta. Tal sentencia expresa las consecuencias en el comportamiento que provienen de un mal sexo. Es la sensación existencial de la insatisfacción que emerge cuando una clavada fue abusiva, rápida, o poco gentil. ‘Mal follada’ es la condición moral de alguien cuya vagina o culo no han sido bien usados como medio de placer.&lt;br /&gt;Mal follada acentúa el hecho de que una copula no es suficiente para crecer en dignidad y autoestima a través del sexo. Tal expresión define la primacía de la técnica sobre el tamaño, aunque no desvalora que así como una mujer se llena la barriga con el ojo ante un banquete, así también se puede llenar el ojo sexual al ver una salchicha polaca pegada a la ingle de un varón. Mal follada es un recuerdo de la tristeza, la infelicidad y la amargura que presiden la vida de muchas mujeres cuyos hombres se las culean mal.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt;&lt;br /&gt;Culo Loco: Normalmente la palabra culo se refiere, ora al orificio carnoso que finiquita el tubo digestivo y por el que se expele la materia fecal, ora al conjunto entero de las dos nalgas o, a veces por extensión, se predica incluso de los aparatos reproductores femeninos. Órgano rodeado de vello tierno en la pubertad y tosco en la edad adulta. Este es para mí el significado del sonoro significante «culo». Por otra parte, la locura es un estado mental de irracionalidad que afecta las actitudes y las aleja del canon de la normalidad. En otras palabras, un culo loco es un culo irracional, extrovertido, y hambriento que busca con ansiedad un falo que sosiegue la picazón de ese pedazo de dermis rugosa y velluda. Asimismo, un culo loco es un culo que ha experimentado buenas culeadas (o lo contrario) y que, por tal razón, ha desarrollado un complejo de ansiedad expresado ya sea como adicción o como relación de co-dependencia con la verga. Al igual que la mal follada, la culo loco profesa una sola creencia: la insatisfacción.&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;p&gt;Diecisiete años, insisto, diecisiete años después he venido a descubrir que lo que Jacinta y Concha se decían la una a la otra en plena plaza de mercado era esto: estás insatisfecha y deberías estar avergonzada de ello. &lt;/p&gt;&lt;div&gt;Juntas lo proclamaban y lo disfrazaban con una vestidura de dicterio y pelea. Tanto Jacinta como Concha se recordaban mutuamente que la amargura y la infelicidad que les causaban fricciones, no eran más que el fruto de la insatisfacción que ambas vivían. Seguro estoy de que esta insatisfacción no era sólo sexual. Seguro estoy de que había también sueños frustrados de grandeza, necesidad de reconocimiento, deseos de ser diferentes y frustración de no poder serlo. Diecisiete años después, creo entender al punto de poder gritar: « ¡Eureka! »&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Creo que Jacinta y Concha, al decirse mutuamente Mal Follada y Culo Loco, estaban diciéndose en solidaridad: « ¡hermana, amiga, lloremos y lamentemos nuestro destino! Recordémonos con estas endechas soeces, groseras, la triste realidad de nuestras vidas patéticas que nos han condenado a ser sirvientas, verduleras, pobres, mandadas, culos locos, y mal folladas».&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Si te ha gustado el texto, además de dejar tu comentario, &lt;strong&gt;visita el blog del Xavi:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://papelesburdos.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;http://papelesburdos.blogspot.com/&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En la foto: un niño, que bien hubiese podido ser yo, en la plaza de mercado de Paloquemao en Bogotá, Colombia. Tomada de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;www.flickr.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-99345159651029752?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/99345159651029752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=99345159651029752' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/99345159651029752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/99345159651029752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/03/cronicas-gamberras-i-mal-follada-y-culo.html' title='Crónicas Gamberras I. Mal Follada y Culo Loco: una conversación de arrabal.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SbfJbj5QGDI/AAAAAAAAAFo/y_JmBjS_xnA/s72-c/3134065474_4dbd9df19d.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-6482426578775060258</id><published>2009-03-06T05:51:00.000-08:00</published><updated>2009-03-06T06:06:38.233-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta de amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamiento'/><title type='text'>Las cartas de Ripol V.</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Explicación de la serie: haga clic &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-i.html"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;aquí&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Primera entrega: haga clic &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-ii.html"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;aquí&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Segunda entrega: haga clic &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-iii.html"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;aquí&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tercera entrega: haga clic &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-iv.html"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;aquí&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el destierro, el 29 de septiembre de un año que prefiero no recordar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caro don Álvaro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy he podido finalmente leer tu mensaje. En las montañas no tuve acceso a Internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los últimos días los he aprovechado para conocer el místico Al-Ándalus. Tú sabes bien la atracción que siento por el Sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias por tu respuesta sentida y por el buen ánimo con el que acogiste mis palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He recibido una carta de Silvia con una foto de su pequeño paje. Me ha parecido un niño muy mono. Hasta creo que tiene los ojos de su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me ha agradado el tono de su carta: se flagela, habla de su poco valor, sus pocos méritos y su mediocridad. Cómo quisiera yo que por un momento se festejara, agradeciera a la vida lo que le ha dado y se sintiera orgullosa de sus realizaciones. Espero que sólo sea una crisis de depresión post-parto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me celebro a mí mismo y yo me canto, y cada átomo de mi cuerpo pertenece a los que amo, escribía Walt Withman. Esta vez ensayaré cantarle a ella, entonar su loa, en nombre del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso que la he extrañado en estos días. Me pregunto cuándo podré volver a verla. No sé si a ella le pase lo mismo, pero, a mí me hace mucha falta. Debe ser que aún la quiero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Sí, como lo cantaba Juana de Ibarbourou –esa Juana nuestra de América-, con la sangre y con el hueso, con el ojo que mira y el aliento... y con este amor que me copa el sentimiento, desde la breve risa hasta el lamento, desde la herida bruja hasta tu beso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque si la amé, si aún la amo. ¿Qué es lo que amé, qué es lo que amo? Seguramente no una chica pusilánime y apocada. No una que se sentía vieja e incapaz de todo. ¡No! Yo amé una chavala de sonrisa franca, que buscaba mi compañía porque admiraba la sabiduría y le deslumbraba la inteligencia que juntos buscábamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una chica que tenía ansias de la ciencia y de la verdad. Cómo olvidar su mirada atenta, sus ojos fijos en mis labios esperando a que las palabras anheladas salieran puntualmente. No me da miedo afirmar que era nuestra mejor compañera en los tiempos aquellos de los libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaba ese sentirla dependiente, deseosa de aprender cosas, siempre bien cuidada en el vestir, con frecuencia vestida elegantemente, escrupulosa con sus cabellos, cual mozalbete aprendiendo –que no jugando- a volverse señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego vinieron las peleas. Las tuyas, las mías con ella, las tuyas con ella, las nuestras, las de los dos, las de los tres. Empezaba a pelear, se enojaba, te enojabas tú, se iba y volvía... siempre volvía, como si necesitara beber de mi fuente secreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces era como una especie de protegida para mí: la cuidaba de ti y de tus yerbas que decidió nunca probar, la ayudaba, le guardaba la espalda si era necesario. Cuántas veces, desinteresadamente, la preferí a mí mismo y postergué mis asuntos para dar lugar a los suyos, mientras ella aceptaba gustosa y humildemente los servicios que le ofrecía y prodigaba de corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mitad de nuestra mocedad compartida la vi salir de mi baño -¿lo recuerdas? Te lo he contado mucho tiempo ha- envuelta en una toalla. Entonces, por primera vez, la deseé consciente, deliberada y libremente, no sin mucho miedo y mucha culpabilidad. Mi carne se volvía trémula, delante de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de mi confusión, opté por la verdad, que me permitiría seguir mirándola de frente. Se lo conté todo. Pero, para mi sorpresa, aquéllo no le causó mayor asombro. A partir de entonces, ella mismo quiso ir más lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la amé. Por primera vez y como a nadie hasta ahora, la amé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, como los sueños no duran sino instantes, pronto empezaron los problemas que más vale no recordar. Todo se derrumbó. Hoy yo sé que entre los dos, algo más que una amistad no tiene futuro. Así lo ha, lo hemos, decidido. La respeto profundamente en eso, aunque a veces no lo parezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez aún la quiera. ¡La quiero!, a decir verdad. Cómo negar lo evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien decía Freud que el que ama se encuentra humillado. Porque, créeme que sentirme en este limbo es humillante y me hace sufrir mucho. Me pregunto si habrá una próxima noche, si alguna vez mereceré un beso de sus labios, uno solo de esos que ha dado por montones a los que no quiso ni la quisieron, a los que no la sufrieron, ni la lloraron; a sus amores de paso, de progesterona y de pubertad. Amores que no tuvieron un centímetro de la poesía, la ternura, la locura y la tragedia que tiene el mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no espero nada de ella...y sin embargo, espero. Por favor, no tomes como impertinencia, caro don Álvaro, estas confidencias que te hago, ni te sientas culpable, ni le cuentes a ella de esta carta. A la larga, si hay alguien que merece la condena soy yo, por haberme rendido y entregado de la manera como lo he hecho. De nuevo: no te sientas culpable, pero no me impidas tampoco expresarte mi dulce queja. Promete que no te reirás de mis palabras cursis esta vez. Recuerda más bien las veces en que estuviste enamorado, recuerda las tonterías que dijiste, las estratagemas que usaste, los peligros que pasaste por un «te amo» o por un rato de cercanía o de tierna intimidad y, en razón de todo ello, perdona mi lenguaje que, yo sé, te pone incómodo y, a veces, molesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El culpable es este sentimiento innombrable, que no sé cómo callar; que me despierta en la madrugada, que la mete a ella en mis pensamientos tan a menudo; que nunca será correspondido, que me hace desafiar a la muerte, a los hombres de mi tribu, delante del cual –ahora blasfemo- Dios mismo tiembla. Amor que es un infierno hacia el que marcho con paso decidido y del que ni quiero ni sé cómo escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, yo debo confesar que he visto gente más atractiva, mejor proporcionada, quizá más bella que Silvia y sin embargo, el espectáculo de sus miembros desnudos no lo prefiero a ningún otro. La pasión que arrebata la siento con ella mejor que con nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yo sobre todo creo en la bondad profunda de su corazón. En esa generosidad que no escatimaría por mí ningún esfuerzo cuando sea necesario. Bien sé yo que si mañana caigo bajo, si enfermo, si quedo solo, su brazo fuerte, de mujer y de madre de entrañas vacías que me seduce, irá a buscarme. Que con ella no hay vergüenza, ni necesito de secretos para hacerme menos feo o menos despreciable. Que así nunca sienta lo que yo por ella, mi huella difícilmente podrá borrarla de su camino. Mañana se irás lejos, se casará (esto es menos probable. Odia las rutinas y lo serio de la vida), tendrá otros hijos, pero cuando escuche mi nombre, mi muy caro, algo se le moverá adentro, allá donde muy pocos han llegado en su vida, donde muy pocos llegarán después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuánto tiempo nos quedará? No lo sé. Lo que tengo claro es –y cómo duele- que esto tan frágil se terminará y que la línea delgada de las cosas que nos unen, terminará rompiéndose. Al final será un bonito o un mal recuerdo. En unos años, si nos volvemos a ver, tal vez la historia se repita otra noche; al día siguiente, nuestro pecado será de nuevo nuestro secreto. Para qué hacer juramentos y pronunciar resoluciones taxativas que siempre fallan porque, ya sabes, la vida se encarga de hacernos tragar hasta las heces el vino que juramos jamás libar y, no sin razón, los antiguos decían que el carbón que ha sido brasa, con poca lumbre se enciende. Tú puedes dar fe de esto que digo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, mientras me tiene y la tengo y te tengo, lucharemos juntos. Que ella es capaz de muchas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De mi boca escuchaste, ha ya mucho tiempo (en aquella célebre exposición universitaria, turbado por cuenta del cannabis), aquel axioma de Protágoras: el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son (este amor y su tragedia) y de las que no son (el futuro que ella tiene por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;(Aquí El Peregrino termina. Esto que sigue está escrito con otro color de tinta en una hoja arrancada de algún cuaderno, lo que sugiere que se escribió días después).&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5310072882062653794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SbErJvrHeWI/AAAAAAAAAFY/i3tVr73FPrw/s400/PHOT0014.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;No había podido terminar mi carta. El tiempo en este destierro se agota ¡Tengo tanto miedo! De partir y de quedarme, de los otros y de mí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento como la Europa del año mil: poblada de herejías y confusiones inmensas, atestada de miseria y perdida en una tremenda incertidumbre frente al porvenir. Como los milenaristas, espero la hora cero, donde todo comenzará de nuevo en una especie de expectación morbosa y exaltada. Lucho para no perder las esperanzas, pues, por primera vez, creo haberme deseado la muerte…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué podría decirte a ti mismo? Que eres joven, amigo mío, y que el mundo está de rodillas delante de ti. Tómalo entre tus manos, agarra de una buena vez la rienda. Hazte señor de ti mismo; que el que eso hace, decía tal vez Sócrates, hace más que el que conquista una ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ea pues! ¡A la lucha! Que yo desde la gradas gritaré con todas mis fuerzas mientras corres en el estadio; yo mismo arrancaré al laurel sus ramas para ceñir tu cabeza. Los que te amamos te aplaudiremos. Allí estarán también Silvia y su escudero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuídala; también al bebé. Dile que la extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le enviaré algún dinero. No me gusta que le mendigue al cobarde de su amante, que le hizo un hijo al galope y se marchó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me iré de aquí en una semana. No tengo un destino fijo todavía. Creo que iré al Magreb (ya tengo algunos contactos en Casablanca). Así que por lo pronto no esperes más cartas mías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fraternalmente,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Peregrino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-6482426578775060258?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/6482426578775060258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=6482426578775060258' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/6482426578775060258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/6482426578775060258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/03/las-cartas-de-ripol-v.html' title='Las cartas de Ripol V.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SbErJvrHeWI/AAAAAAAAAFY/i3tVr73FPrw/s72-c/PHOT0014.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-5322607299271294059</id><published>2009-02-27T19:03:00.000-08:00</published><updated>2009-02-28T15:09:16.134-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Las Cartas de Ripol IV.</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Explicación de la serie: haga clic &lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-i.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Primera entrega: haga clic &lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-ii.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Segunda entrega: haga clic &lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-iii.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Carta III.&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Conociendo a don Álvaro.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el destierro. Muy tarde. La noche del jueves 1 de junio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querido don Álvaro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del último mensaje que he dejado en tu &lt;em&gt;mail&lt;/em&gt; no he recibido respuesta. Imagino que tus múltiples menesteres no te dejan mucho tiempo para escribir mensajes, banales en su mayor parte (como banales son mis problemas y los tuyos). Lunes, martes, miércoles, jueves, marzo, abril, mayo, junio, 1920, 1921, 1922... Esto es vivir, escribía Roquentin en ‘La Náusea’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy decido escribirte una nueva epístola. Quisiera abrir mi corazón delante del tuyo como amigo y hermano en razón de los tantos recuerdos, aventuras, desventuras, sonrisas, acaso lágrimas e historias que hemos vivido juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso ahora, cuando la vida tirana insiste en separarnos, quiero pensar –quiero creer de todo corazón- que nuestra amistad permanece intacta. Que no has cambiado lo suficiente como para que mis oídos, parafraseando a De Saint-Exupéry, no reconozcan más el ruido de tus pasos sobre la hierba. Y desde estas otras estrellas adonde ahora vivo, me empecino en recordarte, mi viejo zorro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días, eché un vistazo a tu espacio virtual. Qué bello es todo lo que allí se dice. Sigues tan epicúreo y voluptuoso como en los tiempos de las clases, cuando, recién salidos de la mocedad, oíamos las&lt;em&gt; ‘meditatii’&lt;/em&gt; simplonas de los viejos escolásticos de aquella universidad católica que frecuentábamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ha calmado saber que lees a Eco, luego, ¡eres, en esencia, el mismo! Tan monástico, tan medieval en tus elucubraciones y preferencias mentales, tan posmoderno en tu estilo de vida. Una especie Diógenes aunque renacentista, quizá un Pedro Abelardo o aun un César Borgia de nuestra época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierro los ojos y te veo apoltronado en tu sillón, leyendo ‘Baudolino’, ‘El Péndulo de Foucault’ o ‘El Nombre de la Rosa’ (esta no. Verdad que esta ya la leíste, por la época en que murió Ramírez y tenías 20 ó 22 ¡Tiempos aquellos!); ¿tal vez ‘Kant y el ornitorrinco’? (por momentos, me aburrió sobremanera). He aquí que pasas vertiginosamente, frenéticamente,las páginas sin haberte afeitado, ni tendido la cama, ni abierto los postigos de tu ventana, en medio de un cuarto que siente la nicotina y al que la gente bien no entraría sin levantar sospechas. Ese es eres tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez no cambiemos nunca. Soy reacio a creer en las conversiones. Quizá seamos tan sólo una masa parmenídea, una cosa entre las cosas. Tal vez sólo existan las circunstancias...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu círculo de lectores cibernéticos estaba muy nutrido. Pude leer incluso las notas de algunos de tus estudiantes (de la educación laica, claro está. Las monjas de La Estrella o los curas del Gonzaga no te soportarían): veo que te admiran, que te quieren. Te ofrecen el candor de su cariño, en el fondo breve y falaz, pero pronto, espontáneo y fogoso. «Cuente conmigo profe», te dicen, aunque nada puedan, de hecho, hacer por ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo que estás haciendo bien tu trabajo, me siento muy orgulloso y me congratulo contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, permíteme expresarte la impresión que me causa tu ritmo de vida presente: debo decir que te percibo como en una etapa de transición, como en un limbo sin demasiadas cuestiones. Trabajas, vives y disfrutas lo que haces, cual diosecillo absoluto de tu presente. No es hora de mirar al futuro, ni de gastarse la vista observando el enrojecido sol que se pone al horizonte. Miras a los lados, conversas, filosofas tal vez, y sigues adelante. Pero, ya te llegará la hora de sentirte cansado, créeme, y de tomar decisiones importantes y definitivas. Mientras tanto, te das el lujo de tener al mundo en vilo. Estás en tu derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi parte las cosas están un tanto más agitadas. No ha sido fácil pasar, en tan sólo unos meses, de la esperanza a la angustia; cual un Pedro Apóstol, del querer dar la vida por amor a la negación triple del mismo. Pensaba ir por la buena senda, dispuesto, a gusto, como quien empieza una nueva vida. Casarme, engendrar…una vida apacible era mi destino. Y de pronto, los fantasmas vuelven, la tempestad irrumpe y terrifica. Cuán rápido paso –casi de un minuto al otro- del infierno al cielo, de lo santo a lo impuro, del consuelo a la pena...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que me siento más pequeño que yo mismo; que mis fuerzas me sobrepasan, que mi cordel es corto para retenerlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando pensé que mis viejos amores estaban enterrados, he aquí que de nuevo mi corazón se divide: algunas semanas atrás, un ánima en pena se ha atrevido a meterse en mi cama, para consumar lo que ya habíamos iniciado. Otro cuerpo me ha hecho revivir a Silvia, cuando yo buscaba olvidarla y sepultar sus recuerdos que datan desde los tiempos del candor. Ha sido una noche que no pasará a mayores, pero que ha puesto en evidencia mis miedos y debilidades, que ya ni siquiera mis culpas. Lejos de regocijo, me siento abúlico como si escogiese con masoquismo seguir atado a los grillos de mi prisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a ti, yo, apolíneo como soy, te veo como a un Baco haciendo pilatunas. Río con todo ello…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, sabes que los prejuicios de mi tribu me resbalan. ¡Pobres hombres de mi tribu! Su único, grande e imperdonable pecado es la falta de sensibilidad estética. Por eso matan a los profetas, llaman locos a los genios y desprecian a los poetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya quisiera yo desafiar el mundo y alzarme, soberbio como tú lo haces, contra las convenciones de tu aldea. Tal vez es que, como decía Neruda, sucede que a veces me canso de ser hombre. Me canso de mis pies y mis uñas... me canso de ser vacilante, tiritante de frío, de raíz y de tumba. Tal vez es que quiero ser ángel, mariposa o manzano. Pero no: soy hombre, soy barro, soy mundo y soy filósofo mierdoso, medroso para más inri.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú que estás libre de los mezquinos placeres de los señores (te respeto profundamente en tus opciones y lo sabes), a ti que el cuerpo femenino te parece de una redondez blanda y sosa; que prefieres las figuras cuadradas, los ángulos, las curvas agrestes de los varones, los pechos sin senos y las barbas, ante ti justamente –y mejor que ante nadie- puedo lamentarme del amor de la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poeta eres y con un talento superior al mío: a la poesía, arte elevadísimo con sus tormentos, hemos aprendido a soportar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta pensar que cuando amas no te preocupas por engendrar la vida (el crimen máximo), y por lo tanto, salvas en cada cópula del sufrimiento –y del gozo con el que viene mezclado- a almitas inocentes que nunca han deseado existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tu última carta, en donde me hablabas de tus amores furtivos descubro tu ser terrible, atormentado, fantasmagórico, impetuoso y hormonal. Fuera del paraíso, eres como un Caín señalado sobre su frente, obligado a errar sin reposo, sin morada ni sosiego. Tu gozo no está ni dentro ni fuera, ni en la aceptación ni en el rechazo. El problema aquí, tanto para ti como para mí, es ¿cómo ser felices? O lo que es lo mismo: ¿cómo ser uno solo en el pensamiento y los actos, en las convicciones y en los hechos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cuando pensé que Silvia esperaba un hijo mío (ya sabes: existe entre los heterosexuales una cierta afición andar reproduciéndose. Discúlpanos). Todo fue una falsa alarma, «gracias al diablo», digo yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi situación económica es cada vez es más precaria y apenas me permite decir que no paso hambre «gracias a Dios», dice mi abuela que es una santa y que conocerá el cielo y no morirá como yo en la impenitencia final sino confesada y en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en el amor humano ya no creo (no así en su poesía y en su capacidad de fascinación artística), sólo me quedan los amigos. Tal vez ya ni siquiera Dios esté conmigo porque, en mi amargura, apenas converso (¿peleo?) con Él; y Él, mientras está ocupado en destruirme, no quiere escucharme. Si le hablas, que no creo, ruégale por mi alma. Tan sólo recuérdale mi nombre; si existe lo recordará…si existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que esta carta no tome mucho tiempo en llegar. Si crees que no es un medio muy seguro, más por respeto a la intimidad a la que tengo, tenemos, derecho que por miedo a los hombres de tu clan, me lo dices y escribiré exclusivamente a tu correo electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos a nuestros amigos comunes. A tus jóvenes discípulos, tan libres. A tu familia. A la tierra antioqueña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ti fraternalmente,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Peregrino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-5322607299271294059?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/5322607299271294059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=5322607299271294059' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/5322607299271294059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/5322607299271294059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-iv.html' title='Las Cartas de Ripol IV.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-2354432677369741288</id><published>2009-02-23T08:58:00.000-08:00</published><updated>2009-02-24T06:36:55.189-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vallejo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='protesta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='español'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamiento'/><title type='text'>Las cartas de Ripol III.</title><content type='html'>Explicación de la serie: haga clic &lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-i.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Primera entrega: haga clic &lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-ii.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Carta II. Diatriba de primavera.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el destierro. El 2 de abril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi muy caro don Álvaro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una de esas largas y abúlicas tardes de tedio en las que no se siente ganas de nada, excepto de escribir, aunque haga buen clima y el jardín esté en flor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada extraordinario ha acaecido ni en tu vida ni en la mía desde la última vez. La Semana Santa la he pasado en casa. El día de Pascua, pasé por una Iglesia y entré en ella. No recé; si acaso me detuve a observar las vidrieras y sus policromías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu respuesta a mi última carta me ha hecho reír mucho. Conservas la gracia y la frescura de siempre. Pero, sobre todo sigues siendo ese sibarita maravilloso que conocí, aunque a veces adivino en ti una gran tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu texto me ha hecho recordar lo que escribió Pío Baroja: «cuando la riqueza del léxico es forzada, aprendida, vale poco, da una impresión de artificio; ahora, cuando es natural, espontánea es otra cosa». Me gusta esa fluidez sencilla y deliciosa con la que escribes, me gustan tus palabras concatenadas, ordenadas y correctas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy, ya te lo había dicho, un apasionado de la lengua castellana, la que hablan mis padres y abuelos y la que hablaron muchos de mis ancestros cuyas generaciones se pierden en el tiempo. Como dice Vallejo, pienso en español, sueño en español, hablo en español, blasfemo en español y me voy a morir en español, en la impenitencia final concebida en palabras españolas. Bien lo decía Borges: «la lengua es nuestra patria común».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pequeño, me gustaba sentarme a escuchar a los viejos contar historias. Muchos de ellos, eran campesinos simples, casi analfabetos; casi todos ya hoy están muertos. Pero, aún me cascabelean en los oídos la musicalidad de sus acentos y ese dulce compás con el que salían las palabras más castizas, muchas de ellas actualmente rumbo al desuso. En ese entonces era natural llamarse Jacinta, Concepción, Toribio o Froilán y la estúpida costumbre de bautizar con nombres estrambóticos –extranjeros las más de las veces- no se había hecho popular. Me pregunto si todo esto no será sino una faceta de la decadencia cultural que estamos viviendo u otra expresión más del bovarismo cultural latinoamericano, ese querer ser siempre lo que no somos, negando a los parientes pobres. ¿Terminaremos acaso en el suicidio, es decir, destruyéndonos a nosotros mismos y a lo que resulta más nuestro como la Bovary de Flaubert? ¿O será esto más bien una protesta inconsciente de las miles de personas condenadas a la miseria por una sociedad injusta y poco o nada equitativa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando todos prefieren exaltar el nacionalismo mostrando las bondades innegables de nuestra tierra y de nuestra gente, yo prefiero cultivar una sana autocrítica. Tal vez es que, si queremos mejorar, como decía David Sánchez Juliao, debemos ser implacables con nosotros mismos, reconocer que hemos terminado siendo mediocres y que estamos muy lejos y muy por debajo de los grandes ejemplos de hidalguía, sacrificio y audacia de muchos de los que nos han precedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detesto la complacencia dulzona y el patriotismo masturbador y narcisista. Me río de la procacidad literaria, la disfruto; y sin embargo, creo en el respeto, la compasión, la solidaridad. Soy una especie de Marx y Nietzsche reunidos. En mística un Eckhart, en estética un Céline, en gustos, un heterodoxo relapso. Tan humilde como Moisés, tan egotista como De Gaulle. Tan mierda y tan nada de lo anterior como todos ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 8 de abril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé la carta inconclusa la semana pasada. Recibí una llamada y me distraje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera ahora compartirte algunas cosas que me han pasado en los últimos días, en que, para ganarme unos pesos en esta tierra extraña, me he dedicado a la labor de corrector de estilo y de lector de español.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve la suerte de contar con un excelente profesor de castellano en los primeros años de la escuela secundaria y nací con un gusto casi natural por la lectura. Además, creo que nunca rehúyo la corrección cuando ésta es justa y fundamentada. Al menos en eso, podría presentarme como ejemplo. Mi mente es inquieta, deseosa de conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar –y permíteme la larga cita, de Vallejo otra vez, que pongo sin referencia porque la siento del todo mía-, «quiero saber el chino antiguo, el de la dinastía Ming, que destronaron los manchúes. Quiero saber la lengua de Islandia en que anónimos poetas escribieron los «Eddas». Las rutas de la tierra del cazador prehistórico y las rutas del mar de Odiseo. El ciclo de la glucosa, los orbitales del átomo, el funcionamiento del magnetrón. Las amantes de don Juan y los amantes de Verlaine. Y no sólo me obsesiona el pasado: me obsesiona el futuro, me obsesiona el condicional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»…Quiero conocer las mil hazañas que cantó Camoens, y las insulsas mentiras inventadas por los cronistas de Indias. Quiero hablar las lenguas uroaltaicas, y leer en su original japonés los Ghenji Monogatari de Shikibu sin que se me escape el menor matiz. Quiero penetrar el sentido profundo de la «Guía de los Extraviados» de Maimónides, donde acaso me encuentre yo, para perderme enseguida en los laberintos del Talmud. Me interesa la vieja gramática española de Nebrija, y la catalana actual de Pompeyo Fabra. Las leyendas de los abencerrajes, las exploraciones de Livingstone, las guerras de Cataluña… Quiero guardar en la memoria la ecuación de Kepler, el Tolkappiyam, la ruda canción del alba de los minnesinger y el dulce canto de amor de los troveros….Pero esto, para empezar, es lo que nunca sabré».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, cuánta incomodidad me produce la gente que –parafraseando a Thomas Merton-, sólo sabe de automóviles y de cine (yo agregaría: y de fútbol), de lo que hay en la nevera, lo que dicen los periódicos (¡a veces, ya ni siquiera eso!) y qué vecinos van a divorciarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Estúpida vida burguesa e irreflexiva! ¡Maldita y terca manía mía de quererlo saber todo, todo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo de nuevo a Merton (cito de memoria), «la gran tentación del hombre moderno no es la soledad sino la inmersión en la masa de los otros hombres, en ese océano informe de irresponsabilidad. El hombre pues, ni sabe que está solo ni vive en comunidad. De lo que está cargado es de la angustia difusa y anónima, los miedos indecibles, los apetitos mezquinos e insoportables y todas las hostilidades omnipresentes que llenan la sociedad».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas duras palabras son válidas para todos, para ti y para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sartre decía que la gran paradoja es deber ser críticos de la burguesía y al tiempo vivir en ella y vivir como burgueses. Porque hoy, son burgueses incluso muchos de los que habitan las chabolas de nuestros grandes suburbios latinoamericanos. Uno puede vivir en un arrabal y actuar según el modo de vida de los ricos y según su sistema de explotación del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que criticamos y odiamos, muchas veces está en germen dentro de nosotros...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdonarás ahora una frase dura que esta vez va dirigida contra ti mismo, Ripol: siento tantas veces que hablarte es echar trebejos en saco roto. «Margaritas ante porcos», como dice el Evangelio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mitad de esta reflexión me detengo a pensar: ¿de qué servirá escribir? Créeme que me lo pregunto más por miedo que por desconfianza o aires de superioridad. ¿No servirá todo esto a hundirme aún más en las marañas mentales en las que a menudo me pierdo? ¿A aumentar las histerias y delirios que con frecuencia me atacan? ¿Debería callar, pasar de lado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al decir esto ¿no iré seguramente a producir en ti un desconcierto rabioso, una reacción fuerte o el sentimiento de ser zaherido, denostado, poco valorado, incomprendido por mí, ufano y soberbio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me da miedo que le muestres esta carta a Silvia. Sé que ya por esta frase no lo harás, pero quizá sea ella quien la encuentre entre tus cosas y la lea. La última vez no aceptó mis reproches, que, tú sabes, fueron totalmente justos. Quisiera que ella supiera que yo insisto en ver más allá. Ver quizá la niña que aún vive en su corazón: muy pobre, muy escondida –usando el lenguaje de García Lorca- y que tiene miedo de ser herida, de ser arrebatada, de crecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo calificar ese sentimiento de solidaridad que me une a ella? Es tal vez una especie de atracción magnética, por calificarla de algún modo. Robando de nuevo las palabras de alguno, una mezcla de recíproca fascinación y de seducción estética, pero que en, en esencia, se parece a una historia de amor, desgraciada por la imposibilidad de ser consumada y, a la vez, arrebatadora por idéntica causa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo extraño a Silvia; a veces me agarra la morriña del terruño. Europa tiene ciertamente su magia, pero, tú conoces bien los vínculos profundos que me unen al Sur. Me gusta la gran Patria (¡Matria!) mía, América. Sólo es cuestión de caminar un poco por las calles de sus ciudades para darse cuenta de la heterogeneidad de los rostros, las razas y las procedencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo me gusta, por ejemplo, la vieja Santa Fe de Bogotá, su esmog frío, su viento de montaña. La sórdida carrera décima, su alcurnia, sus manos de niña española, sus rostros, su gente que va de prisa, los oquedales de sus cerros, sus putas, sus maricas. A veces me hace falta La Candelaria vieja en donde siempre se encuentra una historia, la elegancia inglesa de Teusaquillo y el Chapinero ruidoso y noctámbulo. Pienso en el lejano Fontibón con sus charcos, en la Suba de calles estrechas, de barrios deprimidos y de rubicundas mejillas infantinas. Repaso el norte opulento, el sur olvidado, sus rostros tristes, casi sin esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudad de todos, tierra de nadie, lloro su soledad, sus mañanas de sol espléndido, sus tardes bajo la lluvia que empaña las ventanas antiguas, el hormigueo de sus quincalleros…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo el muerto del cerro de Monserrate, que me vigila con sus ojos extintos y sus brazos yertos, sabe lo que me cuesta estar lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mándame una foto de Silvia. Quiero verla en su gravidez. Espero ir pronto a verte, más por verla a ella que por verte a ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mis saludos más cordiales,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Peregrino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-2354432677369741288?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/2354432677369741288/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=2354432677369741288' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2354432677369741288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2354432677369741288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-iii.html' title='Las cartas de Ripol III.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-2808702840990018903</id><published>2009-02-16T14:10:00.000-08:00</published><updated>2009-02-25T05:59:02.049-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autobiografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamiento'/><title type='text'>Las cartas de Ripol II.</title><content type='html'>(Para ver la explicación de la serie haga clic &lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-i.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Carta I. El Peregrino relee su vida y nos cuenta su historia. &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el destierro. La mañana sin sol del 6 de febrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi buen amigo don Álvaro Ripol:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace dos noches tuve un sueño algo extraño; con gran sobresalto abrí los ojos y luego me costó mucho trabajo poder dormir de nuevo. No viene al caso contarte el sueño, pero sí decirte que en la larga vigilia que lo siguió, estuvisteis –Silvia y tú- indiscretamente presentes en mi pensamiento, pues, concebí allí mismo la idea de dirigirte algunas palabras en forma de carta. Ahora, cuando me siento a escribirte algunas líneas, he querido empezar por contártelo puesto que fue en ese momento cuando recordé algo que te había prometido la última vez que hablamos. Yo confío en que tendrás la sensibilidad literaria suficiente como para distinguir y valorar la belleza de la lengua escrita, más allá de la frialdad de estas hojas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquí todo va bien. Esta semana he tenido mucho trabajo: reuniones y más reuniones, mientras continúo con mis lecturas y trato de aclimatarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como muchos familiares, amistades y conocidos me han enviado sus cartas, esta semana me he dado a la tarea de responderles. Apenas ayer terminé de enviar la última respuesta. Por eso no te había escrito, como me lo había prometido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SaVNeckV1gI/AAAAAAAAAEo/xI8wlgTcnSk/s1600-h/IMG_0240.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SaVN8qrgFBI/AAAAAAAAAEw/31GsCygr-nk/s1600-h/IMG_0240.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306733440570233874" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 244px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SaVN8qrgFBI/AAAAAAAAAEw/31GsCygr-nk/s320/IMG_0240.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Me doy cuenta de que la época del año en que más escribo es el invierno. Como si la frialdad aguzara la inteligencia y favoreciera el trabajo intelectual. Además, he estado muy solo en estos días. En el yermo del aislamiento, mirando hacia atrás, he podido releer mi historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, me veo naciendo junto a unas palmeras muy cerca del mar de los caribes, del olvido. Una tarde, en medio de soles y calores insoportables, me abro paso por la núbil vagina de mi madre para, desafiante, abrir los ojos y volverlos pronto a cerrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nací mortecino. Un mes después me desahuciaron. Pero, la vida y su malquerencia fueron más fuertes. Sobreviví. Crecí. Aquí y allá. Sin muchas cosas aunque con muchos sueños y con terribles ansias de ser libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivía encerrado y los cuidados médicos se redoblaban. Fue entonces cuando aprendí a husmear los libros, sin saber siquiera leerlos. Sobre el gran atlas de mi padre, montado en mi Wolkswagen miniatura (el mejor regalo de Reyes que jamás tuve) recorría el Oriente y Europa; pasaba el Bósforo de un salto, bajaba al Peloponeso y luego, haciendo trampas, bordeaba el Adriático, cruzaba el Po, daba un giro sobre Lucerna arrastrando castillos y me encaminaba hacia los Pirineos. Aprendí de memoria los ríos de España y las ciudades por las que pasaba el Guadalquivir: el Tajo, el Duero, el Ebro, Sanlúcar, Andújar, Sevilla, Córdoba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando conseguí un barco, por mi cumpleaños, emprendí la expedición y, Danubio adentro, me perdía en la Dacia misteriosa. A lo lejos estaba Transilvania, recóndita y espeluznante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciendo trampas, como siempre, salía del embrollo: en la Selva Negra traía mi Wolskwagen y lo hacía caer del cielo; montaba el barco encima y, a las puertas del Rin, lo hacía desaparecer de nuevo. Rodando, rodando, terminaba mis fantasías en los Países Bajos y me iba a cenar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detestaba las sopas. Cremas de verduras, de cebollas, de carne fresca, de gallinas, de plátanos; ninguna me placía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llovía salía a la ventana como a contar las gotas. Creo que fue la lluvia la que me enseñó lo que es la melancolía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al anochecer, muy temprano, decía mis oraciones y me dormía, al ritmo de los padrenuestros. «Ángel de mi guarda, mi dulce compañía»…y se apagaban mis ojos inquietos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaba por todo esto a gran velocidad. Muy precoz, como siempre, salí pronto del regazo materno, del calor del hogar para irme encontraros, a ti y a Silvia, en las montañas, una mañana que anunciaba, con un insufrible bochorno, la fuerte lluvia vespertina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teníamos respectivamente dieciséis, diecisiete y dieciocho años que salían de la pubertad a toda prisa, teníamos los mismos problemas y compartíamos los mismos miedos. Así, a la mitad del camino de esta vida mía, más o menos turbulenta, empezamos nuestros estudios en aquella universidad al cuidado de los clérigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras mi viejo atlas, olvidado, se consumía en la humedad y el moho, yo volaba con Verne, con García Márquez, con Flaubert, con Unamuno. Dostoievski me enseñó la mezquindad del corazón y Sartre la gratuidad del mundo; con Nietzsche vi su locura y con Kierkegaard su brevedad. Platón me enseñó a amar la poesía y Aristóteles a odiar a Dios. Con el Aquinate descubrí el latín de los antiguos y con Malebranche el francés de Molière. Agustín me hizo recuperar la fe ardiente de la niñez y Marx sus inconsistencias. Así pasé mis mejores años: leyendo. Leía sin prudencia, sin prevenciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que por mis condiciones personales, por tener una mente tan inquieta, y luego por haber podido establecer contactos desde que era niño con gente y maneras extranjeras, siempre me mantuve un poco a distancia de los gustos, palabras y hábitos del lumpen. Me siento a veces –más en este destierro- como distinto y lejano, algo así como un predestinado. Acaso una nueva Juana de Arco llamada a una gran misión. Yo también oigo voces. Como dice el poeta: «voces que anuncian: ahí vienen tus angustias. Voces quebradas: pasaron ya tus días. Son fantasmas, una multitud de fantasmas ebrios».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto a la gente de mi raza estoy lleno de pecados inauditos. Verás: cuando mis ancestros, sedientos de oro, se establecieron cerca del mar, se creyeron condenados a morir allí para siempre. De indias livianas que cedieron al lúbrico conquistador, que aprendió a vivir perdido entre las ciénagas, vio la luz la pobre y zarrapastrosa progenie de mi padre. Más tarde, de las generaciones que se pierden en el tiempo espectral nació mi madre sin la casta ni la alcurnia de sus predecesores. Hasta que aparecí yo, el hijo de esta historia espuria. De entre los míos, me siento a veces como el más avezado en esto de la gloria y el honor de los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un mundo que tiende a la homogeneidad, algo en mí insiste en hacer la diferencia. Me duelen los hombres, mis hermanos. Me duele el mundo y su miseria. Me duele, me duele inmensamente África…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te has dado cuenta de que este mes de febrero hemos cumplido siete años de habernos conocido? ¿Te has dado cuenta de que, desde entonces la vida nos ha cambiado mucho? Un día, sin darnos cuenta, descubriremos que estamos viejos y que aún no llegamos a ninguna parte. A eso nos condena la vida: a la sensación angustiante y angustiosa de estar y sentirse siempre, siempre en camino. Caminamos y caminamos y el horizonte sigue estando igual, intacto delante de nuestros ojos como el primer día. No hay tal vez otra salida, sino amar el viaje y disfrutar el vértigo de la ruta. Quizá al final, cuando caigamos agotados y exánimes de nuestro viaje, unas manos más grandes nos recogerán y nos harán descansar para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento algo de vergüenza al hablarte así. Es mi estilo personal, el que uso con aquellos a quienes creo capaces de entender mi corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que tus cosas vayan bien y que te sientas mejor en tu nuevo trabajo. Una escuela laica es mejor para ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amistad y cercanía espiritual te acompañan. Mi pensamiento, está a menudo contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero tu respuesta. Dile a Silvia que me escriba, que yo no le guardo rencor: no podría. La extraño tanto. No dejes de cuidarla. Te necesita ahora más que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mis mejores deseos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Peregrino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-2808702840990018903?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/2808702840990018903/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=2808702840990018903' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2808702840990018903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2808702840990018903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-ii.html' title='Las cartas de Ripol II.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SaVN8qrgFBI/AAAAAAAAAEw/31GsCygr-nk/s72-c/IMG_0240.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-2899936252109487449</id><published>2009-02-11T07:43:00.000-08:00</published><updated>2009-02-11T08:12:59.536-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otraparte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fernando González'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamiento'/><title type='text'>Las cartas de Ripol I.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SZL42jKTkFI/AAAAAAAAAD4/BY2w2oBpIvU/s1600-h/GEDC2113+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301573327403585618" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SZL42jKTkFI/AAAAAAAAAD4/BY2w2oBpIvU/s400/GEDC2113+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SZL2ECWUiwI/AAAAAAAAADw/feurwZ26dCM/s1600-h/GEDC2113+copia.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Primera entrega:&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Razón del nombre.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, quiero agradecer a los lectores que han seguido atentamente los «Recorridos por la Bogotá de abajo». Al Peregrino, gracias por el espacio que me ha brindado. Las tres entregas últimas son tan suyas como mías.&lt;br /&gt;Por lo demás, no he tenido tiempo (¡ni plata!) para seguir entrando en esos recovecos perdidos de la capital colombiana.&lt;br /&gt;Marianne no ha vuelto a aparecer. Se fue escoltada por el viento, en complicidad con la noche, embriagada de palabras…y de ginebras. Hace dos semanas que no sé nada de ella.&lt;br /&gt;Por eso, mientras aparece, iremos publicando la serie titulada «Las cartas de Ripol», haciendo honor con su nombre al libro de Fernando González en donde se recoge la correspondencia epistolar que el filósofo de Otraparte, al final de su vida, mantuvo con su gran amigo, el monje benedictino Andrés María Ripol. En octubre del 2003 descubrí este bonito texto que desde entonces me impresionó.&lt;br /&gt;La casa del maestro no distaba mucho de la abadía de Santa María, hogar del sacerdote (todavía existen la finca y el colegio, con su monasterio, a medio camino entre Envigado y Medellín). Así pues, los dos amigos se veían al menos una vez por semana, sosteniendo en cada encuentro largas conversaciones. Fernando González le escribía, sin embargo, al eclesiástico, largas y profundas cartas que ponen bajo el signo de la ambigüedad y del equívoco el título del libro (que debería llamarse más bien, según esto, «Las Cartas a Ripol»).&lt;br /&gt;Cuando el religioso cuelga los hábitos y parte al extranjero, González deja este mundo, convirtiendo a «Las cartas de Ripol» en su último libro, publicado luego como obra póstuma.&lt;br /&gt;Por una feliz coincidencia, el Peregrino, durante su destierro fuera del país, mantuvo con su amigo don Álvaro Ripol Quintero (sólo el nombre ha sido cambiado, que no los apellidos) una constante comunicación postal.&lt;br /&gt;Por insinuación del mismo don Álvaro, ahora publicamos estas cartas que nos irán mostrando el pensamiento de nuestro amigo administrador de este blog; sus amores, fantasmas y anhelos. En homenaje a Fernando González y en razón de la evidente casualidad, llamamos a esta serie «Las Cartas de Ripol».&lt;br /&gt;En ella iremos conociendo a don Álvaro, su vida licenciosa y los vínculos existenciales que le unen al Peregrino. También conoceremos a Silvia, el viejo y eterno amor de éste y la protegida de aquél, quien será el otro gran personaje recurrente de la serie. Los sucesos aludidos son reales y ocurrieron en Colombia en el tiempo en que el lector desee.&lt;br /&gt;Don Álvaro vive aún y lucha codo a codo contra la muerte que le asedia a través de un cáncer, a pesar de su juventud. Silvia, vive en España, en un pueblo de cuyo nombre no quiero acordarme, en plena llanura castellana, adonde se fue a estudiar Antropología con su pequeño Damián. Tiene deseos de volver a América, pero ha encontrado un veterinario madrileño que se ha prendado de ella, para despecho de nuestro ya desventurado Peregrino. Los tres hicieron juntos estudios en alguna universidad del país, a la que ingresaron casi adolescentes. La serie nos irá desvelando los detalles de esta bonita amistad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-2899936252109487449?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/2899936252109487449/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=2899936252109487449' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2899936252109487449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2899936252109487449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/las-cartas-de-ripol-i.html' title='Las cartas de Ripol I.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SZL42jKTkFI/AAAAAAAAAD4/BY2w2oBpIvU/s72-c/GEDC2113+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-2983126903297426996</id><published>2009-02-06T08:47:00.000-08:00</published><updated>2009-02-22T09:29:00.460-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bogotá'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Recorridos por la Bogotá de abajo III.</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Tercera entrega: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;De cómo conocí a Marianne.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana de trabajo en la facultad, en medio de la monotonía que supone regresar al trabajo, provocó unas ansias extrañas de paladear alguna bebida barata que no supusiera mayores sacrificios a mi menesterosa faltriquera, que por esos días andaba especialmente escasa de billetes y monedas.&lt;br /&gt;No llovía esa vez. Tan sólo un poco de viento entumecía las orejas. Como no queriendo, atravesé por tercera vez la puerta del Fiore, esta vez sin El Peregrino. Ya con una cerveza en la mano fui a buscar algún sitio agradable y panorámico donde sentarme. Fue entonces cuando apareció ella.&lt;br /&gt;De pie, esbelta, un poco recostada sobre una silla vacía con espaldar de hierro. Un Martini en la mano, algunos más en la cabeza y un fuego azul y vidrioso en los ojos. Sonaba una música suave.&lt;br /&gt;La observé sin hablarle durante algunos minutos, como recorriendo con mis pupilas cada trazo de su rostro. Ella seguía despachando ágilmente los Martini, tiñendo con ellos de color oscuro su boca, befa pero delicada, colorada de sangre y sin pintalabios.&lt;br /&gt;Parecía acompañarla un hombrecillo de ojos estrábicos que le hablaba insistentemente, manoteaba, alzaba los brazos y parecía envolverla en su perorata. Luego desapareció.&lt;br /&gt;Tiempo después, repentinamente, nos encontramos frente a frente y, sin decir palabra, bailamos sin hablarnos, sin tocarnos, sin mirarnos.&lt;br /&gt;-¿Cómo se llama usted? –Preguntó en un tono grave, algún tiempo después.&lt;br /&gt;Le respondí y volvió a hundirse en su mutismo.&lt;br /&gt;Dejamos de movernos. Yo, mientras tanto, buscaba algún tema de conversación.&lt;br /&gt;Hablamos, pues, de cosas del trabajo, de la edad y de los astros. Sentí pronto en su voz la cadencia de las gentes de las montañas, la pureza de la lengua de los colonizadores y un cierto tic que le hacía repetir una misma palabra cuya categoría gramatical hacía fluctuar constantemente entre la conjunción y la interjección: el celebérrimo pues de los paisas.&lt;br /&gt;Nacida bajo la casa de Piscis, los últimos días de enero comenzaban a anunciar la inminencia de sus treinta años. Yo estaba fascinado por las muecas graciosas que hacía surgir de sus labios y por el donaire de sus ademanes. Sentí ganas de besarla. Me contuve.&lt;br /&gt;Después de un breve silencio agregó:&lt;br /&gt;-Géminis y Piscis no son lo más compatible del Zodiaco. –y yo pensaba: ¿qué importan los astros y sus fuerzas magnéticas? ¿Para qué prestarle atención a las estrellas que estaban tan lejanas, allá sobre los tejados y por encima del cielo cubierto?&lt;br /&gt;Poco a poco me fue hablando de sus penas, de sus amores perdidos, rotos, venidos a menos. Después de las peleas que hubo de librar hasta ese momento de su vida, había terminado por renunciar a la fe en el amor y prefería la comodidad de las conquistas furtivas. Veía con claridad que lo humano fenece y que, como dijo Borges, «ser inmortal es baladí».&lt;br /&gt;Al ritmo las copas de Ginebra (el mozo había dicho que no había más Martini), la voz de Marianne fue perdiendo claridad y soltura. Cuando advirtió que no podía más tomó su bolsa y, sin mediar palabra, convenenciera y maleducada, se fue sin que la advirtiera.&lt;br /&gt;La busqué varias veces. No he vuelto a dar con ella. Sé que estará el viernes -hoy- en el Fiore, pero no iré a verla. Tiene mi número. Me llamará si me necesita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ver primera entrega haga clic &lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/01/recorridos-por-la-bogota-de-abajo-i.html"&gt;&lt;strong&gt;aquí&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Para ver segunda entrega haga clic &lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/recorridos-por-la-bogota-de-abajo-ii.html"&gt;&lt;strong&gt;aquí&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-2983126903297426996?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/2983126903297426996/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=2983126903297426996' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2983126903297426996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/2983126903297426996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/recorridos-por-la-bogota-de-abajo-iii.html' title='Recorridos por la Bogotá de abajo III.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-8033685342844330254</id><published>2009-02-03T08:34:00.000-08:00</published><updated>2009-05-13T06:45:13.843-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vallejo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='protesta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamiento'/><title type='text'>Mensaje a los jóvenes de Colombia.</title><content type='html'>Luis Ospina, en su documental 'La desazón perpetua' reproduce el 'Mensaje a los jóvenes colombianos' que, en el tono ácido al que Fernando Vallejo nos tiene acostumbrados, este autor pronunció ya hace varios años durante un encuentro de escritores en el Parque Nacional en Bogotá. Gústenos o no, Vallejo es una de las mentes hispanas más preclaras de nuestro siglo. Su prosa, desbordante y barroca, nos hace reír, llorar o enrojecer de rabia, pero, nunca nos deja indiferentes.&lt;br /&gt;Reid, pues, llorad o enrojeced de rabia con esta entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/vBcETkLcYf4&amp;hl=es&amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/vBcETkLcYf4&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí el texto completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;A LOS MUCHACHOS DE COLOMBIA&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;"(Por Fernando Vallejo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchachitos de Colombia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes que han tenido la mala suerte de nacer, y en el país más loco del planeta, no le sigan la corriente, no se dejen arrastrar por su locura. Pues si bien la locura ayuda a sobrellevar la carga de la vida, también puede sumarse a la desdicha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cielo y la felicidad no existen. Esos son cuentos de su papás para justificar el crimen de haberlos traído a este mundo. Lo que existe es la realidad, la dura realidad: este matadero al que vinimos a morir, cuando no es que a matar, y a comernos de paso a los animales, nuestro prójimo.Porque nuestro prójimo también son los animales, y no sólo el hombre como creyó Cristo. Todo el que tenga un sistema nervioso para sentir y sufrir es nuestro prójimo: los perros, los caballos, las vacas, las ratas. Mis hermanos los perros, mis hermanos los caballos, mis hermanas las vacas, mis hermanas las ratas, que también hacen parte de Colombia. O sea de ustedes. O sea de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En consecuencia no se reproduzcan. No hagan con otros lo que hicieron con ustedes, no paguen en la misma moneda, el mal con el mal, que imponer la vida es el crimen máximo. Dejen tranquilo al que no existe, ni está pidiendo venir, en la paz de la nada. Total, a ésa es a la que tenemos que volver todos. ¿Para qué entonces tanto rodeo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La patria que les cupo en suerte, que nos cupo en suerte, es un país en bancarrota, en desbandada. Unas pobres ruinas de lo poco que antes fue. Miles de secuestrados, miles y miles de asesinados, millones de desempleados, millones de exiliados, millones de desplazados, el campo en ruinas, la industria en ruinas, la justicia en ruinas, el porvenir cerrado: eso es lo que les tocó a ustedes. Los compadezco. Les fue peor que a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como yo, que un día me tuve que ir y justo por eso hoy les estoy hablando (vivo, a lo que parece), probablemente también se tengan que ir ustedes, pero ya no los van a recibir en ninguna parte porque en ninguna parte nos necesitan ni nos quieren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pasaporte colombiano en un aeropuerto internacional causa terror: "¿Quién será? ¿A qué vendrá? ¡Qué traerá? ¿Coca? ¿Vendrá a quedarse?"No. No vinimos a este mundo a quedarnos. Vinimos a pasar como el viento y a morir. A veces ese viento al pasar hace estragos y tiene nombre: se llama Pablo Escobar, se llama Miguel Rodríguez Orejuela, se llama Carlos Castaño, se llama Tirofijo, se llama Gaviria, se llama Samper, se llama Pastrana. Aprendan mientras se van a ponerle nombres propios a la infamia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando yo nací me encontré aquí con una guerra entre conservadores y liberales que arrasó con el campo y mató a millares. Hoy la guerra sigue aunque cambió de actores: es de todos contra todos y ya nadie sabe quién fue el que mató a quién. Ni sabe, ni le importa, ni lo piensa averiguar, ¿porque para qué? ¿Para qué, si a ningún asesino lo van a castigar en el país de la impunidad? ¿Si nuestro primer mandatario va en peregrinación a los Llanos a abrazar a nuestro primer delincuente? como diciéndoles con la iniquidad de ese abrazo: "¡Maten, roben, extorsionen, destruyan, secuestren, pero eso sí, háganlo a cabalidad para que se queden con lo que queda de Colombia!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí vamos, por estas calles de este país embotellado, por entre perros y niños abandonados, sacándoles el cuerpo a los baches, a las balas y a los impuestos del gobierno y de las FARC. ¿Pero hacia dónde vamos? ¿Adónde es que pretendemos llegar?Somos muchos y ya no nos soportamos ni cabemos. Nos hemos convertido en un estorbo para los demás, a los que nos les estamos bebiendo el agua, respirando el aire, contaminándoles los ríos, embotellándoles las calles. El aire se va a acabar, el agua se va a acabar, las calles ya no alcanzan y esos ríos fantásticos de Colombia que cuando yo nací vivían, bullían de peces, también ya los matamos. Hoy los ríos de Colombia son alcantarillas que van a dar al mar, un desaguadero de cloacas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se reproduzcan que nadie les dio ese derecho. ¿Quién lo pudo dar? ¿Dios? ¿Dios que es tan bueno y se ocupa de los niños y los perros abandonados que llenan las calles de Colombia? ¡Qué se va a ocupar! Dios no trabaja. Con eso de que el séptimo día se sentó a descansar... De los niños y los perros abandonados que llenan las calles de Colombia el que sí se ocupa es el Papa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo he vivido a la desesperada, y se me hace que a ustedes les va a tocar vivir igual. Y un día me tuve que ir, sin quererlo, y se me hace que a ustedes les va a tocar irse igual. El destino de los colombianos de hoy es irnos. Claro, si antes no nos matan. Pues los que se alcancen a ir no sueñen con que se han ido porque adondequiera que vayan Colombia los seguirá. Los seguirá como me ha seguido a mí, día a día, noche a noche, adonde he ido, con su locura. Algún momento de dicha efímera vivido aquí e irrepetible en otras partes los va a acompañar hasta la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Vallejo. Bogotá, sábado 26 agosto de 2000&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-8033685342844330254?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/8033685342844330254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=8033685342844330254' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/8033685342844330254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/8033685342844330254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/mensaje-los-jovenes-de-colombia.html' title='Mensaje a los jóvenes de Colombia.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-4543941492736984315</id><published>2009-02-02T07:42:00.000-08:00</published><updated>2009-02-09T13:31:44.824-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bogotá'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Recorridos por la Bogotá de abajo II.</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Segunda entrega: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;El Fiore.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejando atrás el callejón de Las Culebras, avanzo a paso raudo para alcanzar cuanto antes la Carrera Séptima. Intento acelerar el paso y vencer acaso el frío. Encuentro al Peregrino, saliendo de la biblioteca pública. Le propongo ir al Fiore. &lt;br /&gt;La primera vez que entré allí fue él mismo quien me llevó. Esa tarde, cuando me invitó, iba acompañado de una chica del Pacífico, de rasgos toscos, piel de ébano y modales más bien masculinos, aunque muy guapa en su conjunto. Entonces, el lugar sólo fue una antesala –que bien hubiese podido obviar- de una batalla de amor que vino más tarde (esto me lo contó ayer), sobre una piltra sucia, aunque amplia, de esas en la que se revuelcan los putos de las ciudades. &lt;br /&gt;Ahora que entraba de nuevo al sitio me pareció agradable. Los hombres y las pocas mujeres (no es un sitio para damas decentes) que allí estaban se concentraban en sus bailes, llenos de una sensualidad que me recordaba que, a pesar de los 6 o 7 grados de temperatura, muy cerca, hacia el Norte, estaba el Caribe de los cimarrones que parece de aquí tan lejano. &lt;br /&gt;Por supuesto, había quienes preferían entregarse al cotilleo coqueto y risueño desde las mesillas que se agolpaban junto a las paredes. &lt;br /&gt;Con el paso de las horas, al lugar seguían confluyendo gentes de las más variadas condiciones, como hermanados por un común sentimiento estético. Las edades, las procedencias y los colores más diversos estaban plenamente representados, casi que en proporciones iguales, mientras los ritmos musicales más diversos se alternaban según la voluntad de un demiurgo escogido que les manipulaba a voluntad.&lt;br /&gt;En la noche que se hacía ruidosa al interior de esas paredes plateadas pude distinguir rostros conocidos que miré sin saludar. El que más pena me causó fue el de una amiga de otros tiempos que intentaba llevar de vuelta a casa al que parecía ser su marido, beodo como estaba de cervezas y licores. Llevaba aún puesto el uniforme de trabajo, el rostro maquillado y la mirada triste.&lt;br /&gt;El Peregrino, que me servía de guardaespaldas, partió pronto. Me dejó para perderse en la espesura del hormigón armado que dormía a mi derecha y alcanzaba el horizonte: esta ciudad a la 11.&lt;br /&gt;Así pues, pronto estuve solo, sin ostiario que repeliera por mí a los indignos y sin contertulio que llenara con su voz el silencio ruidoso y hueco de la música. Salí del lugar y encontreme de nuevo en la calle, frente a un café de señoras de vidas más tranquilas que las que había visto allá adentro. &lt;br /&gt;Llovía. A la luz de una farola solitaria, podía observar el ritmo de mi respiración, medido por el vaho difuso y etéreo que expelía mi rostro desde las profundidades de mis narices y desde más allá de la garganta. Sentí frío.&lt;br /&gt;Regresé pronto a guarecerme del viento helado. Entonces quien apareció fue el amigo de otros tiempos, uno que no veía hace medio lustro más dos meses. Se había ido lejos, como un Arturo Cova huyéndole al pasado, a las pampas del Este. Estaba en la capital por algunos días.&lt;br /&gt;Bebimos juntos un par de cervezas. Yo le escuchaba sin interés acerca de sus conquistas, de lo bien que iba en su trabajo, de lo respetable que se había vuelto por aquellos lares, de su complaciente novia y de las costumbres toscas de los lugareños de esas otras partes adonde se había largado. En medio del hastío, penetrados mis cornetes de un fuerte olor a mezcla fermentada de lúpulo y boj, concebí la idea de escribir esta serie, que llega hoy a su segunda entrega (haga clic &lt;a href="http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/01/recorridos-por-la-bogota-de-abajo-i.html"&gt;&lt;strong&gt;aquí&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; para ver la primera) y que El Peregrino me ha permitido publicar en su blog.&lt;br /&gt;Asaltado por ese pensamiento (escribir, escribir), sentí fastidio y comencé a finiquitar la conversación para poder marcharme. Tomé mi abrigo y, sin mayores rituales de cortesía, hice ademán de salir. El nuevo cacique del Llano me acompañó hasta el aparcamiento. &lt;br /&gt;En el camino iba pensando en sentarme a escribir tan pronto como llegara, pero, al travesar el umbral de la vieja casa donde vivo, una apabullante sensación de fatiga urgió mi descanso. Reponer las fuerzas me precisó una larga noche de sueño, hasta que las campanas ociosas de una madrugadora iglesia cercana, mientras llamaban a la oración a sus monjes, arrancáronme al tiempo de los brazos del divino Morfeo.&lt;br /&gt;Así concluyó mi primer deseo de escribir esta serie.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-4543941492736984315?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/4543941492736984315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=4543941492736984315' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/4543941492736984315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/4543941492736984315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/02/recorridos-por-la-bogota-de-abajo-ii.html' title='Recorridos por la Bogotá de abajo II.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-9078431929478325972</id><published>2009-01-30T07:21:00.000-08:00</published><updated>2009-01-30T07:46:45.140-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bogotá'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Recorridos por la Bogotá de abajo I.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SYMgBX21krI/AAAAAAAAADQ/wu4i9LLSSk4/s1600-h/foto.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SYMgBX21krI/AAAAAAAAADQ/wu4i9LLSSk4/s320/foto.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5297112794673812146" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Primera entrega: &lt;em&gt;El Roma&lt;/em&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camina el Peregrino sobre la calle Z. Distraídamente baja por el callejón que desemboca justo a las puertas de la vieja iglesia de San F., que le habla de historia y del sufrimiento de los próceres (por cierto, considera la sangre inútil y tonta si no está dentro de las venas glaucas de los muchachos). &lt;br /&gt;Alejándose de las montañas, en dirección Oeste, pasa por el convento de los franciscanos, por la callejuela estrecha con muros altos de catedral, por entre el barullo de los que van y vienen y por entre los charquillos dispersos que ha dejado el último chubasco. &lt;br /&gt;Por esa misma estrada, antes de penetrar en la maraña sórdida de los buhoneros y de los libreros, está el más pintoresco sitio del centro: el Roma. &lt;br /&gt;Un café (¿o un bar?) abierto, lleno de viejos entre los que se mezclan algunos jóvenes. Venden café o cervezas, y las gentes –obreros y menestrales- se sientan a departir en mesas destartaladas a la luz de bombillas. Hablan y ríen. &lt;br /&gt;A lo lejos se distingue un cuarto de baño. Se levanta y avanza hacia él con paso nervioso. Finalmente arriba.&lt;br /&gt;El retrete está salpicado de las gotas erráticas de los orines de los borrachos y, justo en la puerta, una pareja de novios gamberros se besa con una mezcla concertada de pasión y melancolía, mientras abre distraídamente la llave derecha –la única que sirve- del lavabo. Salen pronto. Imagino que a buscar el refugio cálido de la cama de algún hotel barato y sucio donde descargar mutuamente los fuegos de su pasión abrasante. No son bellos, aunque la chica tiene alguna gracia. Son jóvenes… La juventud es de por sí una suerte de belleza.&lt;br /&gt;Regresa al centro del lugar. Contempla los rostros de mejillas rubicundas, los cabellos algo rubios, tostados por cierzos y mistrales, los labios carnosos e insinuantes, los cuerpos lábiles que se dejan adivinar bajo los chándales y las camisetas y los ojos apagados, ebrios, mientras respira el aire pesado y carbónico.&lt;br /&gt;Pasa media hora y comienza a sentir tedio. No ha encontrado sitio donde sentarse y ha debido permanecer de pie. Decide salir, regresar al viento andino de las ocho de la noche, a continuar en otro sitio su expedición.&lt;br /&gt;¿Por qué un sitio de esa laya ha podido fascinarle? La verdad, según me ha dicho, últimamente ha organizado pequeñas expediciones por la que ha dado en llamar la Bogotá de abajo, aquella que permanece indiferente ante la Santa Fe garbosa, señorial y pacata de los bares del norte y de los clubes de señoras de alta sociedad. Pues bien, el Roma tiene justamente esa sinceridad grosera de un sitio que se atreve a ser él mismo; tiene ese sabor a Sur, con su aura futbolera y sus conversaciones de arrabal.&lt;br /&gt;Es un sitio con la suficiente personalidad como para no dejarse acartonar dentro del cliché «lugar de mala muerte». Un sitio sin decoraciones ni grandes pósters con modelos gamberras de nalgas salpicadas con arena y agua de mar. &lt;br /&gt;Se trata más bien de un lugar para proletarios pobres y poco instruidos –suena redundante- que te ofrecen una palabra franca y que son capaces, sin prejuicios, de estrechar prontamente tus manos entre las suyas callosas. &lt;br /&gt;Por eso, si estás cerca de la calle Z, si tienes mente abierta y eres capaz de hablar de temas anodinos que se vuelven trascendentales en las almitas ingenuas que creen sabérselas todas, entra al Roma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-9078431929478325972?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/9078431929478325972/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=9078431929478325972' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/9078431929478325972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/9078431929478325972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/01/recorridos-por-la-bogota-de-abajo-i.html' title='Recorridos por la Bogotá de abajo I.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SYMgBX21krI/AAAAAAAAADQ/wu4i9LLSSk4/s72-c/foto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-8656577869650247430</id><published>2009-01-27T13:29:00.000-08:00</published><updated>2009-02-23T05:13:37.087-08:00</updated><title type='text'>El derroche que supone escribir.</title><content type='html'>Escribir es un ejercicio criminal, un derroche, un derramarse sobre las hojas.&lt;br /&gt;Escribir es un ejercicio peligroso, ofensivo y destructor. Es un ponerse en evidencia ante la mirada fisgona del otro. Abrir el ser, rasgar el velo, es doloroso.&lt;br /&gt;Si lo que escribo (algo de lo que escribo, a decir verdad) lo pongo aquí es porque los amigos me han animado a hacerlo.&lt;br /&gt;Sin embargo, debo confesar que en cada 'nueva entrada' me tiembla la mano y dudo. Pero me consuelo pensando: ¿sin ser leído para qué escribir? Al fin y al cabo, «se escribe para sus vecinos o para Dios», como dejó dicho Sartre a la mitad de sus 'Palabras'.&lt;br /&gt;Después de todo, la Internet me arropa en ese manto de clandestinidad que me permite ser auténtico. La fama me obligaría, en cambio, a escribir lo que mis lectores quieran, para que compraran mis textos y así yo pudiera comer.&lt;br /&gt;Por ser el novel que soy, finalmente me decido a publicar con gusto estos versos mediocres que, no obstante, no hubiese podido no escribir. Yo también, como el iconoclasta Vallejo, escribo porque tengo algo que decir...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-8656577869650247430?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/8656577869650247430/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=8656577869650247430' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/8656577869650247430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/8656577869650247430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/01/el-derroche-que-supone-escribir_27.html' title='El derroche que supone escribir.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-1250380122808886532</id><published>2009-01-27T13:28:00.000-08:00</published><updated>2009-01-27T13:31:23.663-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Marianne...</title><content type='html'>Es el tedio lo que me toma a estas horas. &lt;br /&gt;Es la flojera de las tres que vuelve pesadas mis manos y mis pupilas. &lt;br /&gt;La gente habla; sus conversaciones me parecen insulsas. &lt;br /&gt;Pienso en X... &lt;br /&gt;Sus ojos me han fascinado desde el viernes, cuando la conocí en algún sitiecillo del centro. &lt;br /&gt;Sin embargo, la siento lejana, casi imposible. &lt;br /&gt;Dos intentos de ir a verla sin lograr siquiera atisbarla, encerrada como vive en su castillo francés e inexpugnable.&lt;br /&gt;¡Ah misterio de sus miradas y de sus grandes pupilas dilatadas ante las luces vagas y rutilantes de la noche brumosa! &lt;br /&gt;Te recuerdo esbelta como tu amigo, aquel gallardo varón de las montañas. &lt;br /&gt;Te recuerdo en el esplendor de los últimos días de tus veintinueve años. &lt;br /&gt;Recuerdo tu palabra fácil, el ritmo y la cadencia de tu cuerpo, la firmeza de tu busto, tu mano bajo la mía, tu huida y tu partida súbita y este fantasma que has dejado en mi memoria y que pide tu presencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-1250380122808886532?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/1250380122808886532/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=1250380122808886532' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/1250380122808886532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/1250380122808886532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/01/marianne.html' title='Marianne...'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-1078432596905600987</id><published>2009-01-27T13:23:00.000-08:00</published><updated>2009-01-27T13:31:52.797-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Garzón.</title><content type='html'>Tu apellido se parece a muchacho, &lt;br /&gt;tú a niña de cabellos rubios &lt;br /&gt;que corre por los cerros &lt;br /&gt;y por los bosques de madreselva, &lt;br /&gt;que se baña desnuda en los arroyuelos, &lt;br /&gt;que une sus manos de noche, &lt;br /&gt;para rezar la plegaria distraída de su madre.&lt;br /&gt;Te pareces a un ave que se alza &lt;br /&gt;sobre la tierra o el mar ramplones, &lt;br /&gt;sin osar tampoco tocar las nubes.&lt;br /&gt;Te pareces a un encuentro &lt;br /&gt;furtivo y sin beso. &lt;br /&gt;A una mentira, a una verdad sin comprobar.&lt;br /&gt;Te pareces, en fin, a un destello de luz &lt;br /&gt;en la memoria &lt;br /&gt;que irrumpe indiscreto &lt;br /&gt;desde la noche azul y oscura.&lt;br /&gt;                                                                                                                       …y que no me deja en paz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-1078432596905600987?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/1078432596905600987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=1078432596905600987' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/1078432596905600987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/1078432596905600987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/01/garzon.html' title='Garzón.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-7823159921644838138</id><published>2009-01-27T10:54:00.000-08:00</published><updated>2009-01-27T10:59:54.845-08:00</updated><title type='text'>No quisiste.</title><content type='html'>No quisiste sentarte conmigo a contar estrellas.&lt;br /&gt;No quisiste tomar conmigo el néctar de los dioses,&lt;br /&gt;ni quisiste amarme bajo el cielo desnudo.&lt;br /&gt;No quisiste enseñarme el balcón donde sueñas &lt;br /&gt;con los océanos infinitos,&lt;br /&gt;ni me dejaste el astrolabio secreto para encontrarte.&lt;br /&gt;Me diste en cambio un abanico de nombres groseros &lt;br /&gt;y te fuiste a hurtadillas como un ladrón,&lt;br /&gt;para perderte luego bajo la luna llena por entre los pinos&lt;br /&gt;y los matorrales espesos y sudorosos de la sabana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-7823159921644838138?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/7823159921644838138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=7823159921644838138' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/7823159921644838138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/7823159921644838138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2009/01/no-quisiste.html' title='No quisiste.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-1711287549764398371</id><published>2008-09-16T09:36:00.000-07:00</published><updated>2008-09-16T09:52:52.877-07:00</updated><title type='text'>Égloga para hacer la siesta...</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SM_g4pgVMhI/AAAAAAAAACA/Y036IUEiDSQ/s1600-h/columna.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246659354728673810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SM_g4pgVMhI/AAAAAAAAACA/Y036IUEiDSQ/s320/columna.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Observad la columna impávida, como estática en la sobria penumbra, inspirando versos que dan sueño.&lt;br /&gt;¿Reflejo será del Dios muerto? ¿o hablará más bien de rocas ocultas que nada hace vacilar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;l’âme...&lt;br /&gt;De paroles vacante et ce corps alourdi&lt;br /&gt;Tard succombent au fier silence de midi :&lt;br /&gt;Sans plus il faut dormir en l’oubli du blasphème,&lt;br /&gt;Sur le sable altéré gisant et comme j’aime&lt;br /&gt;Ouvrir ma bouche à l’astre efficace des vins !&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;L'après-midi d'un faune.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Stéphane Mallarmé&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-1711287549764398371?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/1711287549764398371/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=1711287549764398371' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/1711287549764398371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/1711287549764398371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2008/09/gloga-para-hacer-la-siesta.html' title='Égloga para hacer la siesta...'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SM_g4pgVMhI/AAAAAAAAACA/Y036IUEiDSQ/s72-c/columna.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-4893197996112123157</id><published>2008-09-16T09:23:00.000-07:00</published><updated>2008-09-16T09:27:25.959-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cavafis'/><title type='text'>Torna</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;Cavafis&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;Torna sovente e prendimi,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;palpito amato, allora torna e prendimi,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;che si ridesta viva la memoria &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;del corpo e antiche brame trascorrono nel sangue&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;allora che le labbra ricordano, e le carni,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;e nelle mani un senso tattile si riaccende.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;Torna sovente e prendimi, la notte,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;allora che le labbra ricordano, e le carni...&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-4893197996112123157?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/4893197996112123157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=4893197996112123157' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/4893197996112123157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/4893197996112123157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2008/09/torna.html' title='Torna'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-582543771229168019</id><published>2008-07-16T17:19:00.000-07:00</published><updated>2008-07-16T17:21:21.022-07:00</updated><title type='text'>Acerca de las implicaciones ético-políticas de la creación artística</title><content type='html'>En los años de la secundaria, cuando fue cuestión de aprender latinajos en el curso de castellano, aprendí uno que he recordado siempre con facilidad: «ars longa vita brevis». Aún me pregunto acerca del justo sentido de esta frase de Hipócrates, pero sigue llamando mi atención el contraste establecido entre brevedad y longevidad, pues pienso que estando el hombre en el origen de la obra de arte, es precisamente desde su brevedad que engendra lo duradero en un maravilloso acto creador; produciendo lo menor lo que es más. El arte es entonces la expresión privilegiada del anhelo de Belleza (la cual de alguna forma incluye la idea de eternidad) que experimenta el ser humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, si es el arte el modo y la vía más expedita que utiliza el hombre para acercarse a lo Bello, no en vano algunos pensadores ven el arte como una realidad redentora. Shopenhauer lo consideraba como el lenitivo que esta vida injusta, frágil, imperfecta y plagada de deseos y apegos que nos hacen sufrir nos ha dejado; para él era como la terapia que aplacaba la volición, fuente de todos los sufrimientos. Nietzsche por su parte, sugiere una idea parecida al insinuar que «sólo como fenómeno estético están eternamente justificados la existencia y el mundo»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;. El arte entonces suaviza la rudeza y la acritud del nihilismo como horizonte vital: «hay un solo mundo y es falso, cruel, contradictorio, corrupto y falto de sentido&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;». «Tenemos el arte a fin de no sucumbir ante [esa] verdad&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;» y poder acaso, danzar de alegría en medio de la nada. También Dostoievsky afirmaba en su célebre apotegma: la belleza salvará al mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, el arte es también imitación –tosca imitación a veces- de la realidad visible y sobre todo revelación y testimonio –indefectible testimonio generalmente- de lo invisible. Esta relación, diríamos diálogo, entre estas dos esferas vitales, me parece que ha sido magistralmente intuida en una obrita que ha pasado a ser un clásico de las letras universales: «El retrato de Dorian Gray». Escrito en plena época victoriana, cuyas facciones retrata de modo admirable, ésta, la única novela de Óscar Wilde es, fina y soterradamente, el retrato de una sociedad decadente, narcisista, soberbia y doble: la sociedad de su época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basil Hallward, encaprichado con la belleza del joven Dorian, hace de él su numen, el motivo de su arte. La historia se abre con el diálogo entre el artista y su amigo Lord Henry Wotton, a propósito del magnífico retrato que aquél ha hecho de Dorian Gray, quien entrando más tarde en escena, entabla amena conversación con Wotton cuya visión del mundo y de la vida le seducirá profundamente. Casi al final de ese coloquio, el mismo Wilde concluye:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Aquello le había conmovido y, ahora, mientras miraba fijamente la imagen de su belleza, con una claridad fulgurante captó toda la verdad. Sí, en un día no muy lejano su rostro se arrugaría y marchitaría, sus ojos perderían color y brillo, la armonía de su figura se quebraría. Desaparecería el rojo escarlata de sus labios y el oro de sus cabellos. […] Se convertiría en un ser horrible, odioso, grotesco. […]&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es entonces cuando Dorian constata:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Qué triste resulta! […] Me haré viejo, horrible, espantoso. Pero este cuadro siempre será joven. Nunca dejará atrás este día de junio... ¡Si fuese al revés! ¡Si yo me conservase siempre joven y el retrato envejeciera! Daría..., ¡daría cualquier cosa por eso! ¡Daría el alma! […] Tengo celos de todo aquello cuya belleza no muere. Tengo celos de mi retrato.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contra toda expectativa, el deseo del joven se cumple: el retrato envejece y se afea, mientras él conserva lozanía y gallardía. Comenzará, pues, para él una perversa espiral de maldad, vanidad y egoísmo que lo envilecerá profundamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me interesa subrayar los celos legítimos de Dorian Gray, su comprensión desconcertante de que –dejémoslo sin traducción- «ars longa, vita brevis».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvamos ahora a nuestra idea: el arte es revelación sensible de lo que pasa adentro, puente establecido entre el alma y las cosas al mismo tiempo que es conato de vida, deseo de perennidad. Es justamente esa relación la que nos permite entrever la fantasía de Wilde al mostrarnos cómo el retrato cambia de forma y envejece –se degrada quizá- al paso que el yo personal de Dorian Gray se acanalla y denigra: quien tanto deseó conservar para siempre la frescura de su rostro y el vigor de sus años llegó hasta el punto de odiar por envidia su propio retrato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, amén de la relación entre arte – realidad (puesto que el arte es expresión visible de lo invisible y, al mismo tiempo expresión de las condiciones sociales), hay otro nexo que nos sugiere lo anterior: el binomio arte – artista (puesto que todo arte es expresión personal de los sentimientos, los gustos y la personalidad de su creador). Así, mientras el primero nos sugiere entre otros un problema de orden político, el segundo parece ser de índole moral o ético&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;. Pasemos ahora a revisar un poco esas implicaciones…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;La moralidad del arte.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La preocupación sobre la moral del arte no es de nuestros días; ha inquietado la filosofía y a los filósofos de todos los tiempos. En mi caso personal, me parece haber despertado a esta cuestión desde una época muy temprana. De hecho, tuve la suerte -¿o la desgracia?- de vivir los años de mi infancia muy cerca de la casa familiar de una de las glorias de la historia literaria colombiana reciente. Me refiero a Raúl Gómez Jattin, ese poeta deslenguado y procaz, que con sus excesos y delirios asustó e incomodó una sociedad provinciana que poco conocía de bohemios, pasotas e irreverentes y que jamás adivinó la profundidad de su arte. De Raúl se decía que su inteligencia y sus muchas letras le habían robado el juicio. Primero tuve noticia de sus desacatos, borracheras, de su afición por el cannabis y de su homosexualidad que de sus versos, cuyo valor pude apreciar mucho tiempo después, cuando la noticia de su muerte nos sacudió a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi caso ilustra en cierto modo una actitud frente a la comprensión de la relación arte – moral. Para algunos, el valor de una obra está supeditado a las normas morales; de modo que es inadmisible una obra cuando ella contradice el sistema de valores considerado como justo y verdadero. La obra de Gómez Jattin, que reflejaba y exaltaba sus excesos, no podía, pues, ser digna de crédito o mecedora de elogio alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haylos quienes piensan del modo contrario y, considerando arte y moral como dos ámbitos diferentes, otorgan la primacía a los valores artísticos incluso si estos menoscaban a los otros. La idea del artista como bohemio aparece casi como la materialización de esta idea. En el caso de la literatura, después de que Verlaine, en 1884, acuñó la expresión «poetas malditos» para designar a un grupo de escritores franceses de vidas turbulentas y fuera de los parámetros sociales establecidos, el adjetivo 'maldito' ha quedado gustándonos y aunque se aplica sobre todo a los poetas, el contenido de este significante bien podría predicarse de artistas y literatos tales como Cézanne, Gauguin, Van Gogh, Zola o Maupassant. De todos modos, cuando se trata de excesos alcohólicos, narcóticos y sexuales la obra de arte parece más interesante ante el ojo esnobista de los 'librepensantes'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cosa es cierta: la relación entre arte y moralidad es difícil y no siempre ha podido ser comprendida. Es verdad que ambos -arte y moralidad- pertenecen a esferas distintas de la experiencia humana y es verdad también que el valor artístico de una obra trasciende los valores que ella vehicula y que su perfección no es ni directa ni inversamente proporcional a lo edificante que ella pueda ser. De algún modo, la obra artística posee un lado amoral. Es su interpretación la que ejerce una influencia o transmite una concepción del mundo y una postura ante la vida y las instituciones sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de la literatura el problema moral pasa al primer plano puesto que, los comportamientos, pensamientos y actitudes de los personajes son puestos al desnudo con relativa claridad y extensión. No obstante,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;no existen libros morales o inmorales. Los libros están bien o mal escritos. Eso es todo […] La vida moral del hombre forma parte de los temas del artista, pero la moralidad del arte consiste en hacer un uso perfecto de un medio imperfecto. Ningún artista desea probar nada. Incluso las cosas que son verdad se pueden probar. El artista no tiene preferencias morales. Una preferencia moral en un artista es un imperdonable amaneramiento de estilo. Ningún artista es morboso. El artista está capacitado para expresarlo todo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, aunque los valores artísticos poseen una legítima independencia respecto a otras formas de valor, ellos no son los únicos ni están por encima de otros que son fundamentales como el respeto a la vida o el respeto debido a la infancia, entre otros. Además, la valoración de toda obra de arte incluye siempre algún componente de subjetividad y esto, me parece que es reconocido hasta en los más tradicionales sistemas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;. Sin embargo, dice Tolstoi: «la estimación del valor del arte (es decir, del valor de los sentimientos que transmite) depende de la idea que se forma del sentido de la vida y de lo que se considera como bueno o malo en esta vida. La ciencia que distingue lo bueno de lo malo lleva el nombre de religión.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;». ¿Hasta qué punto la moralidad del arte es un problema más religioso que ético? No a nosotros, el responder aquí a esta pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendo una revisión exhaustiva de la cuestión que supone un estudio serio y no un escrito que tiene el sabor de humilde opinión, pero podríamos cerrar esta sección analizando, tal vez proponiendo, la urgencia de una reflexión acerca de la ecología del arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una sociedad que ha rebasado de los viejos metarrelatos, en donde la discusión sobre lo moral y lo inmoral se ha abierto más allá de los cánones religiosos oficiales y la conciencia ambiental se ha ubicado en el centro de las preocupaciones de la comunidad mundial, estudiar la relación naturaleza-arte se vuelve una necesidad sentida. Las ideas de retorno a la tierra, a los elementos cotidianos, a la valorización de lo efímero, lo cotidiano y lo instantáneo en los movimientos artísticos contemporáneos, así lo sugieren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Arte y política.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hemos dicho que el arte es expresión de las condiciones sociales. Digamos ahora que «el arte de cada época y cada escuela es, en sentido amplio, fruto de las condiciones sociales reinantes y de las aspiraciones nacionales y raciales&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es raro entonces que el arte haya sido desde siempre un fenómeno vigilado y seguido de cerca por los sistemas políticos reinantes quienes a su vez pretenden utilizarlo como mecanismo para hacer llegar a los pueblos su concepción particular de la historia y la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cierto sentido, el arte como fenómeno de masas tiene generalmente efectos ‘uniformantes’. No me refiero a ciertas manifestaciones artísticas reservadas a unas cuantas élites sino a la música, la pintura, la escultura, la arquitectura o cualquier otra forma de arte al que tenemos acceso libre y cómodamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que intento decir es que el arte, al igual que la educación, cuando sucumbe alienado por las ideologías políticas, religiosas, económicas o de cualquier otro tipo, tiende a crear 'sociedades rebaños'. Por el contrario, la libertad en la inspiración, en la opinión y en la crítica garantiza la excelsitud y el desarrollo del oficio pedagógico o estético. La actividad artística es valiosa por sí misma, pero no sirve de nada si se reduce a un placer inocuo de un grupo privilegiado de petimetres burgueses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero permítame el lector una palabra respecto a una realidad que relaciona directamente el arte y la política: la censura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por censura entendemos «el uso del poder, por parte del Estado o de algún grupo influyente, para controlar la libertad de expresión […] La censura se lleva a cabo con el fin de mantener el status quo, controlar el desarrollo de una sociedad, o suprimir la disconformidad de un pueblo sometido&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En diferentes momentos de la historia, la censura ha revestido formas dramáticas incluyendo las más duras represiones y torturas. Hoy por hoy, el panorama no es tampoco muy halagüeño y la dictadura de lo irracional sigue colonizando con mayor o menor intensidad amplias zonas del globo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estamos aquí tampoco para estudiar los alcances de la censura, sus modalidades o su licitud. Bástenos reconocer que el hecho mismo de su existencia da cuenta del inmenso poder que es capaz de ejercer el arte como fenómeno universal en todas las sociedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Educar para el arte y en el arte parece ser una excelente herramienta para desarrollar no sólo el talento de las futuras generaciones sino esa especie de olfato natural que permite distinguir lo bello y lo auténtico de lo que sólo lo es apariencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Conclusión&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arte como fenómeno humano escapa a toda consideración simplista por muy moral o política que esta sea. El arte ha de ser buscado. Él está más allá de las vitrinas donde lo exponen las maquinarias políticas o religiosas y más allá del embrujo de los mass media, que nos lo entregan mediatizado, oficializado. Al origen, está, sin contestaciones y al abrigo de toda contaminación, ese intento humano de acercarse a lo Bello, de expresar lo invisible, de perdurar en el tiempo, de hacer también Creación. En una palabra, de tentar -en sus dos acepciones de tocar e intentar- lo Absoluto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese arte humano, como lo ha formulado Maite Beguiristain, «sigue haciendo ahora lo que ha hecho siempre: hablarle al individuo de lo que es importante&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt;              Nietzsche. El nacimiento de la tragedia. 5. En: http://www.nietzscheana.com.ar/tragedia/cinco.htm&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt;              Nietzsche. Fragmentos póstumos. 11 [415]. En: http://www.nietzscheana.com.ar/arte.htm&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt;              Ibíd. 16 [40] 6.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt;              Wilde, Óscar. El retrato de Dorian Gray. Cap. II. En: http://es.wikisource.org/wiki/El_retrato_de_Dorian_Gray_:_2&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt;              Ibíd.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Contra el parecer de algunos autores, utilizaremos indistintamente los términos ‘ética’ y ‘moral’ así como sus adjetivos homónimos, tratándolos como palabras perfectamente sinónimas.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt;              Ibíd. Prólogo.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt;              Recuérdese la definición tomista de lo bello: el célebre «quod visum placet», que abre de par en par las puertas al subjetivismo.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt;              Tolstoi, León. ¿Qué es el arte? En: http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/opin/tolstoi1.htm&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt;             KERRIGAN, Anthony. En: Arte. Nueva Enciclopedia Durvan. Ed. Durvan. Bilbao 2001. p. 852.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt;             http://es.wikipedia.org/wiki/Censura&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt;             BEGUIRISTAIN, Mª Teresa. El arte: mecanismo de denuncia...mecanismo ético. Entrevista concedida a Teína. Revista digital. En: http://www.revistateina.com/teina/web/Teina_2/dossier/arteymoral.htm&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-582543771229168019?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/582543771229168019/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=582543771229168019' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/582543771229168019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/582543771229168019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2008/07/acerca-de-las-implicaciones-tico.html' title='Acerca de las implicaciones ético-políticas de la creación artística'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-1752685905324423767</id><published>2008-06-03T13:26:00.000-07:00</published><updated>2008-12-09T18:41:43.380-08:00</updated><title type='text'>Émile Nelligan, Raoul Gómez-Jattin: poète maudit, maudit poète.</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;«¡Tranquilos! Sólo a mí suelo hacer daño»&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ce qu’on connaît comme l’histoire, c’est en réalité l’histoire de l’Occident. Mais, l’Occident n’est que la conjonction de la raison grecque, de la foi judéo-chrétienne et de la conception sociopolitique romaine. Dans cette idée se trouve le principe de l’eurocentrisme culturel comme idéologie dominant partout dans le monde.&lt;br /&gt;Pour ceux qui sont nés en deçà de la mer, une telle conception engendre, entre autres, un réitératif sentiment d’infériorité historique et linguistique, une mentalité de colonisés.&lt;br /&gt;On finit par croire que l’emploi de certaines tournures prosodiques et de vocabulaire sont plus authentiques, plus précises et plus pures si elles sont employées dans la métropole.&lt;br /&gt;En parlant de littérature, les lettres américaines ont été toujours à l’arrière-garde comparativement à celles de l’Europe. Il nous fallut attendre jusqu’au vingtième siècle pour voir les œuvres des écrivains américains sur les étagères des grandes librairies du vieux-monde.&lt;br /&gt;Cependant dire Amérique c’est, me semble-t-il, faire référence à un immense monde trop diversifié pour être compris d’un seul regard. Mieux vaut donc me limiter à parler, ici, de choses plus proches de moi actuellement : le Québec et, bien sûr, la Colombie.&lt;br /&gt;Dans quelques mois, cela fera un an que je suis arrivé au Canada. Comme pour tant de monde non francophone, le premier rapprochement avec le Québec fut par rapport à la langue et à l’effort –grand effort- de saisir les manières d’expression et le génie français. J’avoue ne m’être jamais consacré sérieusement à apprendre une deuxième langue. Logiquement, j’étudiai l’anglais à l’école et m’intéressai aux classiques latins et grecs plus tard, arrivant même à comprendre et traduire quelques locutions, mais, pas plus.&lt;br /&gt;Pourtant, le français m’a toujours attiré. J’ai lu Sartre et un peu aussi Foucault, Marcel et Derrida, la Bovary de Flaubert et je connaissais ‘Les misérables’ de Hugo. J’avais entendu parler de Beaudelaire et Genet (auxquels Sartre dédie chacun un livre). Mais, je m’accuse de ne pas avoir connu auparavant le grand Rimbaud ni le contradictoire Verlaine ou encore l’obscur Mallarmé, que j’ai découverts dernièrement.&lt;br /&gt;Par contre je connaissais bien Cervantes à son hidalgo ingénieux et à son cortège: les auteurs du siècle d’or (Lope de Vega et Jean de la Croix, entre autres). Je garde encore dans ma mémoire les vieux volumes des écrivains du Boum Latino-américain (Garcia Marquez, Vargas Llosa, etc.) que j’achetais, à la suite des requêtes de mon professeur de littérature, puisqu’ils étaient meilleur marché pour l’économie de mon foyer «tiers-mondiste».&lt;br /&gt;À ce moment-là, Nelligan était encore trop marginal pour moi. En plus il parlait non seulement une langue étrangère mais aussi, il venait d’un pays étranger qui se confondait avec les territoires de glace.&lt;br /&gt;Néanmoins il me suffit de lire «Soir d’hiver» précisément un jour quelconque de février pour vouloir m’intéresser au créateur qui incitait les oiseaux à pleurer sur la neige vierge. Comment ne pas s’émouvoir face à sa tragédie et à ses poèmes tout remplis de mélancolie!&lt;br /&gt;Au même moment je pensai à Raoul Gomez Jattin, un autre poète marginal et lointain pour les cercles de haute lignée des littéraires du «centre». En plus, attendu que ses écrits sont plus récents, sa génialité et son apport restent inconnus pour les gens en dehors de la Colombie.&lt;br /&gt;Laissez-moi donc parler, cher lecteur, de ces deux poètes que, en son temps, nous tenterons de connaître, au moins sommairement, dans les pages suivantes à travers de leur environnement, leur legs, et leur vies, de façon à trouver les lignes communes de leurs œuvres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWtTXrg-BI/AAAAAAAAABE/DeqabBgZx5M/s1600-h/JattinPais.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207759092409497618" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWtTXrg-BI/AAAAAAAAABE/DeqabBgZx5M/s320/JattinPais.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Raoul Gomez Jattin ou le cannabis jamais fumé.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Quatre ans après la mort de Nelligan dans le froid Montréal de novembre 1945, naissait, à quelques centaines de kilomètres plus au sud, dans l’humide et chaude Carthagène-des-Indes, Raoul du Christ, fils de Joaquin Pablo Gomez et Dolores «Lola» Jattin fille d’immigrants libanais. À cette époque-là Saint-Antoine-de-Cereté, le village familial, manquait d’hôpitaux et comme Lola était déjà d’un âge avancé, elle dut se rendre à la capitale provinciale pour y accoucher.&lt;br /&gt;Promptement, ils retournent à Cereté, véritable patrie où grandit le poète.&lt;br /&gt;Ses constantes crises d’asthme font que son père lui donne beaucoup de soins et que le petit est gardé dans la maison où il lira très tôt de grands classiques littéraires.&lt;br /&gt;Une fois ses études secondaires terminées, il voyage à Bogota pour y étudier le Droit; profession que jamais il n’exercera. Il y combine ses études avec le théâtre.&lt;br /&gt;Son contact avec la classe intellectuelle de la capitale du pays fait qu’il s’intéresse à la poésie.&lt;br /&gt;Puis, à l’échec d’une de ses présentations dramaturgiques, il laisse l’université pour se réfugier de nouveau à Cereté. C’était en 1971.&lt;br /&gt;Le poète est à son meilleur, mais l’homme affronte une forte dépression qui touche le fond à l’occasion de la mort de son père en 1976. Commence alors pour Raoul une longue marche dans le bas-fond : les drogues, une amitié perfide qu’il avait rencontrée pendant son époque d’étudiant, et autres déchaînements.&lt;br /&gt;S’enfuyant d’un Cereté qui ne supporte plus ses délires, il retourne à Carthagène en 1989 pour y vivre comme un dément : pieds nus, cheveux hirsutes, barbe mal entretenue, rôdant dans les rues, couchant dans les parcs et côtoyant les putes de la rue dite «de la mi-lune» dans un continuel va-et-vient entre la prison de Saint-Diègue et l’hôpital psychiatrique de Saint-Paul. C’est la décadence de l’homme et du poète.&lt;br /&gt;En 1995 il quitte le pays. À La Havane, il restera interné quelque mois dans un centre de désintoxication avec l’intention de se guérir de son problème de consommation de stupéfiants.&lt;br /&gt;Revenu chez lui, il connaît la gloire : la critique le voit avec bienveillance et ses récitals se multiplient. Durant son séjour à Cuba, il avait corrigé ses écrits qui forment son ouvrage principal : «Le triptyque Ceretéen» qui peu après est publié par la maison éditoriale Norma.&lt;br /&gt;Toutefois, un article négatif contre son travail et sa personne, publié dans un important journal, le fait s’effondrer (Cf. José Antonio de Oro. Raúl Gómez Jattin. El príncipe del valle del Sinú. 2001). Il retombe dans le vice encore plus opiniâtrement.&lt;br /&gt;J’étais à l’orée de mon adolescence quand le poète fit au village la dernière de ses espiègleries. J’en garde un flou souvenir. Tout le monde en parlait, car tout le monde ouvrît les yeux et le regarda traverser la rue, nu comme un ver.&lt;br /&gt;Deux ans après on le découvrait très tôt le matin à l’avenue Santander à Carthagène, renversé par un véhicule qui s’évada dans la brume matinale. On dit que le conducteur l’aurait fait exprès pour libérer la ville, peut-être, d’une de ses scories indigentes.&lt;br /&gt;Il était Raoul du Christ Gomez Jattin, responsable de la rénovation de la poétique colombienne de la deuxième partie du XXe siècle. Le paradigme récent du poète maudit, incompris, méconnu. Et voici qu’il vient aujourd’hui à la rencontre de votre chaste Nelligan pour partager avec lui son propre chagrin et «maudicité» .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWrwnrg9_I/AAAAAAAAAA0/C1x_tWWuTiM/s1600-h/nelligan+plus+jeune.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207757395897415666" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWrwnrg9_I/AAAAAAAAAA0/C1x_tWWuTiM/s320/nelligan%2Bplus%2Bjeune.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Nelligan ou l’abîme du Rêve&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Émile Nelligan naquit à Noël de 1879. Dix-neuf après, son œuvre était achevée.&lt;br /&gt;Il est probable qu’il ne faille pas trop parler de sa biographie, en général connue suffisamment par la plupart des Québécois. Il nous suffit de savoir ou encore de rappeler qu’il était le fils d’un irlandais et d’une canadienne-française et qu’il fut membre de l’école littéraire de Montréal, ville où il passe la plupart de ses jours, sauf quelques brefs séjours à Cacouna et un court voyage en Angleterre.&lt;br /&gt;Adolescent génial, son œuvre est composée de cent soixante-dix poèmes, chansons et poèmes en prose, dont quelques uns furent publiés dans différents journaux ou publications locales.&lt;br /&gt;Dans les mouvements littéraires, voués à l’émancipation culturelle des nouveaux écrivains, sociétés laïques et favorables à la libre-pensée (Cf. Jacques Blais. L’entourage libéral de Nelligan. 1991), il connaît le succès. Il va aussi y trouver ses grands amis et responsables de la diffusion postérieure de son œuvre, tels que Arthur de Bussières et surtout le prêtre Eugène Seers, devenu Louis Dantin après qu’il eut défroqué.&lt;br /&gt;Les acerbes critiques de E. de Marchy, français de passage à Montréal blessent fortement l’orgueil du jeune Nelligan, déjà fortement rongé par la névrose de manière qu’il finit par se replier encore davantage sur lui même (Paul Wyczynski. Émile Nelligan. 1967). Dans son affliction, il répond au critique en composant sa fameuse «Romance du vin», véritable chant du cygne du poète d’après Dantin. Après cela, le decrescendo…&lt;br /&gt;La dégénérescence mentale l’emmène à diverses institutions psychiatriques où il passe à peu près quarante et un ans. On peut dire qu’il vécut jusqu’au 9 août 1899 et que son existence s’est continuée en hôpital psychiatrique, d’abord à la Retraite Saint-Benoît jusqu’en 1925, puis à l’hôpital Saint-Jean-de-Dieu où il mourut en 1941.&lt;br /&gt;Ce n’est pas mon intention de faire une étude exhaustive de Nelligan et de sa production littéraire. Je veux plutôt mettre en lumière quelques thèmes communs qu’on constate aussi chez Raoul Gomez Jattin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Nelligan et Gomez Jattin : deux maudits.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;À première vue il y a des ressemblances entre ces deux personnages venus d’endroits si éloignés et si différents, parce que la tragédie humaine au fond est la même, peu importe dans quelle latitude elle se déroule.&lt;br /&gt;Ces ressemblances dont je parle se situent à plusieurs niveaux : biographique, thématique, poétique, et littéraire en général.&lt;br /&gt;Au niveau biographique, les deux sont nés d’un métissage ou bien franco-irlandais ou bien hispano-libanais. Les deux ont choisi la langue locale pour s’exprimer; les deux connurent l’environnement sombre des asiles d’aliénés, le délire et la folie. Leurs personnalités instables et nerveuses, ont fait naufrage suite aux critiques. Laissons à leurs propres mots de nous faire un premier portrait :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;UN POÈTE&lt;br /&gt;Emile Nelligan&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laissez-le vivre ainsi sans lui faire de mal !&lt;br /&gt;Laissez-le s'en aller; c'est un rêveur qui passe;&lt;br /&gt;C'est une âme angélique ouverte sur l'espace,&lt;br /&gt;Qui porte en elle un ciel de printemps auroral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C'est une poésie aussi triste que pure&lt;br /&gt;Qui s'élève de lui dans un tourbillon d'or.&lt;br /&gt;L'étoile la comprend, l'étoile qui s'endort&lt;br /&gt;Dans sa blancheur céleste aux frissons de guipure.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Il ne veut rien savoir ; il aime sans amour.&lt;br /&gt;Ne le regardez pas! que nul ne s'en occupe!&lt;br /&gt;Dites même qu'il est de son propre sort dupe!&lt;br /&gt;Riez de lui!... Qu'importe! il faut mourir un jour...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alors, dans le pays où le bon Dieu demeure,&lt;br /&gt;On vous fera connaître, avec reproche amer,&lt;br /&gt;Ce qu'il fut de candeur sous ce front simple et fier.&lt;br /&gt;Et de tristesse dans ce grand oeil gris qui pleure!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;DE LO QUE SOY&lt;br /&gt;Raul Gómez Jattin&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este cuerpo&lt;br /&gt;en el cual la vida ya anochece&lt;br /&gt;vivo yo.&lt;br /&gt;Vientre blando y cabeza calva&lt;br /&gt;pocos dientes&lt;br /&gt;y yo adentro&lt;br /&gt;como un condenado&lt;br /&gt;Estoy adentro y estoy enamorado&lt;br /&gt;y estoy viejo&lt;br /&gt;Descifro mi dolor con la poesía&lt;br /&gt;y el resultado es especialmente doloroso&lt;br /&gt;voces que anuncian: ahí vienen tus angustias.&lt;br /&gt;Voces quebrada: ya pasaron tus días.&lt;br /&gt;La poesía es la única compañera&lt;br /&gt;acóstumbrate a sus cuchillos&lt;br /&gt;que es la única.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Chez les poètes œdipiens.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autant pour Nelligan que pour Gomez Jattin, le thème de la mère est une réalité récurrente. Il faut d’abord rappeler que dans le cas du montréalais, sa mère, femme encore jeune a marié un étranger qui dédaignait la culture francophone et interdisait de parler français en sa présence.&lt;br /&gt;La relation entre le poète et son père fut donc toujours difficile et parfois même dramatique. C’est sous les jupons protecteurs et complices de Mme Nelligan que le poète trouvera protection contre les rages démesurées de son père et à sa forte opposition de laisser libre cours à la veine poétique du garçon.&lt;br /&gt;Ce lien est bien présent dans le film «Nelligan» de Robert Favreau paru en 1991. En favorisant l’imagination, Favreau montre la scène d’un baiser entre le poète nu dans la salle de bain et sa mère. Une chose est vraie : la figure maternelle est très assidue dans les poèmes nelliganiens. Sa mère est l’incarnation de la pureté, de la beauté, le tendre souvenir de l’enfance.&lt;br /&gt;Du côté de Gomez Jattin, quelques études psychiatriques, un peu esquissées par Heriberto Fiorillo dans son livre «Brûle Raoul», incitent à situer la maladie mentale du poète dans un complexe d’Œdipe jamais surpassé et des traits fortement pathologiques. Avec ses amis, Raoul aimait de temps en temps se déguiser en femme. Ses sessions de travestisme favoris étaient de se peinturlurer les lèvres et dire que son nom était Lola Jattin.&lt;br /&gt;Donc, on constate chez les deux poètes un effort pour donner a leurs mères une sur-identité parfaite et angélique.&lt;br /&gt;Laissons-les parler encore :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;DEVANT DEUX PORTRAITS DE MA MÈRE&lt;br /&gt;Émile Nelligan&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ma mère, que je l'aime en ce portrait ancien,&lt;br /&gt;Peint aux jours glorieux qu'elle était jeune fille,&lt;br /&gt;Le front couleur de lys et le regard qui brille&lt;br /&gt;Comme un éblouissant miroir vénitien!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ma mère que voici n'est plus du tout la même ;&lt;br /&gt;Les rides ont creusé le beau marbre frontal;&lt;br /&gt;Elle a perdu l'éclat du temps sentimental&lt;br /&gt;Où son hymen chanta comme un rose poème.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aujourd'hui je compare, et j'en suis triste aussi,&lt;br /&gt;Ce front nimbé de joie et ce front de souci,&lt;br /&gt;Soleil d'or, brouillard dense au couchant des années.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mais, mystère de cœur qui ne peut s'éclairer !&lt;br /&gt;Comment puis-je sourire à ces lèvres fanées ?&lt;br /&gt;Au portrait qui sourit, comment puis-je pleurer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;LOLA JATTIN&lt;br /&gt;Raul Gómez Jattin&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Más allá de la noche que titila en la infancia&lt;br /&gt;Más allá incluso de mi primer recuerdo&lt;br /&gt;Está Lola - mi madre - frente a un escaparate&lt;br /&gt;empolvándose el rostro y arreglándose el pelo&lt;br /&gt;Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte&lt;br /&gt;y está enamorada de Joaquín Pablo&lt;br /&gt;- mi viejo -&lt;br /&gt;No sabe que en su vientre me oculto para cuando necesite su fuerte vida la fuerza de la mía&lt;br /&gt;Más allá de estas lágrimas que corren en mi cara,&lt;br /&gt;de su dolor inmenso como una puñalada&lt;br /&gt;está Lola - la muerta - aún vibrante y viva&lt;br /&gt;sentada en un balcón mirando los luceros&lt;br /&gt;cuando la brisa de la ciénaga le desarregla&lt;br /&gt;el pelo y ella se lo vuelve a peinar&lt;br /&gt;con algo de pereza y placer concertados&lt;br /&gt;Más allá de este instante que pasó y que no vuelve&lt;br /&gt;estoy oculto yo en el fluir de un tiempo&lt;br /&gt;que me lleva muy lejos y que ahora presiento&lt;br /&gt;Más allá de este verso que me mata en secreto&lt;br /&gt;está la vejez - la muerte - el tiempo incansable&lt;br /&gt;cuando los dos recuerdos: el de mi madre y el mío&lt;br /&gt;sean sólo un recuerdo solo: este verso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;La nostalgie de l’enfance perdue&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;L’enfance est un autre thème qui sature les œuvres de ces deux poètes. C’est une enfance évoquée avec des accents bucoliques et des réminiscences de paysages, de jeux et d’amis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;LA FUITE DE L'ENFANCE&lt;br /&gt;Émile Nelligan&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Par les jardins anciens foulant la paix des cistes,&lt;br /&gt;Nous revenons errer, comme deux spectres tristes,&lt;br /&gt;Au seuil immaculé de la Villa d'antan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gagnons les bords fanés du Passé. Dans les râles&lt;br /&gt;De sa joie il expire. Et vois comme pourtant&lt;br /&gt;Il se dresse sublime en ses robes spectrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ici sondons nos cœurs pavés de désespoirs.&lt;br /&gt;Sous les arbres cambrant leurs massifs torses noirs&lt;br /&gt;Nous avons les Regrets pour mystérieux hôtes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Et bien loin, par les soirs révolus et latents,&lt;br /&gt;Suivons là-bas, devers les idéales côtes,&lt;br /&gt;La fuite de l'Enfance au vaisseau des Vingt ans.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;QUÉ TE VAS A ACORDAR ISABEL...&lt;br /&gt;Raúl Gómez Jattin&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Qué te vas a acordar Isabel&lt;br /&gt;de la rayuela bajo el mamoncillo de tu patio&lt;br /&gt;de las muñecas de trapo que eran nuestros hijos,&lt;br /&gt;de la baranda donde llegaban los barcos de La Habana cargados de...&lt;br /&gt;Cuando tenías los ojos dorados&lt;br /&gt;como pluma de pavo real&lt;br /&gt;y las faldas manchadas de mango.&lt;br /&gt;Qué va&lt;br /&gt;tú no te acuerdas!&lt;br /&gt;En cambio yo, no lo notaste hoy,&lt;br /&gt;no te han contado&lt;br /&gt;sigo tirándole piedrecillas al cielo&lt;br /&gt;buscando un lugar donde posar sin mucha fatiga el pie.&lt;br /&gt;Haciendo y deshaciendo figuras en la piel de la tierra&lt;br /&gt;y mis hijos son de trapo y mis sueños de trapo&lt;br /&gt;y sigo jugando a las muñecas bajo los reflectores del escenario&lt;br /&gt;Isabel ojos de pavo real&lt;br /&gt;ahora que tienes cinco hijos con el alcalde&lt;br /&gt;y te pasea por el pueblo un chofer endomingado&lt;br /&gt;ahora que usas anteojos&lt;br /&gt;cuando nos vemos me tiras un "qué hay de tu vida"&lt;br /&gt;frío e impersonal&lt;br /&gt;Como si yo tuviera de eso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Poètes de la terre.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La terre est un autre élément commun. Ce sont deux paysages et deux réalités géographiques différentes. Gomez Jattin connaît le tropique, son pays est celui des mangues, des palmiers, des après-midis chauds et humides du caraïbe colombien. Il est habitué à chasser des oiseaux avec sa fronde, à se baigner dans le fleuve, à voler les fruits des jardins voisins et à rendre grâce pour l’ombre soulageant d’un acacia à midi. Il critiquera les poètes ratatinés de la froide et andine capitale, espèce d’efféminés qui jamais n’ont touché avec leurs doigts la terre mouillée, ni n’ont eu des contact révélateurs avec des animaux, ni avec le fleuve qui emporte la vie. C’est le poète de Bogota, celui qui n’est pas «contemporain avec les fleurs et qui voit la mer comme une scénographie».&lt;br /&gt;Nelligan connaît aussi la nature. Dans un Québec rural et idyllique où peu de choses se passent, il éprouve du plaisir en décrivant, habituellement avec un ton attristé, les saisons, surtout l’automne et l’hiver, par antonomase, les époques sombres de l’année. Sa poésie a le mérite de nous faire entrer dans un univers magico-symbolique que nous fait nous souvenir de Schopenhauer au sens que, pour lui, l’expérience artistique était une manière de s’évader des tristesses de la vie et de transcender jusqu’aux intuitions métaphysiques de la vérité.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;SOIR D'HIVER&lt;br /&gt;Émile Nelligan&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ah! comme la neige a neigé!&lt;br /&gt;Ma vitre est un jardin de givre.&lt;br /&gt;Ah! comme la neige a neigé!&lt;br /&gt;Qu'est-ce que le spasme de vivre&lt;br /&gt;A la douleur que j'ai, que j'ai.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tous les étangs gisent gelés,&lt;br /&gt;Mon âme est noire! Où vis-je? où vais-je?&lt;br /&gt;Tous ses espoirs gisent gelés:&lt;br /&gt;Je suis la nouvelle Norvège&lt;br /&gt;D'où les blonds ciels s'en sont allés.&lt;br /&gt;Pleurez, oiseaux de février,&lt;br /&gt;Au sinistre frisson des choses,&lt;br /&gt;Pleurez oiseaux de février,&lt;br /&gt;Pleurez mes pleurs, pleurez mes roses,&lt;br /&gt;Aux branches du genévrier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah! comme la neige a neigé!&lt;br /&gt;Ma vitre est un jardin de givre.&lt;br /&gt;Ah! comme la neige a neigé!&lt;br /&gt;Qu'est-ce que le spasme de vivre&lt;br /&gt;A tout l'ennui que j'ai, que j'ai...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;EL MANGO DEL SINÚ&lt;br /&gt;Raúl Gómez Jattin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Yo tengo para ti mi buen amigo&lt;br /&gt;un corazón de mango del Sinú&lt;br /&gt;oloroso&lt;br /&gt;genuino&lt;br /&gt;amable y tierno&lt;br /&gt;(Mi resto es una llaga&lt;br /&gt;una tierra de nadie&lt;br /&gt;una pedrada&lt;br /&gt;un abrir y cerrar de ojos&lt;br /&gt;en noche ajena&lt;br /&gt;unas manos que asesinan fantasmas)&lt;br /&gt;Y un consejo:&lt;br /&gt;no te encuentres conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Le poète : celui qui dit ce qu’il veut&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Un des détails le plus attirant et sinon le plus important, c’est que autant Nelligan que Gomez Jattin sont, d’une certaine façon, des poètes inclassables et porteurs d’un germe de rénovation artistique dans leur milieu social et historique.&lt;br /&gt;Prenons l’exemple de Nelligan :&lt;br /&gt;Son époque est celle de la formation du Canada qu’on connaît aujourd’hui. C’est, par exemple, le temps de la ascension au statut de province du Manitoba, de la Colombie Britannique et de l’Île-du-Prince-Édouard et l’annexion des Territoires du Nord-Ouest. Dans son enfance se produit l’écrasement de la révolution métisse avec la pendaison de Louis Riel et le déclenchement postérieur d’une deuxième vague nationaliste. Littérairement la France vit sa grande révolution des lettres avec le romantisme et le symbolisme. C’est le siècle de Chateaubriand, Zola, Dumas, Balzac, Flaubert et Victor Hugo mais aussi de Beaudelaire, Verlaine, Rimbaud et une pléiade on dirait démesurée d’écrivains de toute sorte. De ce côté-ci de la mer, les noms inoubliables de Edgar Allan Poe, Walt Withman, Ruben Dario et José Marti étincellent.&lt;br /&gt;Cependant, le Canada et le Québec y inclus, en comparaison à l’ensemble américain, est «assez pauvre en gloires littéraires» (Germaine Bernier. Le Devoir. Novembre 1966). Les productions qu’on retrouve au XIXe siècle sont pour la plupart de caractère nationaliste et pas trop effrontées, dépourvues de cette marque osée qui rend une œuvre originale. C’est pour cela que Nelligan est considéré comme le premier grand auteur québécois. Sa poésie dépasse les frontières. Ses intérêts vont à des sujets différents. Le thème nationaliste passe à un deuxième plan, tandis que sa poésie devient un art gratuit, désintéressé et authentique; c’est le reflet vivant de son âme, c’est la force où réside son triomphe.&lt;br /&gt;Quelque chose de pareil se perçoit chez Gomez Jattin. Il se tient toujours loin de l’agité panorama politique colombien de la deuxième moitié de XXe siècle. Par sa naissance, Raoul se situerait dans la génération des poètes dits du «déracinement» ou «post nadaistes» tels que Gonzalo Arango, Mercedes Carranza, Juan Gustavo Cobo ou Giovanni Quessep, caractérisés pour la critique de la société bourgeoise et le désir émancipateur contre l’empire de l’Église Catholique à la manière d’un existentialisme littéraire colombien. C’est l’époque de la splendeur de Garcia Marquez, le premier prix Nobel colombien (1982), et l’époque des concours littéraires dont les gagnants obtiennent célébrité. Mais Gomez Jattin est néanmoins inclassable: «poète tardif, solitaire et marginal» (Cf. Luz Elena Cordero Villamizar. Otra lectura de Gómez Jattin. 2006).&lt;br /&gt;Politiquement, son temps coïncide aussi avec l’éclosion des guérillas et du narcotrafic. La révolution cubaine et ses influences se laissent sentir chez les jeunes étudiants. Che Guevara devient l’idole populaire. C’était le temps de laisser les livres et de prendre le fusil, d’abandonner la ville pour prendre le maquis et y livrer la bataille des idéologies. C’est donc normal que dans ce temps-là, la situation sociale soit le principal leitmotiv de la production artistique.&lt;br /&gt;Mais, à notre Raoul, cela semble indifférent. Son Cereté reste loin des zones du conflit, comme perdu dans un détour du temps. Il va choisir d’en chanter la nature et les gens. Sa poésie déconcerte, incommode. Son hameau est habitué aux éleveurs de grands bétails, foule grossière et rustre dont «ses chimères s’éteignent aux sermons du curé». Mais Raoul est poète, est de la pédale, en plus il aime l’herbe et ce sont des péchés qui ne se pardonnent pas si facilement en cette époque-là. Je ne le rapproche pas aux gens de Cereté, écrit Carlos Monsivais, ils n’avaient eu personne jusqu’à cette date-là qui les avait aidés à comprendre la présence d’un artiste (Carlos Monsivais. Valorar al loco. 2005). Peut-être que Raoul avait raison quand il disait (je cite par cœur) : «comme l’herbe fut, et ne m’ont pas fumé».&lt;br /&gt;Malgré tout, Raoul entreprend une projet tout à fait original : il écrit comme une manière de se venger (Eva Duran. Arde Raúl: la terrible y asombrosa historia del poeta raúl gómez jattin, de Heriberto Fiorillo). Sa vengeance consiste en une rupture avec les paradigmes éthiques du langage. En effet, la poésie colombienne a été toujours réputée comme conservatrice. Par contre, Raoul va se plaire en utilisant un langage obscène et en employant des vocables familiers et régionaux dans ses poèmes. «En élevant à la condition poétique les mots considérés interdits par une tradition culturelle et nationale dominante, il affirme des valeurs qu’il identifie dans l’espace avec le paysage naturel et dans le temps avec l’enfance perdue» (Luz Helena Cordero Villamizar. Op. cit.). Il décrit effrontément ses rapports sexuels avec des animaux à l’aube de son adolescence, et puis avec des femmes afro-américaines et des hommes, entre autres son propre cousin.&lt;br /&gt;Cela fait que la sonorité de son œuvre s’impose par elle même, sans rapport à d’autres évènements sociaux qui la renforcent.&lt;br /&gt;Approchons-nous finalement du sommet de la poésie de ces deux auteurs et faisons-le à travers deux des plus importants poèmes de toute leur œuvre. Ils ne sont que l’autoportrait de l’âme de chacun :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;LE VAISSEAU D'OR&lt;br /&gt;Émile Nelligan&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ce fut un grand Vaisseau taillé dans l'or massif :&lt;br /&gt;Ses mâts touchaient l'azur, sur des mers inconnues ;&lt;br /&gt;La Cyprine d'amour, cheveux épars, chairs nues,&lt;br /&gt;S'étalaient à sa proue, au soleil excessif.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mais il vint une nuit frapper le grand écueil&lt;br /&gt;Dans l'Océan trompeur où chantait la Sirène,&lt;br /&gt;Et le naufrage horrible inclina sa carène&lt;br /&gt;Aux profondeurs du Gouffre, immuable cercueil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ce fut un Vaisseau d'Or, dont les flancs diaphanes&lt;br /&gt;Révélaient des trésors que les marins profanes,&lt;br /&gt;Dégoût, Haine et Névrose, entre eux ont disputés.&lt;br /&gt;Que reste-t-il de lui dans la tempête brève?&lt;br /&gt;Qu'est devenu mon cœur, navire déserté ?&lt;br /&gt;Hélas! Il a sombré dans l'abîme du Rêve!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;UN PROBABLE CONSTANTINO CAVAFIS A LOS 19&lt;br /&gt;Raúl Gómez Jattin&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Esta noche asistirá a tres ceremonias peligrosas:&lt;br /&gt;El amor entre hombres,&lt;br /&gt;Fumar marihuana&lt;br /&gt;Y escribir poemas&lt;br /&gt;Mañana se levantará pasado el mediodía,&lt;br /&gt;Tendrá rotos los labios,&lt;br /&gt;Rojos los ojos&lt;br /&gt;Y otro papel enemigo&lt;br /&gt;Le dolerán los labios de haber besado tanto&lt;br /&gt;Y le arderán los ojos como colillas encendidas&lt;br /&gt;Y ese poema tampoco expresará su llanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;En guise de conclusion.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Il y a quelque chose chez ces deux poètes qui nous attire. Ce ne sont pas seulement leurs versets, mais leurs tragédies. Serait-ce qu’elles confirment, peut-être, notre intuition que le génie va main dans la main avec la folie? C’est possible.&lt;br /&gt;Dans tout les cas, il faut dire que la folie reste à jamais triste et amère. Je continue de croire que ces poètes que j’admire, le furent vraiment pendant qu’ils eurent toute leur tête. Le Raoul drogué, déambulant et mendigot qui paya mal tous ceux qui tentèrent de le sauver n’est pas le même que le Raoul du Triptyque. Le Nelligan de la Retraite Saint-Benoît et de Saint-Jean-de-Dieu n’est plus l’adolescent aux cheveux désordonnés, fiancé avec la poésie. Nelligan hospitalisé écœure. Gomez Jattin se fit méprisable à volonté. Que me pardonnent les revendicateurs de la misère humaine qui trouvent dans ces évènements une manière de justifier que quelqu’un puisse ou doive se rouler dans les cochonneries pour atteindre à la célébrité. Et je t’excuse humanité fragile qui escamotât Nelligan et qui ne donnât assez de force au pauvre Raoul pour se relever de ses malheurs.&lt;br /&gt;De toute façon, depuis que Verlaine eut inventé en 1884 l’appellation «poètes maudits» sans trop percevoir la transcendance postérieure du terme, on continue à ainsi étiqueter les auteurs de vies tourmentées et d’écrits déchirants. Et l’expression nous plaît, elle garde quelque morbidité qui nous semble bonne. Elle va bien à Nelligan que, malgré les mystifications et au-delà d’elles, l’épreuve toucha despotiquement, mais qui sut capitaliser sur son déséquilibre pour vivre son rêve et l’écrire jusqu’à le prendre pour la réalité et s’y abolir (Roger Chamberland. Nelligan livré aux fauves de l’interprétation. 1993).&lt;br /&gt;Quant à toi, poète compatriote, poète maudit, ou mieux, maudit poète! je te remercie pour ton conseil : «les poètes existent pour être lus sans faire attention à ce qu’ils font de leur vie». Ta poésie est poésie même au-dessus de toi et malgré toi. À toi ma reconnaissance et mes reproches.&lt;br /&gt;Et pour tous ceux qui lisent ou liront, faites attention aux poètes.&lt;br /&gt;Nelligan et Gomez Jattin : voici deux auteurs capables de nous secouer l’âme et de nous faire entrer dans les ténèbres transformées en beauté éternelle.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-1752685905324423767?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/1752685905324423767/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=1752685905324423767' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/1752685905324423767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/1752685905324423767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2008/06/mile-nelligan-raoul-gmez-jattin-pote.html' title='Émile Nelligan, Raoul Gómez-Jattin: poète maudit, maudit poète.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWtTXrg-BI/AAAAAAAAABE/DeqabBgZx5M/s72-c/JattinPais.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-8545849845713868410</id><published>2008-06-03T13:17:00.000-07:00</published><updated>2008-12-09T18:41:44.658-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamiento'/><title type='text'>Ma traduction de la lettre de Pedro Casaldáliga au pape Jean-Paul II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWnZHrg9-I/AAAAAAAAAAs/_tBLg1Sr-lE/s1600-h/PedroCasaldaliga.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207752594123978722" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWnZHrg9-I/AAAAAAAAAAs/_tBLg1Sr-lE/s320/PedroCasaldaliga.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;J'aimerais offrir aux lecteurs francophones la traduction que j'ai faite il n'y a guère de la lettre que Pedro Casaldáliga, êveque catholique du Brésil a adressée au pape Jean-Paul II en 1986. Il s'agit d'une belle lecture de la réalité ecclésiastique présentée au pape par un évêque clarétain depuis un territoire missionnaire. Comme je n'ai pas trouvé de traduction en français je me suis mis à l'œuvre et voilà qu'aujourd'hui je vous la partage. Profitez-en. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Lettre de Pedro Casaldáliga au pape Jean-Paul II.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;São-Félix-do-Araguaia, le 22 février 1986.&lt;br /&gt;Fête de la Chaire de Saint Pierre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cher pape Jean-Paul II, frère en Jésus-Christ et pasteur de notre Église&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Il y a longtemps que je voulais vous écrire cette lettre et il y a longtemps aussi que je la pense et la médite dans l’oraison.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J’aimerais qu’elle soit autant un colloque fraternel –dans la sincérité humaine et avec la liberté de l’Esprit- qu’un service d’un évêque à l’égard de l’évêque de Rome, qui est Pierre pour ma foi, pour ma coresponsabilité ecclésiale et pour ma collégialité apostolique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cela fait dix-huit ans que je suis au Brésil, où je vins volontairement comme missionnaire. Jamais je ne retournai dans mon pays natal, l’Espagne, même pas à l’occasion de la mort de ma mère. Jamais je ne pris de vacances pendant tout ce temps. Je ne sortis point du Brésil en dix-sept ans. Durant ces dix-huit ans je vécus et travaillai dans le nord-est de l’état de Matto Grosso, étant le premier prêtre qui s’établit de manière permanente dans cette région. Depuis quinze ans, je suis évêque de la prélature de São-Felix-do-Araguaia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La région de la prélature est située dans l’Amazonie légale brésilienne et elle s’étend sur 150.000 km2. Encore aujourd’hui, elle n’a même pas un empan de route asphaltée. Le service téléphonique ne fut installé que récemment. La région reste fréquemment isolée ou avec des communications très précaires à cause des pluies et inondations qui paralysent les routes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C'est un territoire de latifundia, nationaux et multinationaux, avec des haciendas agricoles de centaines de milliers d’hectares, avec des employés qui vivent fréquemment dans un régime de violence et de quasi-esclavage. J'accompagne depuis longtemps la vie dramatique des indigènes, des «posseiros» (agriculteurs sans titre de terre) et des péons (manœuvres du latifundium). Toute la population en général, dans la prélature, a été forcée de vivre précairement, sans service adéquat d'éducation, de santé, de transport, de logement, de sécurité juridique et, surtout, sans terre garantie pour travailler.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sous la dictature militaire, le Gouvernement essaya, cinq fois, de m'expulser du pays. Quatre fois la prélature fut toute encerclée par des opérations militaires de contrôle et de pression. Ma vie et celle de plusieurs prêtres et agents de pastorale de la prélature a été menacée et mise à prix publiquement. À plusieurs reprises, ces prêtres, agents de pastorale et moi-même avons été incarcérés, voire torturés pour plusieurs d'entre eux. On emprisonna, maltraita et condamna à dix ans de prison le père Francisco Jentel, qui fut expulsé postérieurement du Brésil et mourut finalement exilé, loin de son pays de mission. Les archives de la Prélature furent violées et pillées par l'armée et par la police. Le bulletin de la Prélature fut édité de manière falsifiée par les organes de répression du régime et fut ainsi divulgué par la grande presse pour servir de charge d'accusation contre la même Prélature. À présent, trois agents de pastorale sont encore soumis à des processus judiciaires sous des fausses accusations. Je dus personnellement assister à des morts violentes, comme celle du père jésuite João Bosco Penido Burnier, assassiné à mes côtés par la police, alors que les deux nous nous présentions dans le commissariat-prison de Riberão-Joli pour protester officiellement contre les tortures auxquelles on soumettait deux femmes, paysannes, mères de famille, injustement arrêtées.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tout au long de ces années, les incompréhensions et les calomnies des grands propriétaires terriens –dont aucun vit dans la région- et d'autres puissants du pays et de l'extérieur se sont multipliées. Même à l’intérieur de l'Église ont surgi quelques incompréhensions de la part de frères qui ne connaissent pas la réalité du peuple et de la pastorale dans ces régions séparées et violentes où le peuple, fréquemment, ne dispose que de la voix de l'Église qui essaye de se mettre à son service.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En plus de ces souffrances vécues dans la zone de la Prélature, en tant que responsable de la CPT (Commission Pastorale de la Terre) et membre du CIMI (Conseil Indigéniste Missionnaire), il m’a fallu accompagner de très près des tribulations et même la mort de tant d'indigènes, de campagnards, d'agents de pastorale et de personnes engagées avec la cause de ces frères, auxquels l'avidité du capital ne permet même pas de survivre. Parmi eux, l’Indien Marçal, guarani, qui vous salua personnellement à Manaüs, au nom des peuples indigènes du Brésil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le Dieu vivant, Père de Jésus sera celui qui va nous juger. Laissez-moi toutefois ouvrir mon cœur devant votre cœur de frère et de pasteur. Vivre dans ces circonstances extrêmes, être poète et écrire, maintenir des contacts avec des personnes en lien avec le monde des communications ou le monde de la pensée marginale (à cause de leur âge, idéologie, altérité culturelle, situation sociale, ou à cause des services d'urgence qu'ils rendent) peut parfois nous emmener à des gestes et postures moins communes et quelques fois incommodants pour la société établie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tant que frère et Pape que vous êtes pour moi, je vous prie d’accepter l'intention sincère et la volonté passionnément chrétienne et ecclésiale et de cette lettre et de mes attitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le Père m'accorda la grâce de ne jamais abandonner l’oraison, tout au long de cette vie qui est mienne, plus ou moins agitée. Il me préserva de tentations majeures contre la foi et la vie consacrée, et il me permit de compter toujours avec la force de mes frères à travers une communion ecclésiale riche de rencontres, études et aides. Certainement ce fut pour cela que je crois ne m’être point écarté du chemin de Jésus, et j'espère, pour la même raison, suivre jusqu'à la fin ce Chemin qui est la Vérité et la Vie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je regrette de vous déranger avec la lecture de cette longue lettre, quand tant de services et de préoccupations pèsent déjà sur vous.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deux lettres du Cardinal Gantin, Préfet de la Congrégation pour les Évêques et une communication de la Nonciature que j'ai reçue naguère, m’ont amené finalement à vous écrire cette lettre. Les trois communications dont je parle, pressaient ma visite ad limina, interpellaient des aspects de ce qu’est la pastorale de la prélature et censuraient mon voyage en Amérique Centrale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je me sens un peu petit et comme distant dans cette Amazonie brésilienne si différente, et dans la cette Amérique Latine si troublée et fréquemment incomprise.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J'ai cru nécessaire de me faire précéder par cette lettre. Il m’a semblé que seul un contact paisible et personnel entre nous deux, aidé d’un document pensé et clair, me donnerait la possibilité de m'approcher vraiment de vous.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L'autre manière plus grande encore de nous rencontrer est déjà garantie: je prie pour vous à tous les jours, cher frère Jean-Paul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ne prenez point comme de l’impertinence l'allusion que je ferai aux sujets, aux situations et aux pratiques d’Église séculairement controversées et même contestées, surtout aujourd’hui où l'esprit critique et le pluralisme traversent fortement aussi la vie ecclésiastique. Aborder à nouveau ces affaires inconfortables, en parlant avec le Pape, c’est pour moi exprimer la coresponsabilité en me faisant le porte-voix de millions de frères catholiques -de beaucoup d'évêques aussi - et de frères non catholiques, évangéliques, d'autres religions, humains. Comme évêque de l'Église Catholique, je puis et dois apporter à notre Église cette contribution : penser à haute voix ma foi et exercer, avec une liberté de famille, le service de la collégialité responsable. Me taire, laisser passer, avec un certain fatalisme, la force de structures séculaires, serait beaucoup plus commode. Je ne pense point toutefois que cela soit plus chrétien, ni plus humain.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Il est vrai qu'en parlant, en exigeant des réformes et en prenant des positions nouvelles, on peut causer «scandale» aux frères qui vivent dans des situations plus tranquilles ou moins critiques. Mais nous pouvons aussi causer «scandale» à beaucoup de frères, situés dans d'autres contextes sociaux ou culturels, plus ouverts à la critique et désireux de rénovation dans l'Église –toujours une et «semper renovanda»- quand nous nous taisons ou que nous acceptons la routine ou que nous prenons des mesures univoques sans rien discriminer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sans «se conformer au monde», l'Église de Jésus, pour être fidèle à l'Évangile du Royaume, doit être attentive aux «signes des Temps» et des Lieux et annoncer la Parole dans un ton culturel ou historique et par un témoignage de vie et de pratique tels que les hommes et les femmes de chaque temps et lieu puissent comprendre cette Parole et soient stimulés à l'accepter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ce qui concerne concrètement le domaine social, nous ne pouvons pas dire avec beaucoup de vérité que nous avons déjà fait l'option pour les pauvres. Primo, parce que nous ne partageons pas dans nos vies et dans nos institutions la pauvreté réelle qu'ils éprouvent. Secundo, parce que nous n'agissons pas, face à la «richesse de l’iniquité» avec cette liberté et fermeté adoptées par le Seigneur. L'option pour les pauvres, qui n'exclura jamais la personne des riches -car le salut est offert à tous et à tous se doit le ministère de l'Église - exclut cependant le mode de vie des riches, «insulte à la misère des pauvres» et son système d’accumulation et privilège, qui nécessairement spolie et marginalise l'immense majorité de la famille humaine, des peuples et des continents entiers.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je ne fis pas la visite ad limina, même après avoir reçu, comme d'autres, une invitation de la Congrégation pour les Évêques qui nous rappelait cette pratique. Je voulais et veux aider le Siège Apostolique à réviser la forme de cette visite. J'entends des critiques de beaucoup d'évêques qui la font, car même en reconnaissant qu'elle rend propice un contact avec les dicastères romains et une rencontre cordiale avec le Pape, elle se révèle incapable de produire un véritable échange de collégialité apostolique des Pasteurs des Églises particulières avec le Pasteur de l'Église universelle. On effectue de grandes dépenses, on établit des contacts, on accomplit une tradition. Mais accomplit-on néanmoins la Tradition du «videre Petrum» et d'aider Pierre à voir toute l'Église? L’Église n'aurait-elle pas aujourd'hui d'autres manières plus efficaces d'échanger, d'établir des contacts, d'évaluer, d'exprimer la communion des Pasteurs et de leurs Églises avec l'Église Universelle et plus concrètement avec l'évêque de Rome?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je ne prétendrais jamais supposer que le Pape a une connaissance détaillée des Églises Particulières, ni lui demander des solutions concrètes pour la Pastorale de celles-là. C’est pour ceci que nous sommes, nous les Pasteurs respectifs, les ministres et les conseils pastoraux de chaque Église. C’est pour cela aussi qu’existent les Conférences Épiscopales qui, à mon avis et à celui de beaucoup d'autres, ne sont pas dûment valorisées et sont même omises ou injustement pointées du doigt, à cause de certaines attitudes, par quelques instances de la Curie Romaine. Si les Conférences Épiscopales ne sont pas «théologiques» ou «apostoliques» comme tels –elles pourraient de ne pas exister car l’Église a longtemps marché sans elles- «apostoliques» ou «théologiques» ne sont pas non plus, en elles-mêmes, les curies, y inclus la Curie Romaine: Pierre a présidé et régit l'Église, de manière différente, dans les diverses époques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le Pape a toujours besoin d'un corps de collaborateurs, comme en ont besoin d’ailleurs tous les évêques de l'Église, quoiqu’il devrait toujours être plus simple et plus participatif. Malheureusement, frère Jean-Paul, pour beaucoup d’entre nous, certaines structures de la Curie ne répondent point au témoignage de simplicité évangélique et de communion fraternelle que le Seigneur et le monde réclament de nous ; elles ne traduisent point non plus dans leurs attitudes, parfois centralisatrices et autoritaires, une catholicité véritablement universelle, elles ne respectent pas toujours les exigences d'une coresponsabilité adulte ni parfois même les droits fondamentaux de la personne humaine ou des différents peuples. Fréquemment, il ne manque pas dans certains secteurs de la Curie Romaine de préjugés, d'attention unilatérale aux informations ou même de positions, plus ou moins inconscientes, d'ethnocentrisme culturel européen face à l'Amérique Latine, à l'Afrique et à l'Asie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avec un esprit objectif et calme, on ne peut pas nier que la femme continue fortement à être marginalisée dans l'Église, i.e. dans la législation canonique, dans la liturgie, dans les ministères, dans la structure ecclésiastique. Pour une foi et une communauté comme celle de la Bonne Nouvelle qui ne distinguait plus «Juif et Grec, libre et esclave, homme et femme», cette discrimination de la femme dans l'Église ne pourrait jamais être justifiée. Des traditions culturelles ‘masculinisantes’ qui ne peuvent point annuler la nouveauté de l'Évangile expliqueront peut-être le passé, mais elles ne peuvent plus justifier le présent, ni moins encore le futur immédiat.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un autre point délicat en soi et très sensible à votre cœur, frère Jean-Paul, c’est celui du célibat. Moi personnellement, n'ai jamais douté ni de sa valeur évangélique ni de sa nécessité pour la plénitude de la vie ecclésiale, comme un charisme de service du Royaume et comme un témoignage de la glorieuse condition future. Je pense, toutefois, que nous ne sommes pas compréhensifs ni justes avec ces milliers de prêtres, beaucoup d’entre eux en situation dramatique, qui compulsivement acceptèrent le célibat comme exigence, actuellement astreignante, du ministère sacerdotal dans l'Église Latine. Postérieurement, en raison de cette exigence jamais assumée et intégrée dans leur vie, ils durent laisser le ministère, et jamais plus ils ne purent régulariser leur vie, ni dans l'Église, ni, parfois, même devant la société.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le Collège Cardinalice est privilégié, parfois, de pouvoirs et de fonctions qui peuvent difficilement être réconciliés avec ce que je viens de dire et avec les fonctions innées du Collège Apostolique des Évêques comme tel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Des nonciatures, j’ai personnellement, moi, une triste expérience. Vous connaissez mieux que moi-même la persistante réclamation des conférences épiscopales, d'évêques, de presbytériums, de grands secteurs de l'Église, face à une institution si fortement diplomatique dans la société et, fréquemment, d’activité parallèle à celle des épiscopats.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jean-Paul, mon frère, permettez-moi encore un mot de critique fraternelle au Pape même. Si traditionnels qu’ils soient, les titres «Très Saint Père», «Sa Sainteté» -ainsi que d'autres titres ecclésiastiques tels que «Son Éminence», «Son Excellence»- s'avèrent évidemment non seulement peu évangéliques mais même extravagants humainement parlant. «Ne vous faites point appeler père, ou maître» dit le Seigneur. Il serait également plus évangélique -et aussi plus accessible à la sensibilité actuelle- de simplifier le costume, les gestes, les distances, dans notre Église.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je pense aussi qu’il serait très apostolique que vous demandiez une évaluation suffisamment libre et participative, de vos voyages, si généreux et même héroïques dans beaucoup d'aspects, et cependant tellement contestés -à mon avis, pas toujours sans motifs-. Ces voyages ne sont-ils pas nocifs pour l'Œcuménisme -témoignage de Jésus qui demandait au Père que nous ne fassions qu’un- et pour la liberté religieuse dans la vie publique pluraliste? N'exigent-ils pas, ces voyages, de grands gaspillages économiques de la part et des Églises et des États, revêtant ainsi l'Église Catholique, dans la personne du Pape, d’une certaine prépondérance et de privilèges civiques-politiques qui deviennent irritants pour d'autres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pourquoi ne pas réexaminer, à la lumière de la foi, en faveur de l'Œcuménisme et pour donner témoignage au monde, la condition d'État avec laquelle le Vatican se présente, en investissant la personne du Pape d'une dimension explicitement politique, qui nuit à la liberté et à la transparence de son témoignage de Pasteur universel de l'Église?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pourquoi ne pas se décider, avec liberté évangélique et avec réalisme, à faire une rénovation profonde de la Curie Romaine?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je sais la douleur que produisit votre voyage au Nicaragua. Et malgré cela, il est de mon devoir de vous confier une impression que beaucoup d’autres partagent aussi: vos conseillers et votre attitude ne contribuèrent point à ce que voyage, extrêmement critique, et nécessaire d'autre part, ait été plus heureux et, surtout, plus évangélisateur. On a ouvert une blessure dans le cœur de beaucoup de Nicaraguayens et de beaucoup de Latino-américains, de même que vous aussi vous êtes senti blessé dans votre cœur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L'année passée je suis allé au Nicaragua. Ce fut ma première sortie du Brésil après dix-sept ans de permanence dans ce pays-ci. Par l'amitié que j'ai, depuis longtemps, avec beaucoup de Nicaraguayens, grâce à des contacts personnels ou épistolaires, je sentis que je devais y être présent, en tant que personne humaine et en tant qu’évêque de l'Église, dans leur heure d'agression politico-militaire gravissime et de souffrance interne profonde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je ne prétendis point remplacer l’épiscopat local ni le sous-estimer. Je crus cependant que je pouvais et même je devais aider à ce peuple et à cette Église-là. Ainsi le communiquai-je par écrit aux évêques du Nicaragua, dès mon arrivée. J’essayai de converser personnellement avec certains d’entre eux, mais je ne fus point reçu. La hiérarchie nicaraguayenne est ouvertement d'un côté; de l'autre côté il y a des milliers de chrétiens auxquels l'Église se doit aussi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je pense sincèrement que notre Église -je me sens, moi aussi, Église du Nicaragua, en tant que chrétien et en tant qu’évêque de l'Église - ne donne pas officiellement dans ce pays souffrant, et cela avec des répercussions négatives pour la toute Amérique Centrale, les Caraïbes et pour l’Amérique Latine au complet, le témoignage qu'elle devrait donner: condamnant l'agression, préconisant l'autodétermination de ces peuples-là, consolant les mères des morts et célébrant, dans l'Espoir, la mort violente de tant de frères, catholiques pour la plupart.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L’Église ne peut-elle pas dialoguer d’une façon critique avec le socialisme ou avec le sandinisme tout comme elle doit aussi d’une façon critique dialoguer avec la réalité humaine? L'Église pourra-t-elle cesser de dialoguer avec l'Histoire? Mais non. Elle dialogua avec l'Empire Romain, avec le féodalisme, et dialogue, avec plaisir, avec la bourgeoisie et avec le capitalisme, bien de fois sans critique, comme elle a dû le reconnaître à la suite d’évaluations historiques postérieures. Ne dialogue-t-elle pas avec l'Administration Reagan? L'Empire américain mérite-t-il davantage la considération de l'Église que le pénible processus par lequel le petit Nicaragua prétend être finalement lui-même, en risquant et même en se trompant, mais en restant lui-même?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le danger du communisme ne justifiera point notre omission ou notre connivence avec le capitalisme. Cette omission ou cette connivence pourront «justifier» dramatiquement un jour, la révolte, l'indifférence religieuse ou même l'athéisme de bien des gens, surtout parmi les militants et les nouvelles générations. La crédibilité de l'Église -et de l'Évangile et de Dieu le Père de Notre Seigneur Jésus-Christ lui-même- dépend, en grande partie, de notre ministère, critique, oui, mais compromis avec la Cause des pauvres et avec les processus de libération des peuples séculairement dominés par de successifs empires et oligarchies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vous, comme polonais, vous êtes en condition très personnelle de comprendre ces processus. Votre Pologne natale, si souffrante et forte, frère Jean-Paul, tant de fois envahie et occupée, privée de son autonomie et menacée dans sa foi par des empires voisins (la Prusse, l'Allemagne nazie, la Russie, l’Empire Austro-Hongrois) est sœur jumelle de l'Amérique Centrale et des Caraïbes, tant de fois occupés par l'Empire du Nord. Les Etats-Unis envahirent le Nicaragua en 1898 et avec ses marines l’occupa de nouveau de 1909 à 1933, en laissant derrière eux une dictature qui dura jusqu’en 1979. Haïti fut sous occupation de 1915 à 1934. Porto Rico continue d’être occupé de nos jours, depuis 1902. Cuba souffrit plusieurs fois des invasions et des occupations, ainsi que les autres pays de la région, spécialement le Panama, le Honduras et la République Dominicaine. Plus récemment la Grenade endura le même sort. Les États-Unis eux-mêmes, exportent vers ces pays ses sectes qui divisent intérieurement le peuple et menacent la foi catholique et la foi d'autres Églises évangéliques... établies là-bas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je sais aussi vos préoccupations apostoliques en ce qui concerne notre Théologie de la Libération, les Communautés chrétiennes dans les milieux populaires, nos théologiens ou nos rencontres, publications et autres manifestations de vitalité de l'Église en Amérique Latine, d'autres Églises du Tiers-Monde et de quelques secteurs de l'Église en Europe et en Amérique du Nord. Ce serait comme ignorer votre mission de Pasteur universel de prétendre que vous ne vous informez pas et que vous ne vous préoccupez pas de tout ce mouvement ecclésial ; à plus forte raison quand l'Amérique Latine, concrètement, représente presque la moitié des membres de l'Église Catholique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De toute façon, une fois de plus, je m’excuse de vous exprimer un mot ressenti sur la manière dont sont traités par la Curie Romaine notre Théologie de la Libération et ses théologiens, certaines institutions ecclésiastiques –même la CNBB quelques fois-, des initiatives de nos Églises et quelques souffrantes communautés de ce continent-ci ainsi que leurs animateurs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Devant Dieu je puis vous donner le témoignage des agents de pastorale et des communautés avec lesquelles j’ai établi des contacts au Nicaragua. Ils n'ont jamais prétendu être des Églises «parallèles». Ils n'ignorent point la hiérarchie dans ses fonctions légitimes, et ils ont conscience d’être Église, manifestant une volonté sincère de rester en elle. Pourquoi ne pas penser que certaines causes de ce type de conflits dans le domaine pastoral puissent aussi provenir de la hiérarchie? En fait fréquemment, nous, les membres de la hiérarchie, ne reconnaissons pas les laïques comme adultes et coresponsables dans l'Église, ou nous voulons leur imposer des idéologies et des styles personnels, en exigeant uniformité ou en nous retranchant dans le centralisme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je viens de recevoir la dernière lettre du Cardinal Gantin, préfet de la Congrégation pour les Évêques. Monsieur le Cardinal, parmi d'autres avertissements, m’y rappelle maintenant la visite apostolique que je reçus et que reçut la prélature de São Félix do Araguaia en 1977. Je veux simplement vous communiquer que cette visite fut provoquée par des inculpations ou des calomnies d'un frère dans l’épiscopat; que le visiteur apostolique resta à peine quatre jours à São Félix, sans visiter aucune communauté, acceptant seulement de parler avec très peu de gens et regardant les Archives de la Prélature, même lorsque nous le sollicitâmes de ne pas le faire. Ni lui, ni la nonciature, ni le Saint-Siège, jamais ne me communiquèrent les conclusions de cette visite, même si je l’ai sollicité expressément.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Je veux, finalement, vous réaffirmer, cher frère en Jésus-Christ et Pape, l’assurance de ma communion et ma volonté sincère de continuer avec l'Église de Jésus, dans le service du Royaume. Je laisse à votre jugement de Pierre de notre Église, de prendre la décision que vous jugerez opportune sur moi, évêque aussi de l'Église. Je ne veux point créer de problèmes inutiles. Ce que je veux c’est aider, de manière responsable et collégialement, à faire avancer la mission évangélisatrice de l'Église, particulièrement ici au Brésil et en Amérique Latine. Parce que je crois à l'actualité éternelle de l'Évangile et à la présence toujours libératrice du Seigneur Ressuscité, je veux croire aussi à la jeunesse de Son Église.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si vous le considérez opportun, vous pouvez m'indiquer une date appropriée pour que j’aille vous visiter personnellement.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J’ai confiance à votre prière de frère et de Pontife. Je laisse dans les mains de Marie, Mère de Jésus, le défi de cette heure. Je vous réitère ma communion de frère en Jésus-Christ et, avec vous, je réaffirme ma condition de serviteur de l'Église de Jésus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avec votre bénédiction apostolique,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro Casaldáliga,&lt;br /&gt;évêque de São Félix do Araguaia, MT, Brésil. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-8545849845713868410?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/8545849845713868410/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=8545849845713868410' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/8545849845713868410'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/8545849845713868410'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2008/06/ma-traduction-de-la-lettre-de-pedro_03.html' title='Ma traduction de la lettre de Pedro Casaldáliga au pape Jean-Paul II'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWnZHrg9-I/AAAAAAAAAAs/_tBLg1Sr-lE/s72-c/PedroCasaldaliga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-7307066176239949370</id><published>2008-06-03T12:53:00.000-07:00</published><updated>2008-12-09T18:41:45.251-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Foto'/><title type='text'>Cáustico</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWhZ3rg97I/AAAAAAAAAAU/ccvHZXMeOsY/s1600-h/279465_lust-v2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207746009939113906" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWhZ3rg97I/AAAAAAAAAAU/ccvHZXMeOsY/s320/279465_lust-v2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-7307066176239949370?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/7307066176239949370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=7307066176239949370' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/7307066176239949370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/7307066176239949370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2008/06/custico.html' title='Cáustico'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWhZ3rg97I/AAAAAAAAAAU/ccvHZXMeOsY/s72-c/279465_lust-v2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-6004839466635312557</id><published>2008-06-03T12:39:00.000-07:00</published><updated>2008-06-03T12:58:21.559-07:00</updated><title type='text'>L’ISLAM ET LA SOCIÉTÉ POSTMODERNE : CONFRONTATION, DIALOGUE ET CHEMINS DE CONCILIATION.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Lénine Pineda-Canabal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Prolégomènes.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Il me faut commencer en disant que j’eus l’intention d’écrire le texte que voici il y a quelques mois. Pendant le dernier Ramadan, un midi quelconque, je fus impressionné, voire ému, par la piété d’un ami égyptien que j’avais connu auparavant : visiblement recueilli, il lisait, dans un coin, le Coran. Souvent, il arrêtait sa lecture et levait légèrement son visage –ses yeux fermés- en faisant ce que j’assumai être une prière. Étonné par son geste, un impulsion de foi me fit aussi prier le Dieu chrétien, celui dont j’étais, d’une certaine façon, héritier par ma tradition culturelle et ma propre expérience, mais qui était néanmoins une espèce d’acquis accepté et enraciné dans mon imaginaire personnel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ce fut alors que, dans cette salle X –presque vide- et dans cette inusitée sensation d’absolu, je conçus prendre quelques idées d’un travail précédent et les fignoler un peu ; mais, avec tout ce que bouille dans m a tête, peu s’en est fallu de les réécrire en totalité. Voici le résultat :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parler de l’Islam n’est pas si facile et moins encore quand les sensibilités sont si diverses et les opinions semblent quelques fois dures et inflexibles. La tâche est davantage périlleuse quand celui qui parle est non seulement quelqu’un inscrit dans la tradition occidentale, mais aussi chrétien, catholique et pratiquant ; c’est-à-dire quelqu’un qui confesse aussi la foi dans le Dieu Unique, Tout-Puissant et Miséricordieux (tout comme un musulman) mais incarné et fait homme en Jésus-Christ.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C’est situé dans cette perspective que je viens exprimer quelques opinions sans présumer être un expert dans la matière.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comme je ne suis point Benoît XVI qui souleva à Ratisbonne un tapage de tous les diables pour avoir parlé –presque tangentiellement- de la djihad ou guerre sainte ; comme je ne suis point le cinéaste hollandais Théo Van Gogh qui fut assassiné pour des raisons pas trop claires mais certainement après avoir parlé des arabes -dans une diatribe sur la situation des femmes au Moyen-Orient- comme étant des ‘baiseurs de chèvres’ et en les qualifiant en plus avec d’autres titres similaires dans son style grossier et typique d’exercer son droit à la liberté d’opinion dans son pays; comme je suis tel que je suis : un auteur marginal, j’espère pouvoir me donner le luxe de dire aisément les choses en toute franchise et confiance au lecteur ou lectrice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;État de la question.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Dans la conjoncture historique actuelle on peut même dire que l’Islam est à la mode. Après la chute du mur de Berlin en 1989, récupérant relativement ainsi un ample territoire ennemi pour l’Europe moderne et civilisée, des mains accusatrices pointent constamment le sud et l’est pour nous dire que, très proche, il y a une autre horde barbare marquée par le fanatisme religieux et qui reçoit cette fois-ci le nom d’Islam&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;. On pourrait dire que le fait de chercher des coupables et de détecter des ennemis a été une constance dans le développement historique des peuples, et encore davantage dans une époque comme la nôtre si pleine d’hystéries collectives. Dans ce qui nous occupe, cette sensation menaçante est devenue plus intense après les événements du mémorable 11 septembre 2001.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En effet, après la finalisation de la guerre froide et grâce aux dynamiques actuelles de la société de l’information, le monde islamique est de plus en plus objet d’attention et de préoccupation pour la société d’Occident avec laquelle il a commencé à établir des liens qui, même aujourd’hui, restent fragiles et rudimentaires. En vérité, pour ce côté du monde accoutumé à penser à la grecque, à gouverner à la romaine et à croire à la chrétienne il est difficile de découvrir la richesse d’une culture, une cosmo-vision et un mode de compréhension de la vie et de la société actuelles différents et parfois même opposés radicalement. Dans le fond du conflit il y a un élément qui sous-tend les autres composantes politiques, économiques ou sociales qui l’atténuent ou l’aggravent : c’est la religion. Il n’y a pas de culture musulmane sans religion musulmane. A la base même de ces peuples on trouve indissolublement unie la profession d’une même foi. Bien qu’il soit certain aussi qu’on peut comprendre l’islamisme sans le lier à aucune nation ou institution séculière, il n’est pas moins certain que pour concevoir les nations du sol musulman il soit indispensable de penser à l’Islam. Cela ne vaut incontestablement pas pour l’Occident, héritier de la tradition chrétienne et d’un passé où tant de fois, l’histoire de l’Église n’est pratiquement pas différentiable de l’évolution du reste des institutions sociales et du développement politique, culturel et économique, mais peu à peu devenu indépendant d’une doctrine qui est aujourd’hui mise entre parenthèses et contestée dans bien des niveaux de l’agir social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aussi, historiquement, tandis que le christianisme pénétra dans l’ordre préétabli de l’Empire Romain apportant ses valeurs, sa conception du monde, sa ‘Weltanschauung’ –pour être fidèle au terme diltheyen&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;- l’Islam créa pratiquement un peuple à partir du néant. Effectivement, depuis son apparition au VIIe. siècle, la religion devint le nerf unificateur d’un peuple qui vivait majoritairement isolé du reste du monde sur son sol inflexiblement aride. Ce fut dans là, dans une ambiance pareille que, par la prédication de Mahomet, depuis l’Arabie et «doués de la nouvelle expérience du Sempiternel et Tout-Puissant Allah et équipés que de cela»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;, les fils de la nouvelle croyance se lancèrent à la construction et à la conquête d’un Empire qui, cent ans après la mort du prophète, s’étendait des confins de l’Indus jusqu’aux rochers espagnols qui fermaient la terre à cette époque-là.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjà ceci nous montre que nous introduire dans le riche horizon culturel et religieux musulman signifie en plus générer en dernier ressort des dynamiques d’auto-compréhension de notre être latino-américain. Car, il faut constater que l’Espagne conquérante et colonisatrice qui, au XVe siècle s’élança dans l’immense entreprise aux prétentions impérialistes sur le Nouveau Monde, était une Espagne métisse : elle avait vu le jour au milieu d’une chrétienté arienne et de sa conséquence antagoniste : le courrant athanasien; dans un Occident peuplé d’hérésies et de confusions immenses, auquel se joignit au VIIe siècle une nouvelle composante qui vint compléter tout une mosaïque de races et qui finit par configurer ce dont plus tard nous hériterions : l’élément arabe. Juste pour nous faire une idée des traces ineffaçables que cela nous laissa, on peut trouver dans le dictionnaire castillan le non méprisable chiffre approximatif de 4000 mots dont l’étymologie provient de la langue mauresque. D’ailleurs, tel qu’il est souligné par Martínez Lorca, pendant le Moyen Âge s’étaient installés dans la péninsule ibérique quelque 50,000 arabes et quelque 200,000 berbères&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;, ce qui démontre que la culture musulmane a toujours été, hier et aujourd’hui, une culture en diffusion, héritage peut-être de son ancienne et naturelle condition nomade et commerciale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Principes fondamentaux.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Une première approche de cette culture dévoile son fort sens de l’unité, si fermement encré dans l’imaginaire social. En effet, le premier, principal et presque unique principe théologique musulman est celui de la très parfaite unicité divine synthétisé dans la Shahãda ou profession de foi musulmane qui accompagne la vie quotidienne du croyant et qui se résume dans la maxime : «Seul Allah est Dieu et Mahomet est son prophète». Cette sacro-sainte unité divine est exprimée dans la vie politique de la communauté islamique, la «Umma» qui surpasse nationalité, sexe, race ou condition sociale et qui en certains points s’approche de l’idée chrétienne de Œcoumène. Cette Umma musulmane est fondée sur le sentiment profond d’appartenance à une même identité et à une même histoire&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toutefois, à mon avis c’est par là que commence le choc avec le monde occidental qui affirme et préconise la pluralité. C’est cette vigoureuse affirmation du nous qui, à la fin, dans les circuits radicaux, devient exclusive et fermée et constitue le premier objet de scandale au moment actuel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Seul Allah est Dieu et Mahomet est son prophète» est l’affirmation fondamentale à laquelle la foi exige plus que l’adhésion, elle exige la soumission. En fait, le mot musulman en langue arabe signifie «celui qui se donne», ou encore : soumis, soumission. Ainsi donc, la vision anthropologique islamique conçoit un homme obéissant à Dieu, et jaloux de ses valeurs et observateur des préceptes et lois divins. Dans ce point, je découvre une opposition radicale entre l’anthropologie chrétienne et musulmane, la première étant non pas un doctrine de la soumission mais se présentant  comme une doctrine de la libération. C’est cette idée, propre à la vision chrétienne du monde et à la réalité humaine qui a forgé la conception anthropologique occidentale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Or, l’emphase doctrinale mise dans cette soumission dont on parle, tant de fois convertie en passive, incontestée et grégaire homologation sociale, a fini par étouffer les élans émancipateurs propres à la société occidentale qui conçoit un homme debout, tenant bon et supportant le poids tragique de la vie et de ses choix personnels, même si, pour utiliser l’argot existentialiste, le ciel était vide. Pour cette raison, la liberté d’opinion, de culte et de pensée est vue avec peur et défiance par la société islamique, qui fonde tacitement et paradoxalement son unité et son assemblage sur la limitation à l’exercice de ces libertés.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Perspectives.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Jusqu’à présent, l’Islam n’a point vécu son Siècle des Lumières, n’a point été attaqué ni ébranlé dans ses mêmes bases par des penseurs surgis de son sein même, tel que cela se passa avec la société européenne, surtout après la Renaissance. Tout cela, axé sur une forte éthique, a fini par asphyxier le logos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C’est pourquoi, pour la société occidentale postmoderne qui a mis en crise les vieux metarelats, abandonnant les conceptions qui se présument «omnicompréhensives» et optant, d’après les paroles de Vattimo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;, pour le développement d’une «pensée faible» qui a la saveur d’humble doute né de la perte des certitudes absolues et ultimes et de tout ce qui a l’air stable ou inchangeable, apparaît, comme un flagrant retard culturel, archaïque et incompatible avec notre mentalité, les conduites telles que les vésaniques réponses -incluant des actes de violence et de vandalisme en réponse à n’importe quel mot, opinion ou caricature considérés irrespectueux-, les lapidations ou mutilations, la criminalisation de l’homosexualité, la reconnaissance d’un statut inférieur des femmes et même le refus de la démocratie&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;, conduites réitératives et caractéristiques de plusieurs pays du Moyen Orient, surtout de ceux dont l’influence de la religion dans la sphère politique est accrue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Néanmoins, faut-il penser que la doctrine islamique est incapable de s’adapter aux défis offerts par la sensibilité postmoderne? Plus encore, un dialogue ouvert et serein avec l’Occident et une plus grande ouverture face à certains thèmes tabous, surtout ceux qui touchent à l’exercice des libertés fondamentales ne signifieraient-ils pas une commotion de la doctrine et des principes si véhémente qui ôterait ou tout au moins défigurerait de manière grave le vrai visage de la foi révélée originelle?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Une chose est certaine : tel que Benoît XVI, qui s’est retrouvé, il y a peu, au centre d’un grand remous de sentiments et réactions lors de son voyage en Allemagne, l’a rappelé, «le monde musulman se trouve aujourd’hui, avec urgence, devant une tâche très similaire à celle qui fut imposée au christianisme à partir du temps de l’Illuminisme&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;». Ce qui veut dire apprendre à vivre –pour nous référer à nouveau à Vattimo- «le tourment de la multiplicité», ou encore dans les mots de Rahner «la foi en diaspora», celle qui est la grande survivante de la mondanité postmoderne et qui n’empêche jamais la critique, mais l’accueille dans l’humilité et dans la disposition toujours accrue de vouloir croître vers une humanité plus pleine et plus insigne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cette besogne qui suppose un aggiornamento presque palingénésique pour beaucoup de factions de la religion peut être seulement l’œuvre d’une relecture moderne des textes fondateurs depuis une perspective herméneutique dialoguiste, humaniste et béante que, «en même temps qu’elle conteste la dictature de la raison positiviste qui exclut Dieu de la vie communautaire et de la sphère publique, accueille les vraies conquêtes de l’humanisme, les droits de l’homme et spécialement la liberté de la foi et son exercice»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cette relecture moderne doit nécessairement conduire en plus à une purification de la mémoire et du passé et à la recherche sincère de la paix mondiale, vraie Guerre Sainte de tous ceux qui confessent le Dieu Tout-Puissant et Miséricordieux qui parla aux hommes à travers ses prophètes, tel que reconnu par le dogme islamique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seulement de cette manière, l’Islam pourra devenir au moment présent la force intellectuelle qu’il fut au Moyen Âge. Car, pour faire honneur à la vérité, si l’on se met à réviser l’histoire rien qu’en Espagne, puisqu’elle me semble plus proche et plus mienne, à deux siècles de son arrivée, commença à fleurir dans la mauresque Andalousie, une ahurissante constellation de savants : scientifiques, médecins, poètes, historiens et philosophes, à tel point qu’aucun pays européen ne pouvait rivaliser à cette époque-là avec l’Hispanie musulmane&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;. Donc, pendant que l’Espagne du nord était fermée, monacale et ankylosée, sa voisine du sud était ouverte et joviale et d’un développement ostensiblement plus grand et plus notable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre-temps la chrétienté nordique du Vieux-Monde, bien qu’audacieuse et religieuse, était encore inculte et rude. Ce n’est que dans une phase très postérieure que se produiraient des intellectuels dignes de se comparer, par la taille et l’intérêt général, avec les Athéniens et les Alexandrins d’un passé antique et glorieux&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;. Pour le moment c’étaient les maures qui déployaient toute une vraie pléiade d’hommes de science et de savoir reconnus, pendant que, en douceur, l’énorme glèbe barbaresque du septentrion européen marche lentement sous l’égide et le patronage de l’Église Catholique vers son organisation et son développement constaté des siècles plus tard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;On a l’impression qu’une apogée semblable resta pétrifiée quelque part dans l’histoire du peuple arabe, quand la culture musulmane se blinda sous une léthargie qui semble avoir transformé les mille et une nuits du beau classique de la prose du Moyen Orient en mille et une ans complets dont chaque fois il est de plus en plus appelé à s’en sortir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Certes, le panorama est encourageant, même parmi les multiples clairs-obscurs : un contact plus grand, plus riche et plus fréquent s’est établi entre les pays musulmans et des régions entières de l’Europe et de l’Amérique par exemple, notamment en conséquence des forts flux migratoires des décades des années soixante et soixante-dix&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt; et encore actuellement. La relève logique des générations transforme peu à peu les sensibilités.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toutefois, c’est dans la lente mais progressive conformation d’élites intellectuelles musulmanes dans des territoires neutres que se trouve la force la plus précieuse, même si ces élites sont à court d’appui des États lorsque leurs propos touchent le cadre juridique et réclament des transformations. Le cas de la Turquie, prétendant être un État laïque moderne dans un milieu fort mahométan, disposé à vaincre certaines méfiances et prêt à aller plus loin dans le fait de garantir le pluralisme et la démocratie en vue d’une possible annexion à l’Union Européenne, pourrait se convertir en modèle pilote et en exemple à suivre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De son côté, l’Occident, libéré des préjudices qu’identifient l’Islam avec certaines factions religieuses inscrites dans un fondamentalisme net et exacerbé ou avec le terrorisme et les organisations qui l’organisent et le promeuvent systématiquement, doit offrir sa collaboration sincère, même au niveau des politiques des états, pour trouver une solution aux conflits internes des nations. Ce sera un labeur d’honneur des intellectuels de contester tout regard monolithique et réductionniste sur le milieu socio-religieux musulman comme culture toujours liée à la violence.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En dernier lieu, le dialogue inter-religieux entre chrétiens et musulmans doit s’offrir comme une recherche commune de la juste solution des problèmes. La déclaration Nostra Ætate, il y a à peu près cinquante ans, affirma dans un paragraphe qui conserve d’ailleurs toute sa fraîcheur et actualité, une vérité dont il n’est pas superflu de nous souvenir à l’heure de terminer cet écrit :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«L’Église regarde aussi avec estime les musulmans, qui adorent le Dieu Un, vivant et subsistant, miséricordieux et tout-puissant, créateur du ciel et de la terre, qui a parlé aux hommes. Ils cherchent à se soumettre de toute leur âme aux décrets de Dieu, même s’ils sont cachés, comme s’est soumis à Dieu Abraham, auquel la foi islamique se réfère volontiers. Bien qu’ils ne reconnaissent pas Jésus comme Dieu, ils le vénèrent comme prophète ; ils honorent sa mère virginale, Marie, et parfois même l’invoquent avec piété. De plus, ils attendent le jour du jugement où Dieu rétribuera tous les hommes ressuscités. Aussi, ont-ils en estime la vie morale et rendent-ils un culte à Dieu, surtout par la prière, l’aumône et le jeûne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, au cours des siècles, de nombreuses dissensions et inimitiés se sont manifestées entre les chrétiens et les musulmans, le Concile les exhorte tous à oublier le passé et à s’efforcer sincèrement à la compréhension mutuelle, ainsi qu’à protéger et à promouvoir ensemble, pour tous les hommes, la justice sociale, les valeurs morales, la paix et la liberté&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt;».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Cf. ABULMAHAM, Monserrat. Islam. In : 10 palabras claves sobre fundamentalismos.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Wilhelm Dilthey. Philosophe allemand du début du XXe siècle.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; VENTURA, Nuri. Historia del Arte. In: Enciclopedia Superior para el bachillerato y la Universidad 5. p. 151&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Voir: Martínez Lorca, Andrés. La filosofía en Al-Andalus: una aproximación histórica. In: Ensayos sobre la filosofía en Al-Andalus. Anthropos. Barcelone. 1990. p. 14-22&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; CHEBEL, Malek. Islam, ce que je crois. In : Le point. 1er. Trimestre 2005. p. 102.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Henri Vattimo, philosophe d’origine italienne.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Voir à ce sujet : REDEKER, Robert. L’islamophobie, l’arme des islamistes contre la laïcité. Texte publié dans le journal «La Dépêche du Midi» le 21 octobre 2003. www.robertredeker.net&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Benoît XVI. Discurso alla curia romana in occasione della presentazione degli auguri natalizi. Déc. 22 de 2006. www.vatican.va&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Ibid.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; MARTÍNEZ LORCA, Andrés. La filosofía en Al-Andalus: una aproximación histórica. In: Ensayos sobre la filosofía en Al-Andalus. Anthropos. Barcelone 1990. p. 21.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; Ibid.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Voir : Roy, Olivier. Islam en Occidente. ¿La occidentalización del Islam?. Conférence prononcée à Madrid, le 16 mai 2005. www.mediterraneas.org&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; Nostra Ætate 3. www.vatican.va&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/534518123753885805-6004839466635312557?l=opusculosdeunperegrino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/feeds/6004839466635312557/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=534518123753885805&amp;postID=6004839466635312557' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/6004839466635312557'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/534518123753885805/posts/default/6004839466635312557'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://opusculosdeunperegrino.blogspot.com/2008/06/lislam-et-la-socit-postmoderne.html' title='L’ISLAM ET LA SOCIÉTÉ POSTMODERNE : CONFRONTATION, DIALOGUE ET CHEMINS DE CONCILIATION.'/><author><name>El peregrino</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://4.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SkTl8XHghqI/AAAAAAAAAHg/BKvoxTpD6_U/S220/DSC00767.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-534518123753885805.post-3165097157529742640</id><published>2008-06-03T12:24:00.000-07:00</published><updated>2009-03-10T07:40:45.441-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='centenario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Beauvoir'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sartre'/><title type='text'>Sartre au-delà de cent ans.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWblXrg96I/AAAAAAAAAAM/G8wT0WP4Oco/s1600-h/sartre.1194697896"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207739610437842850" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wL56WCE_LN0/SEWblXrg96I/AAAAAAAAAAM/G8wT0WP4Oco/s320/sartre.1194697896" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Aujourd&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;hui&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;assis&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;mon&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;bureau&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;crois&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;réaliser&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;rêve&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;traîne&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;il&lt;/span&gt; y a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;longtemps&lt;/span&gt;. À la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;moitié&lt;/span&gt; de mes &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;études&lt;/span&gt; en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Philosophie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;on&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;nous&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;proposa&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;livre&lt;/span&gt; de Juan &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;Alfaro&lt;/span&gt; ‘De la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;question&lt;/span&gt; de l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;homme&lt;/span&gt; à la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;question&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;Dieu&lt;/span&gt;’, un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;étude&lt;/span&gt; sur l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;anthropologie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;contemporaine&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;cherchait&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;présenter&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;manières&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;travers&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;lesquelles&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;celle&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;ci&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;répondait&lt;/span&gt; à la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;question&lt;/span&gt; sur &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;Dieu&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;On&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;était&lt;/span&gt; invité &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;parcourir&lt;/span&gt; le plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;select&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;auteurs&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;dans&lt;/span&gt; une liste &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;incluant&lt;/span&gt; entre &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;autres&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;Marx&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;Nietzsche&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;Heidegger&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;Wittgenstein&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;Blochst&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_53"&gt;Sartre&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;Dans&lt;/span&gt; ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;dernier&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_56"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_57"&gt;trouvai&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_58"&gt;pensée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_59"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_60"&gt;réussissait&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_61"&gt;toucher&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_62"&gt;quelque&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_63"&gt;fibre&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_64"&gt;ma&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_65"&gt;jeunesse&lt;/span&gt; : une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_66"&gt;pensée&lt;/span&gt; implacable &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_67"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_68"&gt;dévastatrice&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_69"&gt;cohérente&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_70"&gt;jusqu&lt;/span&gt;’à l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_71"&gt;abjection&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_72"&gt;et&lt;/span&gt; à la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_73"&gt;fois&lt;/span&gt; simple &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_74"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_75"&gt;complexe&lt;/span&gt;. Les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_76"&gt;vacances&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_77"&gt;été&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_78"&gt;suivirent&lt;/span&gt;, j’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_79"&gt;achetai&lt;/span&gt; ‘La &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_80"&gt;Nausée&lt;/span&gt;’, que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_81"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_82"&gt;trouvai&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_83"&gt;dans&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_84"&gt;étagère&lt;/span&gt; d’une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_85"&gt;papeterie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_86"&gt;scolaire&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_87"&gt;Carthagène&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_88"&gt;Comme&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_89"&gt;livre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_90"&gt;était&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_91"&gt;peu&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_92"&gt;abîmé&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_93"&gt;et&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_94"&gt;édition&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_95"&gt;était&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_96"&gt;dépourvue&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_97"&gt;toute&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_98"&gt;renommé&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_99"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_100"&gt;pleine&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_101"&gt;erreurs&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_102"&gt;typographie&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_103"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_104"&gt;réussi&lt;/span&gt; à l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_105"&gt;avoir&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_106"&gt;très&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_107"&gt;bon&lt;/span&gt; marché, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_108"&gt;chose&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_109"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_110"&gt;sembla&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_111"&gt;parfaite&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_112"&gt;ma&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_113"&gt;poche&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_114"&gt;étudiant&lt;/span&gt;, si &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_115"&gt;souvent&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_116"&gt;habituée&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_117"&gt;faire&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_118"&gt;économies&lt;/span&gt;. J’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_119"&gt;avais&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_120"&gt;déjà&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_121"&gt;bon&lt;/span&gt; plan &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_122"&gt;pour&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_123"&gt;tuer&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_124"&gt;temps&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_125"&gt;chaud&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_126"&gt;juillet&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_127"&gt;deuxième&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_128"&gt;livre&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_129"&gt;Sartre&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_130"&gt;tomba&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_131"&gt;dans&lt;/span&gt; me &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_132"&gt;mains&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_133"&gt;fut&lt;/span&gt; ‘L’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_134"&gt;être&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_135"&gt;et&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_136"&gt;néant&lt;/span&gt;’, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_137"&gt;dans&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_138"&gt;édition&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_139"&gt;vaillamment&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_140"&gt;traduite&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_141"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_142"&gt;castillan&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_143"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_144"&gt;faite&lt;/span&gt; à Buenos-Aires par l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_145"&gt;éditoriale&lt;/span&gt; Losada. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_146"&gt;Cette&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_147"&gt;fois&lt;/span&gt; ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_148"&gt;fut&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_149"&gt;ami&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_150"&gt;qui&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_151"&gt;trouva&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_152"&gt;pour&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_153"&gt;moi&lt;/span&gt;; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_154"&gt;peu&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_155"&gt;après&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_156"&gt;je&lt;/span&gt; sus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_157"&gt;qu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_158"&gt;il&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_159"&gt;avait&lt;/span&gt; volé, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_160"&gt;arguant&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_161"&gt;cette&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_162"&gt;sorte&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_163"&gt;littérature&lt;/span&gt; n’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_164"&gt;était&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_165"&gt;réservé&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_166"&gt;qu&lt;/span&gt;’à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_167"&gt;quelques&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_168"&gt;uns&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_169"&gt;et&lt;/span&gt; ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_170"&gt;livre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_171"&gt;ne&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_172"&gt;faisait&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_173"&gt;décorer&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_174"&gt;avec&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_175"&gt;sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_176"&gt;voluminosité&lt;/span&gt;, la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_177"&gt;bibliothèque&lt;/span&gt; de son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_178"&gt;propriétaire&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_179"&gt;jamais&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_180"&gt;avait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_181"&gt;lu&lt;/span&gt;, ni &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_182"&gt;jamais&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_183"&gt;allait&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_184"&gt;lire&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_185"&gt;Peut&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_186"&gt;être&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_187"&gt;il&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_188"&gt;avait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_189"&gt;raison&lt;/span&gt; : l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_190"&gt;ouvrage&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_191"&gt;était&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_192"&gt;libelle&lt;/span&gt; de plus de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_193"&gt;sept&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_194"&gt;cents&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_195"&gt;pages&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_196"&gt;écrites&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_197"&gt;dans&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_198"&gt;langage&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_199"&gt;obtus&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_200"&gt;suffisamment&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_201"&gt;abstract&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_202"&gt;comme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_203"&gt;pour&lt;/span&gt; se sentir tenté à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_204"&gt;abandonner&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_205"&gt;sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_206"&gt;lecture&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_207"&gt;après la&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_208"&gt;quinzième&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_209"&gt;page&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_210"&gt;Mais&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_211"&gt;après&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_212"&gt;cette&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_213"&gt;preuve&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_214"&gt;feu&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_215"&gt;vinrent&lt;/span&gt; ‘Les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_216"&gt;mots&lt;/span&gt;’, ‘Le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_217"&gt;diable&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_218"&gt;et&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_219"&gt;bon&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_220"&gt;Dieu&lt;/span&gt;’, ‘La &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_221"&gt;putaine&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_222"&gt;respectueuse&lt;/span&gt;’, ‘L’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_223"&gt;imagination&lt;/span&gt;’ &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_224"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_225"&gt;quelques&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_226"&gt;autres&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_227"&gt;car&lt;/span&gt; j’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_228"&gt;avais&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_229"&gt;décidé&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_230"&gt;faire&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_231"&gt;Sartre&lt;/span&gt; l’o&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_232"&gt;bject&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_233"&gt;ma&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_234"&gt;recherche&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_235"&gt;finale&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_236"&gt;avant&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_237"&gt;finalisation&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_238"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_239"&gt;premier&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_240"&gt;cycle&lt;/span&gt;. Les visites à la grande &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_241"&gt;Bibliothèque&lt;/span&gt; de l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_242"&gt;Université&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_243"&gt;Antioquia&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_244"&gt;deuxième&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_245"&gt;étage&lt;/span&gt;, se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_246"&gt;multiplièrent&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_247"&gt;et&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_248"&gt;longues&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_249"&gt;sessions&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_250"&gt;rédaction&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_251"&gt;occupèrent&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_252"&gt;nuits&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_253"&gt;dans&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_254"&gt;ma&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_255"&gt;chambre&lt;/span&gt; (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_256"&gt;refroidie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_257"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_258"&gt;humidifiée&lt;/span&gt; par les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_259"&gt;conditions&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_260"&gt;météorologiques&lt;/span&gt; si &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_261"&gt;propres&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_262"&gt;aux&lt;/span&gt; Andes &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_263"&gt;colombiens)&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_264"&gt;alors&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_265"&gt;marasme&lt;/span&gt; haché de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_266"&gt;livres&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_267"&gt;revues&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_268"&gt;feuilles&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_269"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_270"&gt;cahiers&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_271"&gt;brouillons&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_272"&gt;improvisés&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_273"&gt;Tout&lt;/span&gt; ce que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_274"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_275"&gt;lus&lt;/span&gt; à ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_276"&gt;moment&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_277"&gt;là&lt;/span&gt; sur le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_278"&gt;sujet&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_279"&gt;était&lt;/span&gt; en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_280"&gt;castillan&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_281"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_282"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_283"&gt;dus&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_284"&gt;rejeter&lt;/span&gt; bien de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_285"&gt;livres&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_286"&gt;ne&lt;/span&gt; disponibles &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_287"&gt;qu&lt;/span&gt;’en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_288"&gt;langue&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_289"&gt;française&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_290"&gt;Quand&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_291"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_292"&gt;envisageai&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_293"&gt;commercer&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_294"&gt;étudier&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_295"&gt;français&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_296"&gt;spontanément&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_297"&gt;première&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_298"&gt;pensée&lt;/span&gt; se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_299"&gt;dirigea&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_300"&gt;vers&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_301"&gt;grands&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_302"&gt;titres&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_303"&gt;noms&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_304"&gt;expressions&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_305"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_306"&gt;néologismes&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_307"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_308"&gt;connaissait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_309"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_310"&gt;employait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_311"&gt;couramment&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_312"&gt;dans&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_313"&gt;désastreuse&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_314"&gt;prononciation&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_315"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_316"&gt;enfreignait&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_317"&gt;normes&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_318"&gt;minimales&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_319"&gt;phonétique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_320"&gt;française&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_321"&gt;Apprendre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_322"&gt;français&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_323"&gt;serait&lt;/span&gt; magnifique, me &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_324"&gt;dis&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_325"&gt;je&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_326"&gt;car&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_327"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_328"&gt;pourrai&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_329"&gt;trouver&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_330"&gt;Sartre&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_331"&gt;Beauvoir&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_332"&gt;Camus&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_333"&gt;Nizan&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_334"&gt;ou&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_335"&gt;Merlau&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_336"&gt;Ponty&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_337"&gt;comme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_338"&gt;dans&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_339"&gt;puits&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_340"&gt;premier&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_341"&gt;sans&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_342"&gt;intervention&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_343"&gt;traductions&lt;/span&gt; que n’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_344"&gt;arrivent&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_345"&gt;point&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_346"&gt;exprimer&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_347"&gt;petites&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_348"&gt;subtilités&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_349"&gt;idiomatiques&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_350"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_351"&gt;tant&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_352"&gt;fois&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_353"&gt;rendent&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_354"&gt;beau&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_355"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_356"&gt;captivant&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_357"&gt;écrit&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_358"&gt;Aujourd&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_359"&gt;hui&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_360"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_361"&gt;peux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_362"&gt;parler&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_363"&gt;Sartre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_364"&gt;et&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_365"&gt;Sartre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_366"&gt;dans&lt;/span&gt; son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_367"&gt;propre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_368"&gt;langage&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_369"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_370"&gt;réalise&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_371"&gt;donc&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_372"&gt;rêve&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_373"&gt;personnel&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_374"&gt;je&lt;/span&gt; m’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_375"&gt;était&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_376"&gt;imposé&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les notes et réferences &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_377"&gt;qu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_378"&gt;apparaîtront&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_379"&gt;dans&lt;/span&gt; ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_380"&gt;texte&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_381"&gt;ont&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_382"&gt;été&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_383"&gt;rédigées&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_384"&gt;originellement&lt;/span&gt; en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_385"&gt;français&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_386"&gt;Comme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_387"&gt;malheureusement&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_388"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_389"&gt;ne&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_390"&gt;ai&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_391"&gt;traduites&lt;/span&gt; en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_392"&gt;espagnol&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_393"&gt;je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_394"&gt;devrai&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_395"&gt;retraduire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_396"&gt;avec&lt;/span&gt; mes &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_397"&gt;propres&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_398"&gt;mots&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;L’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_399"&gt;existentialisme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_400"&gt;et&lt;/span&gt; son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_401"&gt;époque&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_402"&gt;XXe&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_403"&gt;signifia&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_404"&gt;carrément&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_405"&gt;pour&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_406"&gt;histoire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_407"&gt;humaine&lt;/span&gt; un de ses &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_408"&gt;périodes&lt;/span&gt; plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_409"&gt;dramatiques&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_410"&gt;obscures&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_411"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_412"&gt;confuses&lt;/span&gt; en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_413"&gt;même&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_414"&gt;temps&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_415"&gt;qu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_416"&gt;il&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_417"&gt;vit&lt;/span&gt; surgir des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_418"&gt;nouveaux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_419"&gt;idéaux&lt;/span&gt;, des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_420"&gt;nouvelles&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_421"&gt;perspectives&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_422"&gt;et&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_423"&gt;nouvelles&lt;/span&gt; formes de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_424"&gt;vie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_425"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_426"&gt;paressaient&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_427"&gt;avoir&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_428"&gt;dépassée&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_429"&gt;anciennes&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_430"&gt;Sans&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_431"&gt;aucun&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_432"&gt;doute&lt;/span&gt;, les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_433"&gt;deux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_434"&gt;guerres&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_435"&gt;mondiales&lt;/span&gt;, l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_436"&gt;exploration&lt;/span&gt; de l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_437"&gt;espace&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_438"&gt;cosmique&lt;/span&gt;, l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_439"&gt;avènement&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_440"&gt;globalisation&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_441"&gt;et&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_442"&gt;essor&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_443"&gt;systèmes&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_444"&gt;informatiques&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_445"&gt;et&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_446"&gt;communications&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_447"&gt;ont&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_448"&gt;généré&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_449"&gt;forces&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_450"&gt;diverses&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_451"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_452"&gt;parachevèrent&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_453"&gt;nouvelle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_454"&gt;géopolitique&lt;/span&gt;, une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_455"&gt;nouvelle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_456"&gt;économie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_457"&gt;et&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_458"&gt;véritable&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_459"&gt;techno&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_460"&gt;science&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_461"&gt;Dans&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_462"&gt;sphère&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_463"&gt;philosophique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_464"&gt;on&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_465"&gt;pourrait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_466"&gt;dire&lt;/span&gt; que le panorama &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_467"&gt;qui&lt;/span&gt; s’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_468"&gt;ouvrit&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_469"&gt;pour&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_470"&gt;dernières&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_471"&gt;générations&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_472"&gt;ne&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_473"&gt;fut&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_474"&gt;vraisemblablement&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_475"&gt;pas&lt;/span&gt; le plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_476"&gt;encourageant&lt;/span&gt;. En &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_477"&gt;effet&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_478"&gt;tel&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_479"&gt;souligné&lt;/span&gt; par A. Pintor-Ramos, la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_480"&gt;philosophie&lt;/span&gt; a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_481"&gt;pris&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_482"&gt;caractéristiques&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_483"&gt;semblables&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_484"&gt;celles&lt;/span&gt; d’une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_485"&gt;énorme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_486"&gt;tours&lt;/span&gt; de Babel &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_487"&gt;dans&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_488"&gt;laquelle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_489"&gt;parlent&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_490"&gt;sans&lt;/span&gt; se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_491"&gt;comprendre&lt;/span&gt;, les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_492"&gt;courants&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_493"&gt;idées&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_494"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_495"&gt;penseurs&lt;/span&gt; le plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_496"&gt;dissimilaires&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_497"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_498"&gt;lointains&lt;/span&gt; (entre &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_499"&gt;s&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_500"&gt;On&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_501"&gt;peut&lt;/span&gt; en plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_502"&gt;penser&lt;/span&gt; que, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_503"&gt;dans&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_504"&gt;époque&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_505"&gt;crise&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_506"&gt;dépersonnalisante&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_507"&gt;pillarde&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_508"&gt;identités&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_509"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_510"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_511"&gt;milieu&lt;/span&gt; d’une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_512"&gt;société&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_513"&gt;vit&lt;/span&gt; s’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_514"&gt;effondre&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_515"&gt;idéal&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_516"&gt;hégélien&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_517"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_518"&gt;positiviste&lt;/span&gt; de l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_519"&gt;histoire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_520"&gt;comme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_521"&gt;progrès&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_522"&gt;sans&lt;/span&gt; fin, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_523"&gt;telle&lt;/span&gt; que le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_524"&gt;XXe&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_525"&gt;siècle&lt;/span&gt;, l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_526"&gt;existentialisme&lt;/span&gt; se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_527"&gt;profila&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_528"&gt;comme&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_529"&gt;réponse&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_530"&gt;aux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_531"&gt;situations&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_532"&gt;générations&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_533"&gt;proches&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_534"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_535"&gt;temps&lt;/span&gt; de la post-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_536"&gt;guerre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_537"&gt;dont&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_538"&gt;il&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_539"&gt;paraît&lt;/span&gt; bien &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_540"&gt;qu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_541"&gt;on&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_542"&gt;vient&lt;/span&gt; de s’en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_543"&gt;sortir&lt;/span&gt;, un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_544"&gt;plat&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_545"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_546"&gt;somptueux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_547"&gt;banquet&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_548"&gt;servi&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_549"&gt;avec&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_550"&gt;matisses&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_551"&gt;propres&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_552"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_553"&gt;irremplaçables&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_554"&gt;Compte&lt;/span&gt; tenue de l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_555"&gt;histoire&lt;/span&gt;, l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_556"&gt;existentialisme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_557"&gt;peut&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_558"&gt;être&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_559"&gt;perçu&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_560"&gt;comme&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_561"&gt;produit&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_562"&gt;germanique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_563"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_564"&gt;vit&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_565"&gt;jour&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_566"&gt;dans&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_567"&gt;années&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_568"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_569"&gt;début&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_570"&gt;répression&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_571"&gt;nazi&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_572"&gt;et&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_573"&gt;propos&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_574"&gt;œuvres&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_575"&gt;Jaspers&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_576"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_577"&gt;Heidegger&lt;/span&gt;. À l’origine &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_578"&gt;il&lt;/span&gt; se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_579"&gt;esquissa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_580"&gt;comme&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_581"&gt;philosophie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_582"&gt;académique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_583"&gt;formulée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_584"&gt;dans&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_585"&gt;langage&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_586"&gt;suffisamment&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_587"&gt;abstract&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_588"&gt;pour&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_589"&gt;demeurer&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_590"&gt;voilée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_591"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_592"&gt;commun&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_593"&gt;société&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_594"&gt;alors&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_595"&gt;manquât&lt;/span&gt; d’une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_596"&gt;formation&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_597"&gt;académique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_598"&gt;minimale&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_599"&gt;Nonobstant&lt;/span&gt;, son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_600"&gt;entrée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_601"&gt;dans&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_602"&gt;ambiant&lt;/span&gt; cultural &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_603"&gt;latin&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_604"&gt;supposa&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_605"&gt;diffusion&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_606"&gt;échelle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_607"&gt;mondiale&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_608"&gt;intuitions&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_609"&gt;basiques&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_610"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_611"&gt;premier&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_612"&gt;période&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_613"&gt;parsemé&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_614"&gt;phénoménologie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_615"&gt;husserlienne&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_616"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_617"&gt;maintenant&lt;/span&gt; (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_618"&gt;alors&lt;/span&gt; ?) &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_619"&gt;enrichi&lt;/span&gt; par la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_620"&gt;multiplicité&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_621"&gt;genres&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_622"&gt;littéraires&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_623"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_624"&gt;dramatiques&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_625"&gt;côté&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_626"&gt;talentueuse&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_627"&gt;habileté&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_628"&gt;auteurs&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_629"&gt;principalement&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_630"&gt;italiens&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_631"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_632"&gt;surtout&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_633"&gt;français&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_634"&gt;dont&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_635"&gt;pays&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_636"&gt;avait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_637"&gt;connu&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_638"&gt;horreur&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_639"&gt;et&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_640"&gt;désolation&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_641"&gt;deuxième&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_642"&gt;guerre&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_643"&gt;Ceci&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_644"&gt;nous&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_645"&gt;démontre&lt;/span&gt; que les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_646"&gt;nuances&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_647"&gt;acquises&lt;/span&gt; par le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_648"&gt;courant&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_649"&gt;existentielle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_650"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_651"&gt;long&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_652"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_653"&gt;siècle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_654"&gt;passé&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_655"&gt;furent&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_656"&gt;hétérogènes&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_657"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_658"&gt;éclectiques&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_659"&gt;Tel&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_660"&gt;qu&lt;/span&gt;’une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_661"&gt;pandémie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_662"&gt;héritée&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_663"&gt;guerre&lt;/span&gt;, l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_664"&gt;existentialisme&lt;/span&gt; en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_665"&gt;tant&lt;/span&gt; que «&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_666"&gt;mode&lt;/span&gt;» infecte l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_667"&gt;art&lt;/span&gt;, la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_668"&gt;prose&lt;/span&gt;, le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_669"&gt;théâtre&lt;/span&gt;, la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_670"&gt;philosophie&lt;/span&gt;, la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_671"&gt;théologie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_672"&gt;et&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_673"&gt;vie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_674"&gt;ordinaire&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_675"&gt;tout&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_676"&gt;période&lt;/span&gt; de l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_677"&gt;histoire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_678"&gt;contemporaine&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_679"&gt;tragique&lt;/span&gt; bien &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_680"&gt;sûr&lt;/span&gt;, que n’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_681"&gt;avait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_682"&gt;devant&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_683"&gt;soi&lt;/span&gt; que le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_684"&gt;colossal&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_685"&gt;projet&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_686"&gt;reconstruire&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_687"&gt;parmi&lt;/span&gt; les ruines, une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_688"&gt;société&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_689"&gt;avec&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_690"&gt;perspectives&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_691"&gt;sens&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_692"&gt;tout&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_693"&gt;fait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_694"&gt;nouvelles&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_695"&gt;fut&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_696"&gt;ainsi&lt;/span&gt; que, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_697"&gt;sous&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_698"&gt;même&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_699"&gt;drapeau&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_700"&gt;chrétiens&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_701"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_702"&gt;athées&lt;/span&gt; se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_703"&gt;sont&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_704"&gt;lancés&lt;/span&gt; à la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_705"&gt;défense&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_706"&gt;subjectivité&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_707"&gt;menacée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_708"&gt;et&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_709"&gt;cette&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_710"&gt;société&lt;/span&gt; que, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_711"&gt;pour&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_712"&gt;moment&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_713"&gt;paraissait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_714"&gt;être&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_715"&gt;sans&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_716"&gt;nord&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_717"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_718"&gt;dans&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_719"&gt;laquelle&lt;/span&gt;, le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_720"&gt;sens&lt;/span&gt; vital &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_721"&gt;résultait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_722"&gt;revêche&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_723"&gt;face&lt;/span&gt; à l'&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_724"&gt;anxiété&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_725"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_726"&gt;futur&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_727"&gt;qui&lt;/span&gt; s’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_728"&gt;entrevoyait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_729"&gt;aduste&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_730"&gt;pour&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_731"&gt;être&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_732"&gt;humain&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_733"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_734"&gt;avait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_735"&gt;appris&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_736"&gt;effectives&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_737"&gt;manières&lt;/span&gt; de s’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_738"&gt;autodétruire&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_739"&gt;champions&lt;/span&gt; d’un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_740"&gt;pareil&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_741"&gt;triomphe&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_742"&gt;fut&lt;/span&gt;, entre &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_743"&gt;autres&lt;/span&gt;, le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_744"&gt;parisien&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_745"&gt;Jean&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_746"&gt;Paul&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_747"&gt;Sartre&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_748"&gt;Avec&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_749"&gt;lui&lt;/span&gt;, la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_750"&gt;pensée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_751"&gt;existentialiste&lt;/span&gt; se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_752"&gt;vulgarise&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_753"&gt;comme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_754"&gt;aucune&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_755"&gt;autre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_756"&gt;courant&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_757"&gt;pensée&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_758"&gt;avait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_759"&gt;fait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_760"&gt;auparavant&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_761"&gt;tout&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_762"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_763"&gt;moins&lt;/span&gt;, en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_764"&gt;philosophie&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_765"&gt;Sartre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_766"&gt;vingt&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_767"&gt;cinq&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_768"&gt;ans&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_769"&gt;après&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_770"&gt;année&lt;/span&gt; 2005 &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_771"&gt;célébra&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_772"&gt;centenaire&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_773"&gt;naissance&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_774"&gt;et&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_775"&gt;vingt&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_776"&gt;cinquième&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_777"&gt;anniversaire&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_778"&gt;mort&lt;/span&gt; de ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_779"&gt;penseur&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_780"&gt;commandant&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_781"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_782"&gt;mouvement&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_783"&gt;existentialiste&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_784"&gt;français&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_785"&gt;et&lt;/span&gt;, d’une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_786"&gt;certaine&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_787"&gt;façon&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_788"&gt;directeur&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_789"&gt;spirituel&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_790"&gt;jeunesse&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_791"&gt;européenne&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_792"&gt;depuis&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_793"&gt;deuxième&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_794"&gt;moitié&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_795"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_796"&gt;décade&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_797"&gt;année&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_798"&gt;quarante&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_799"&gt;jusqu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_800"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_801"&gt;frénésie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_802"&gt;affolant&lt;/span&gt; de l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_803"&gt;inoubliable&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_804"&gt;mai&lt;/span&gt; 68.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_805"&gt;Sartre&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_806"&gt;pour&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_807"&gt;parler&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_808"&gt;métaphoriquement&lt;/span&gt;, se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_809"&gt;révèle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_810"&gt;comme&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_811"&gt;luminaire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_812"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_813"&gt;expédie&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_814"&gt;éclats&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_815"&gt;spéciaux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_816"&gt;pour&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_817"&gt;beaucoup&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_818"&gt;générations&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_819"&gt;jeunes&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_820"&gt;philosophes&lt;/span&gt;. En &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_821"&gt;fait&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_822"&gt;Christian&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_823"&gt;Descamps&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_824"&gt;met&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_825"&gt;comme&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_826"&gt;aïeul&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_827"&gt;toute&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_828"&gt;fournée&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_829"&gt;écrivains&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_830"&gt;français&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_831"&gt;tel&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_832"&gt;Foucault&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_833"&gt;ou&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_834"&gt;Deleuze&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_835"&gt;et&lt;/span&gt; c’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_836"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_837"&gt;mérité&lt;/span&gt; si &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_838"&gt;on&lt;/span&gt; a en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_839"&gt;compte&lt;/span&gt; l’infatigable &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_840"&gt;activité&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_841"&gt;politique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_842"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_843"&gt;sociale&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_844"&gt;remplit&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_845"&gt;et&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_846"&gt;ample&lt;/span&gt; radio d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_847"&gt;action&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_848"&gt;fut&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_849"&gt;capable&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_850"&gt;atteindre&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_851"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_852"&gt;long&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_853"&gt;sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_854"&gt;carrière&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_855"&gt;occasion&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_856"&gt;quelconque&lt;/span&gt;, un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_857"&gt;néophyte&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_858"&gt;pourrait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_859"&gt;même&lt;/span&gt; s’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_860"&gt;enfouir&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_861"&gt;biographie&lt;/span&gt; d’un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_862"&gt;auteur&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_863"&gt;choisi&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_864"&gt;ou&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_865"&gt;éventuellement&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_866"&gt;lire&lt;/span&gt; entre les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_867"&gt;lignes&lt;/span&gt; de n’importe &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_868"&gt;quel&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_869"&gt;texte&lt;/span&gt;, une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_870"&gt;localisation&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_871"&gt;oisivement&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_872"&gt;abrégée&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_873"&gt;circonstances&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_874"&gt;entourèrent&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_875"&gt;sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_876"&gt;production&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_877"&gt;scientifique&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_878"&gt;littéraire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_879"&gt;ou&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_880"&gt;philosophique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_881"&gt;ou&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_882"&gt;encore&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_883"&gt;esquisser&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_884"&gt;brièvement&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_885"&gt;pour&lt;/span&gt; s’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_886"&gt;introduire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_887"&gt;vite&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_888"&gt;dans&lt;/span&gt; le gros de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_889"&gt;pensée&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_890"&gt;Sartre&lt;/span&gt;, par &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_891"&gt;contre&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_892"&gt;puisque&lt;/span&gt; s’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_893"&gt;offre&lt;/span&gt; a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_894"&gt;qui&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_895"&gt;lui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_896"&gt;approche&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_897"&gt;comme&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_898"&gt;fils&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_899"&gt;parfait&lt;/span&gt; de son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_900"&gt;temps&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_901"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_902"&gt;contexte&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_903"&gt;attentif&lt;/span&gt; à ses demandes &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_904"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_905"&gt;empressé&lt;/span&gt; de ses &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_906"&gt;nauséabondes&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_907"&gt;misères&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_908"&gt;ne&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_909"&gt;pourrait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_910"&gt;pas&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_911"&gt;être&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_912"&gt;soustrait&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_913"&gt;tragédies&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_914"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_915"&gt;luttes&lt;/span&gt; de son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_916"&gt;époque&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_917"&gt;sans&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_918"&gt;affecter&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_919"&gt;gravement&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_920"&gt;intégrité&lt;/span&gt; de son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_921"&gt;œuvre&lt;/span&gt; ni &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_922"&gt;commotionner&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_923"&gt;aussi&lt;/span&gt; ses bases &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_924"&gt;avec&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_925"&gt;possibilité&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_926"&gt;élaborer&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_927"&gt;jugements&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_928"&gt;équivoques&lt;/span&gt; sur &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_929"&gt;sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_930"&gt;personne&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_931"&gt;sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_932"&gt;pensée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_933"&gt;et&lt;/span&gt; son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_934"&gt;importance&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En plus de se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_935"&gt;présenter&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_936"&gt;comme&lt;/span&gt; total &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_937"&gt;compagnon&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_938"&gt;aspirations&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_939"&gt;sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_940"&gt;génération&lt;/span&gt;, ses &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_941"&gt;trait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_942"&gt;dénotent&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_943"&gt;intellectuel&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_944"&gt;profondément&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_945"&gt;honnête&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_946"&gt;avec&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_947"&gt;soi&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_948"&gt;même&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_949"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_950"&gt;solidaire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_951"&gt;avec&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_952"&gt;collectivité&lt;/span&gt; de son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_953"&gt;époque&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_954"&gt;Sartre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_955"&gt;donc&lt;/span&gt;, s’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_956"&gt;éprend&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_957"&gt;écrit&lt;/span&gt;, se trompe, se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_958"&gt;passionne&lt;/span&gt; d’une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_959"&gt;idée&lt;/span&gt; (par une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_960"&gt;idée&lt;/span&gt;), &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_961"&gt;écrit&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_962"&gt;nouveau&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_963"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_964"&gt;écrit&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_965"&gt;encore&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_966"&gt;pour&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_967"&gt;rectifiant&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_968"&gt;ou&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_969"&gt;raréfiant&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_970"&gt;davantage&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_971"&gt;mais&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_972"&gt;jamais&lt;/span&gt; reste &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_973"&gt;tranquille&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_974"&gt;dans&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_975"&gt;commodité&lt;/span&gt; de son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_976"&gt;appartement&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_977"&gt;acagnardé&lt;/span&gt; à son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_978"&gt;bureau&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_979"&gt;gribouillant&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_980"&gt;inoffensifs&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_981"&gt;petits&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_982"&gt;ouvrages&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_983"&gt;pleins&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_984"&gt;adresse&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_985"&gt;logorrhéique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_986"&gt;ou&lt;/span&gt; de simple &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_987"&gt;vulgarité&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_988"&gt;quotidienne&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_989"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_990"&gt;pour&lt;/span&gt; ces &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_991"&gt;raisons&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_992"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_993"&gt;pour&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_994"&gt;beaucoup&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_995"&gt;autres&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_996"&gt;omises&lt;/span&gt; o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_997"&gt;inconnues&lt;/span&gt; que, à l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_998"&gt;heure&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_999"&gt;affronter&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1000"&gt;sartrisme&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1001"&gt;tout&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1002"&gt;étudiant&lt;/span&gt;, historien &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1003"&gt;ou&lt;/span&gt; simple &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1004"&gt;lecteur&lt;/span&gt;, se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1005"&gt;trouve&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1006"&gt;face&lt;/span&gt; à une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1007"&gt;pensée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1008"&gt;dont&lt;/span&gt; son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1009"&gt;impact&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1010"&gt;fut&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1011"&gt;accru&lt;/span&gt; parles &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1012"&gt;multiples&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1013"&gt;activités&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1014"&gt;proches&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1015"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1016"&gt;philosophe&lt;/span&gt; : &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1017"&gt;politique&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1018"&gt;vie&lt;/span&gt; militante, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1019"&gt;journalisme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1020"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1021"&gt;surtout&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1022"&gt;littérature&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1023"&gt;Encore&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1024"&gt;quelqu&lt;/span&gt;’un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1025"&gt;pourrait&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1026"&gt;objecter&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1027"&gt;qu&lt;/span&gt;’un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1028"&gt;essai&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1029"&gt;qui&lt;/span&gt; pose à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1030"&gt;nouveau&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1031"&gt;regard&lt;/span&gt; sur le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1032"&gt;thème&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1033"&gt;déjà&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1034"&gt;assez&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1035"&gt;mâché&lt;/span&gt; de l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1036"&gt;existentialisme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1037"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1038"&gt;quiconque&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1039"&gt;représente&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1040"&gt;est&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1041"&gt;court&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1042"&gt;importance&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1043"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1044"&gt;intérêt&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1045"&gt;dû&lt;/span&gt; à la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1046"&gt;banalisation&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1047"&gt;qu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1048"&gt;il&lt;/span&gt; a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1049"&gt;souffert&lt;/span&gt; ces &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1050"&gt;derniers&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1051"&gt;temps&lt;/span&gt;. En &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1052"&gt;outre&lt;/span&gt;, c’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1053"&gt;est&lt;/span&gt; bien &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1054"&gt;connu&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1055"&gt;discrédit&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1056"&gt;auquel&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1057"&gt;il&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1058"&gt;fut&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1059"&gt;soumis&lt;/span&gt; par ses plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1060"&gt;illustres&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1061"&gt;représentants&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1062"&gt;jusqu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1063"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1064"&gt;point&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1065"&gt;même&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1066"&gt;Sartre&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1067"&gt;qualifia&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1068"&gt;comme&lt;/span&gt; simple &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1069"&gt;mode&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1070"&gt;propre&lt;/span&gt; d’un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1071"&gt;snob&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1072"&gt;momentané&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1073"&gt;Qu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1074"&gt;est&lt;/span&gt;-ce que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1075"&gt;qu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1076"&gt;on&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1077"&gt;appelle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1078"&gt;existentialisme&lt;/span&gt; ? La &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1079"&gt;majorité&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1080"&gt;ceux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1081"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1082"&gt;utilisent&lt;/span&gt; ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1083"&gt;mot&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1084"&gt;seraient&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1085"&gt;très&lt;/span&gt; mal à l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1086"&gt;aise&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1087"&gt;pour&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1088"&gt;justifier&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1089"&gt;car&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1090"&gt;aujourd&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1091"&gt;hui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1092"&gt;il&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1093"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1094"&gt;devenu&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1095"&gt;mode&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1096"&gt;Il&lt;/span&gt; n’y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1097"&gt;point&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1098"&gt;difficulté&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1099"&gt;déclarer&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1100"&gt;qu&lt;/span&gt;’un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1101"&gt;musicien&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1102"&gt;ou&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1103"&gt;qu&lt;/span&gt;’un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1104"&gt;peintre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1105"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1106"&gt;existentialiste&lt;/span&gt;»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1107"&gt;Toutefois&lt;/span&gt;, une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1108"&gt;analyse&lt;/span&gt; plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1109"&gt;profond&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1110"&gt;postmodernité&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1111"&gt;révèle&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1112"&gt;existence&lt;/span&gt; en elle d’un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1113"&gt;conglomérat&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1114"&gt;éléments&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1115"&gt;profondément&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1116"&gt;enracinés&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1117"&gt;dans&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1118"&gt;existentialisme&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1119"&gt;tels&lt;/span&gt; que l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1120"&gt;irrationalisme&lt;/span&gt; (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1121"&gt;ou&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1122"&gt;anti&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1123"&gt;rationalisme&lt;/span&gt;), l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1124"&gt;opposition&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1125"&gt;garantie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1126"&gt;et&lt;/span&gt; tenace à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1127"&gt;quoique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1128"&gt;ait&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1129"&gt;goût&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1130"&gt;imposition&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1131"&gt;dogmatique&lt;/span&gt;, la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1132"&gt;nécessité&lt;/span&gt; d’un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1133"&gt;connaissance&lt;/span&gt; plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1134"&gt;expérimentale&lt;/span&gt; sur la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1135"&gt;vie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1136"&gt;naturelle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1137"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1138"&gt;humaine&lt;/span&gt; par &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1139"&gt;dessus&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1140"&gt;sophistiquées&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1141"&gt;abstractions&lt;/span&gt; mentales &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1142"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1143"&gt;aussi&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1144"&gt;découverte&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1145"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1146"&gt;propre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1147"&gt;potentiel&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1148"&gt;personnel&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1149"&gt;basée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1150"&gt;dans&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1151"&gt;affirmation&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1152"&gt;subjective&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1153"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1154"&gt;quelquefois&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1155"&gt;même&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1156"&gt;absolutiste&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1157"&gt;propre&lt;/span&gt; liberté &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1158"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1159"&gt;niveau&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1160"&gt;économique&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1161"&gt;personnelle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1162"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1163"&gt;sociale&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1164"&gt;Encore&lt;/span&gt; plus, la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1165"&gt;contemplation&lt;/span&gt; d’une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1166"&gt;France&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1167"&gt;qui&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1168"&gt;pour&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1169"&gt;gaieté&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1170"&gt;quelques&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1171"&gt;uns&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1172"&gt;et&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1173"&gt;perplexité&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1174"&gt;enragée&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1175"&gt;autres&lt;/span&gt; a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1176"&gt;célébré&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1177"&gt;avec&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1178"&gt;toute&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1179"&gt;pompe&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1180"&gt;centenaire&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1181"&gt;naissance&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1182"&gt;Jean&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1183"&gt;Paul&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1184"&gt;Sartre&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1185"&gt;démontre&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1186"&gt;fois&lt;/span&gt; de plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1187"&gt;comment&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1188"&gt;sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1189"&gt;pensée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1190"&gt;et&lt;/span&gt; son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1191"&gt;influence&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1192"&gt;restent&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1193"&gt;intimement&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1194"&gt;enracinés&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1195"&gt;dans&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1196"&gt;mémoire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1197"&gt;historique&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1198"&gt;générations&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1199"&gt;nées&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1200"&gt;dans&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1201"&gt;derniers&lt;/span&gt; lustres. Le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1202"&gt;vacarme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1203"&gt;organisé&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1204"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1205"&gt;tour&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1206"&gt;cet&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1207"&gt;événement&lt;/span&gt;, a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1208"&gt;fait&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1209"&gt;nouveau&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1210"&gt;populaires&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1211"&gt;production&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1212"&gt;réflexion&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1213"&gt;et&lt;/span&gt; critique &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1214"&gt;littéraire&lt;/span&gt; sur le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1215"&gt;personnage&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1216"&gt;qui&lt;/span&gt; en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1217"&gt;est&lt;/span&gt; à l’origine. J’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1218"&gt;essaierai&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1219"&gt;dans&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1220"&gt;lignes&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1221"&gt;successives&lt;/span&gt; d’en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1222"&gt;esquisser&lt;/span&gt; ses &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1223"&gt;traits&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1224"&gt;fondamentaux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1225"&gt;et&lt;/span&gt; son (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1226"&gt;leur&lt;/span&gt;) &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1227"&gt;importance&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La marque &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1228"&gt;intellectuelle&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1229"&gt;Sartre&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le 16 &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1230"&gt;avril&lt;/span&gt; 1980, un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1231"&gt;œdème&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1232"&gt;pulmonaire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1233"&gt;éteignit&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1234"&gt;vie&lt;/span&gt;, à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1235"&gt;hôpital&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1236"&gt;Broussais&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1237"&gt;Paris&lt;/span&gt;, d’un des plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1238"&gt;réputés&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1239"&gt;intellectuels&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1240"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1241"&gt;XXe&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1242"&gt;siècle&lt;/span&gt; : &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1243"&gt;Jean&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1244"&gt;Paul&lt;/span&gt;-Charles-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1245"&gt;Aymard&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1246"&gt;Sartre&lt;/span&gt; ; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1247"&gt;avec&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1248"&gt;lui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1249"&gt;périssait&lt;/span&gt; un des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1250"&gt;dernier&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1251"&gt;maîtres&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1252"&gt;pensée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1253"&gt;française&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1254"&gt;et&lt;/span&gt; un des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1255"&gt;génies&lt;/span&gt; plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1256"&gt;étonnant&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1257"&gt;notre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1258"&gt;temps&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1259"&gt;Après&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1260"&gt;sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1261"&gt;mort&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1262"&gt;on&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1263"&gt;lui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1264"&gt;dédia&lt;/span&gt; plus de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1265"&gt;pages&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1266"&gt;qu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1267"&gt;aucun&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1268"&gt;autre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1269"&gt;événement&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1270"&gt;littéraire&lt;/span&gt; : «c’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1271"&gt;était&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1272"&gt;conscience&lt;/span&gt; critique &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1273"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1274"&gt;venait&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1275"&gt;disparaître&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1276"&gt;vérité&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1277"&gt;cet&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1278"&gt;homme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1279"&gt;au&lt;/span&gt; «&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1280"&gt;regard&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1281"&gt;bigle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1282"&gt;et&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1283"&gt;voix&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1284"&gt;nasale&lt;/span&gt;» &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1285"&gt;était&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1286"&gt;né&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1287"&gt;dans&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1288"&gt;même&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1289"&gt;ville&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1290"&gt;qu&lt;/span&gt;’à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1291"&gt;présent&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1292"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1293"&gt;cimetière&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1294"&gt;Montparnasse&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1295"&gt;garde&lt;/span&gt; ses cendres, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1296"&gt;Paris&lt;/span&gt;, le 21 &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1297"&gt;juin&lt;/span&gt; 1905. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1298"&gt;Jamais&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1299"&gt;il&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1300"&gt;ne&lt;/span&gt; s’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1301"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1302"&gt;marié&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1303"&gt;peut&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1304"&gt;être&lt;/span&gt; par son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1305"&gt;aversion&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1306"&gt;aux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1307"&gt;engagements&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1308"&gt;sérieux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1309"&gt;ou&lt;/span&gt; par simple &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1310"&gt;amour&lt;/span&gt; de la liberté. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1311"&gt;Néanmoins&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1312"&gt;hormis&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1313"&gt;sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1314"&gt;mères&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1315"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1316"&gt;Simone&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1317"&gt;Beauvoir&lt;/span&gt;, d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1318"&gt;autres&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1319"&gt;femmes&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1320"&gt;lui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1321"&gt;furent&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1322"&gt;proches&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1323"&gt;Je&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1324"&gt;pense&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1325"&gt;Olga&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1326"&gt;Koskiewicz&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1327"&gt;avec&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1328"&gt;laquelle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1329"&gt;eut&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1330"&gt;sorte&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1331"&gt;liaison&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1332"&gt;amoureuse&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1333"&gt;et&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1334"&gt;sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1335"&gt;fille&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1336"&gt;adoptive&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1337"&gt;Ariette&lt;/span&gt; El &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1338"&gt;Kaim&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1339"&gt;Jamais&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1340"&gt;il&lt;/span&gt; n’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1341"&gt;eut&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1342"&gt;disciples&lt;/span&gt; ni &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1343"&gt;occupa&lt;/span&gt; une &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1344"&gt;chaire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1345"&gt;universitaire&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1346"&gt;mais&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1347"&gt;il&lt;/span&gt; a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1348"&gt;reçu&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1349"&gt;noms&lt;/span&gt; de «&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1350"&gt;homme&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1351"&gt;siècle&lt;/span&gt;», «concentré de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1352"&gt;intelligence&lt;/span&gt;», «&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1353"&gt;nomade&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1354"&gt;merveilleux&lt;/span&gt;», «&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1355"&gt;anthologie&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1356"&gt;humanité&lt;/span&gt;» (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1357"&gt;Lévy&lt;/span&gt;), «&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1358"&gt;intellectuel&lt;/span&gt; total» (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1359"&gt;Uribe&lt;/span&gt;-Merino), «&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1360"&gt;tourbillon&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1361"&gt;enthousiasme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1362"&gt;qui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1363"&gt;finit&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1364"&gt;dans&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1365"&gt;hystérie&lt;/span&gt;» (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1366"&gt;Hirschberger&lt;/span&gt;), «&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1367"&gt;témoin&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1368"&gt;attentif&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1369"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1370"&gt;perspicace&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1371"&gt;notre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1372"&gt;temps&lt;/span&gt;» (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1373"&gt;Reale&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1374"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1375"&gt;Antiseri&lt;/span&gt;). &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1376"&gt;Pour&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1377"&gt;cette&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1378"&gt;raison&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1379"&gt;écrire&lt;/span&gt; sur ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1380"&gt;grand&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1381"&gt;maître&lt;/span&gt; de l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1382"&gt;existentialisme&lt;/span&gt; n’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1383"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1384"&gt;pas&lt;/span&gt; si &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1385"&gt;facile&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1386"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1387"&gt;pourtant&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1388"&gt;passionnant&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1389"&gt;Est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1390"&gt;Sartre&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1391"&gt;français&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1392"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1393"&gt;visage&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1394"&gt;pas&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1395"&gt;trop&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1396"&gt;agréable&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1397"&gt;mais&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1398"&gt;il&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1399"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1400"&gt;aussi&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1401"&gt;personnage&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1402"&gt;où&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1403"&gt;on&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1404"&gt;peut&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1405"&gt;trouver&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1406"&gt;sorte&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1407"&gt;modèle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1408"&gt;paradigmatique&lt;/span&gt; de l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1409"&gt;intellectuel&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1410"&gt;engagé&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1411"&gt;polémique&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1412"&gt;éclectique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1413"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1414"&gt;actuel&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1415"&gt;tel&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1416"&gt;qu&lt;/span&gt;’une «aventure &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1417"&gt;qui&lt;/span&gt; se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1418"&gt;passe&lt;/span&gt; à &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1419"&gt;plusieurs&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1420"&gt;vitesses&lt;/span&gt;» (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1421"&gt;Lévy&lt;/span&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1422"&gt;Avec&lt;/span&gt; la figure de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1423"&gt;Sartre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1424"&gt;nous&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1425"&gt;nous&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1426"&gt;trouvons&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1427"&gt;face&lt;/span&gt; à un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1428"&gt;cas&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1429"&gt;unique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1430"&gt;dans&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1431"&gt;toute&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1432"&gt;histoire&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1433"&gt;pensée&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1434"&gt;contemporaine&lt;/span&gt;. En &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1435"&gt;effet&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1436"&gt;surtout&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1437"&gt;aujourd&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1438"&gt;hui&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1439"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1440"&gt;davantage&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1441"&gt;chez&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1442"&gt;jeunes&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1443"&gt;on&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1444"&gt;conçoit&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1445"&gt;occasionnellement&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1446"&gt;philosophe&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1447"&gt;comme&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1448"&gt;homme&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1449"&gt;solitude&lt;/span&gt;, l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1450"&gt;isolement&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1451"&gt;et&lt;/span&gt; l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1452"&gt;abstraction&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1453"&gt;dans&lt;/span&gt; un monde d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1454"&gt;idées&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1455"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1456"&gt;raisonnements&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1457"&gt;inapplicables&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1458"&gt;Sa&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1459"&gt;physionomie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1460"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1461"&gt;pintourluré&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1462"&gt;mystère&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1463"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1464"&gt;même&lt;/span&gt; de folie &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1465"&gt;ou&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1466"&gt;débilité&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1467"&gt;mentale&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1468"&gt;Ainsi&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1469"&gt;philosophie&lt;/span&gt; n’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1470"&gt;est&lt;/span&gt; plus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1471"&gt;captivante&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1472"&gt;pour&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1473"&gt;beaucoup&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1474"&gt;Sartre&lt;/span&gt;, par &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1475"&gt;contre&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1476"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1477"&gt;capable&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1478"&gt;enseigner&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1479"&gt;aux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1480"&gt;nouvelles&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1481"&gt;générations&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1482"&gt;qu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1483"&gt;on&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1484"&gt;peut&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1485"&gt;construire&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1486"&gt;système&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1487"&gt;conceptuel&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1488"&gt;rigoureux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1489"&gt;tout&lt;/span&gt; en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1490"&gt;étant&lt;/span&gt; un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1491"&gt;homme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1492"&gt;proche&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1493"&gt;besoins&lt;/span&gt; de son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1494"&gt;époque&lt;/span&gt;. Ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1495"&gt;dans&lt;/span&gt; ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1496"&gt;sens&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1497"&gt;où&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1498"&gt;il&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1499"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1500"&gt;inégalable&lt;/span&gt; : &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1501"&gt;philosophe&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1502"&gt;dans&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1503"&gt;règles&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1504"&gt;mais&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1505"&gt;aussi&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1506"&gt;romancier&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1507"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1508"&gt;dramaturge&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1509"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1510"&gt;scénariste&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1511"&gt;du&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1512"&gt;cinéma&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1513"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1514"&gt;activiste&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1515"&gt;politique&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1516"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1517"&gt;essayiste&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1518"&gt;et&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1519"&gt;amant&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1520"&gt;vie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1521"&gt;et&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1522"&gt;femmes&lt;/span&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1523"&gt;nom&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1524"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1525"&gt;drapeau&lt;/span&gt;. Ses &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1526"&gt;conférences&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1527"&gt;finissent&lt;/span&gt; en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1528"&gt;tumulte&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1529"&gt;Poussées&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1530"&gt;chaises&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1531"&gt;détruites&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1532"&gt;services&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1533"&gt;ordre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1534"&gt;débordés&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1535"&gt;tentatives&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1536"&gt;rixes&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1537"&gt;cris&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1538"&gt;pithiatisme&lt;/span&gt;… Les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1539"&gt;gens&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1540"&gt;vont&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1541"&gt;chez&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1542"&gt;Centraux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1543"&gt;pour&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1544"&gt;entendre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1545"&gt;dire&lt;/span&gt; à ce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1546"&gt;petit&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1547"&gt;homme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1548"&gt;dire&lt;/span&gt; que l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1549"&gt;existentialisme&lt;/span&gt;, à la fin, n’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1550"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1551"&gt;qu&lt;/span&gt;’un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1552"&gt;humanisme&lt;/span&gt;, de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1553"&gt;même&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1554"&gt;façon&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1555"&gt;qu&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1556"&gt;ils&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1557"&gt;iraient&lt;/span&gt; a l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1558"&gt;Olympia&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1559"&gt;pour&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1560"&gt;écouter&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1561"&gt;Harry&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1562"&gt;Belafonte&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1563"&gt;ou&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1564"&gt;Frank&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1565"&gt;Sinatra&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1566"&gt;Ainsi&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1567"&gt;donc&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1568"&gt;Sartre&lt;/span&gt; se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1569"&gt;révèle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1570"&gt;dans&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1571"&gt;tous&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1572"&gt;genres&lt;/span&gt; de l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1573"&gt;époque&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1574"&gt;On&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1575"&gt;découvre&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1576"&gt;affairé&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1577"&gt;toutes&lt;/span&gt; se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1578"&gt;forces&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1579"&gt;au&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1580"&gt;présent&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1581"&gt;comme&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1582"&gt;assoiffé&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1583"&gt;posséder&lt;/span&gt; le monde en son &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1584"&gt;ensemble&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1585"&gt;Sartre&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1586"&gt;tel&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1587"&gt;exprimé&lt;/span&gt; par &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1588"&gt;Anna&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1589"&gt;Boschetti&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1590"&gt;fut&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1591"&gt;nouveau&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1592"&gt;Bergson&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1593"&gt;philosophie&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1594"&gt;et&lt;/span&gt; le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1595"&gt;nouveau&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1596"&gt;Gide&lt;/span&gt; de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1597"&gt;littérature&lt;/span&gt; : l’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1598"&gt;héritier&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1599"&gt;deux&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1600"&gt;trônes&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1601"&gt;furent&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1602"&gt;désoccupes&lt;/span&gt; en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1603"&gt;même&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1604"&gt;temps&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1605"&gt;Cela&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1606"&gt;est&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1607"&gt;Sartre&lt;/span&gt; : &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1608"&gt;aimé&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1609"&gt;tous&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1610"&gt;haï&lt;/span&gt; d’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1611"&gt;autres&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1612"&gt;athée&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1613"&gt;rebelle&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1614"&gt;iconoclaste&lt;/span&gt; des &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1615"&gt;principes&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1616"&gt;sacristie&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1617"&gt;lutteur&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1618"&gt;amant&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1619"&gt;éternelle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1620"&gt;du&lt;/span&gt; «Castor»&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=534518123753885805#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1621"&gt;Aujourd&lt;/span&gt;’&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1622"&gt;hui&lt;/span&gt; les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1623"&gt;intellectuels&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1624"&gt;ne&lt;/span&gt; &
