miércoles 3 de junio de 2009

El peregrino detrás del Peregrino.

En la foto: las manos escribientes del Peregrino. «Es todo mi sentir un desconcierto;
un fuego el alma, la mirada un río;
de pronto espero, al punto desconfío;
ora divago, de repente acierto».

Camoens.

Los Opúsculos de un Peregrino cumplen un año en la blogósfera. Por accidente, el 3 de junio de 2008, nacieron en un café Internet en el número 4-25 tal vez, de la calle de la Factoría en Cartagena de Indias pero se crió en la de San Miguel del Príncipe en Bogotá.
Para celebrarlo, para cantarme a mí mismo como Whitman, he decidido tomar algunas frases de viejas entradas e irlas recopilando, modificándolas. Seguro estoy de que mis lectores habituales no las leyeron, pues, este espacio, en su infancia modesta y apacible, apenas y contaba con visitantes. Fue Yara quien me enseñó el arte y los trucos y hoy hasta un buen lugar tengo en el ranking.
Pero, antes de empezar, debo reconocer que este espacio, ha significado para mí encontrar gente maravillosa en el camino, amigos venidos de los cuatro puntos cardinales: de las montañas andinas, de la Antioquia de la que intento desasirme, de la gamberra capital colombiana, de las pampas del sur, del Río de la Plata de aguas amarillas, de la Argentina toda, del cosmopolita Madrid, de las tierras místicas del Al-Ándalus, de los más diversos rincones de la península, de los territoires de glace de Voltaire, que son el Canadá, del Méjico de bravías águilas y más bravos aún desiertos, del Perú de los Incas, del Paraguay que grita en guaraní sus penas, del Chile austral y metálico que cantara Neruda, de la Cuba cubana y altiva de nictálopes y andenes desvencijados adonde ya no llega el tren ni pasa más García Lorca, de la República Dominicana de mulatos lúbricos y sonrientes, y de muchos otros lugares…
A todos les diré como el primer día, como en la primera entrada: que este es mi blog –mon petit recoin, la dimora di alcuni dei mei pensieri- que lo escribo desde un país de palmeras y ventiscas, de risa y desencanto.
Bienvenido anónimo navegante. Bienvenidos curiosos todos. Bienvenidos lectores desocupados. Bienvenidos amigos y enemigos ávidos de saber, de lectura, de palabras. Bienvenidos a mi reino. Dejadme correr ante vosotros el velo de mi ser...
¿Quién es el peregrino detrás del Peregrino?
Para empezar, nací junto a unas palmeras muy cerca del mar de los caribes, del olvido. Una tarde, en medio de soles y calores insoportables, me abrí paso por la núbil vagina de mi madre para, desafiante, abrir los ojos y volverlos pronto a cerrar: estaba mortecino. Un mes después me desahuciaron. Pero, la vida y su malquerencia fueron más fuertes. Sobreviví. Crecí. Aquí y allá. Sin muchas cosas aunque con muchos sueños y con terribles ansias de ser libre, de ser pájaro que vuela, de ser mariposa o manzano como suspiraba Neruda y fantasma que se cuela por las rendijas, que vuelve a entrarse por la ventana, que se cuela por una rendija del rosetón y que sobrevuela el cuarto de la memoria disfrazado de recuerdo.
Vivía encerrado y los cuidados médicos se redoblaban. Fue entonces cuando aprendí a husmear los libros, sin saber siquiera leerlos.
Un día, sobre el gran atlas de mi padre, montado en mi Wolkswagen miniatura (el mejor regalo de Reyes que jamás tuve) empecé a recorrer el Oriente y Europa; pasaba el Bósforo de un salto, bajaba al Peloponeso y luego, haciendo trampas, bordeaba el Adriático, cruzaba el Po, daba un giro sobre Lucerna arrastrando castillos y me encaminaba hacia los Pirineos.
Creo que fue en esa época cuando aprendí de memoria los ríos de España y las ciudades por donde pasaba el Guadalquivir: el Tajo, el Duero, el Ebro, Sanlúcar, Andújar, Sevilla, Córdoba.
Luego, conseguí un barco, por mi cumpleaños, emprendí la expedición y, Danubio adentro, me perdía en la Dacia misteriosa. A lo lejos quedaba Transilvania, recóndita y espeluznante.
Haciendo trampas, como siempre, salía del embrollo: en la Selva Negra traía mi Wolskwagen y lo hacía caer del cielo; montaba el barco encima y, a las puertas del Rin, lo hacía desaparecer de nuevo. Rodando, rodando, terminaba mis fantasías en los Países Bajos y me iba a cenar.
Tal que Mafalda, detestaba las sopas. Cremas de verduras, de cebollas, de carne fresca, de gallinas, de plátanos; ninguna me placía.
Cuando llovía salía a la ventana como a contar las gotas. Creo que fue la lluvia la que me enseñó lo que es la melancolía.
Al anochecer, muy temprano, decía mis oraciones y me dormía, al ritmo de los padrenuestros. «Ángel de mi guarda, mi dulce compañía»…y se apagaban mis ojos inquietos.
Should my early life seem, (as well it might) a dream, dice Poe. Pero, pasé por mi niñez a gran velocidad. Muy precoz, como siempre, salí pronto del regazo materno, del calor del hogar. Me eduqué en un colegio al cuidado de los clérigos de san...
Mientras mi viejo atlas, olvidado, se consumía en la humedad y el moho, yo volaba con Verne, con García Márquez, con Flaubert, con Unamuno. Dostoievski me enseñó la mezquindad del corazón y Camus la gratuidad del mundo; con Nietzsche vi su locura y con Kierkegaard su brevedad. Platón me enseñó a amar la poesía y Aristóteles a odiar a Dios. Con el Aquinate descubrí el latín de los antiguos y con Malebranche el francés de Molière. Agustín me hizo recuperar la fe ardiente de la niñez y Marx sus inconsistencias. Así pasé mis mejores años: leyendo. Leía sin prudencia, sin prevenciones. A decir verdad, nunca he arado la tierra ni buscado nidos (es de Sartre. Cito de memoria), nunca hice un herbario ni tiré piedras a los pájaros. Pero, los libros fueron mis pájaros y mis nidos, mi herbario y mi campo, la biblioteca era el mundo encerrado en un estante. Platónico por naturaleza, fui del saber a su objeto, me parecía que la idea tenía más realidad que la cosa. C'est dans les livres que j'ai rencontré l'univers.
Después, pasando el tiempo, terminé mi camino en la vieja Santa Fe, de esmog frío y viento de montaña. Me enamoré de la sórdida carrera décima, de la alcurnia capitalina de manos de niña española, me desterré a una ciudad cuyos rostros y gente van de prisa. Y se me quedó prendado el corazón en los oquedales de sus cerros, en sus putas y sus maricas. Por eso, a veces me hace falta La Candelaria vieja en donde siempre se encuentra una historia, la elegancia inglesa de Teusaquillo y el Chapinero ruidoso y noctámbulo. Pienso en el lejano Fontibón con sus charcos, en la Suba de calles estrechas, de barrios deprimidos y de rubicundas mejillas infantinas. Repaso el norte opulento, el sur olvidado, sus rostros tristes, casi sin esperanza. Ciudad de todos, tierra de nadie, lloro su soledad, sus mañanas de sol espléndido, sus tardes bajo la lluvia que empaña las ventanas antiguas, el hormigueo de sus quincalleros…
Creo que por mis condiciones personales, por tener una mente tan inquieta, y luego por haber podido establecer contactos desde que era niño con gente y maneras extranjeras, siempre me mantuve un poco a distancia –lo digo humildemente- de los gustos, palabras y hábitos del lumpen. Me siento a veces –más en este destierro- como distinto y lejano, algo así como un predestinado. Acaso una nueva Juana de Arco, llamado a una gran misión. Yo también oigo voces. Como dice el poeta, «voces que anuncian: ahí vienen tus angustias. Voces quebradas: pasaron ya tus días. Son fantasmas, una multitud de fantasmas ebrios».
Mi mente es inquieta, deseosa de conocer: es un ardor encendido, sed que a veces siento de todos los versos, ansias de conocerlo todo.
Cuando la masa ignara y amorfa prefiere exaltar el nacionalismo mostrando las bondades innegables de nuestra tierra y de nuestra gente, yo prefiero cultivar una sana autocrítica. Soy, en realidad un antipatriota. Tal vez es que, si queremos mejorar, como decía David Sánchez Juliao, debemos ser implacables con nosotros mismos, reconocer que hemos terminado siendo mediocres y que estamos muy lejos y muy por debajo de los grandes ejemplos de hidalguía, sacrificio y audacia de muchos de los que nos han precedido en esta Historia mal escrita, campo en ruinas.
Detesto la complacencia dulzona y el patriotismo masturbador y narcisista. El nacionalismo, como a Camilo José Cela, se me curó viajando.
Me río de la procacidad literaria, la disfruto; y sin embargo, creo en el respeto, la compasión, la solidaridad. Soy una especie de Marx y Nietzsche reunidos. En mística un Eckhart, en estética un Céline; en gustos, un heterodoxo relapso. Tan humilde como Moisés, tan egotista como De Gaulle. Tan mierda y tan nada de lo anterior como todos ellos.
Respecto a la gente de mi raza estoy lleno de pecados inauditos. Cuando mis ancestros, sedientos de oro, se establecieron cerca del mar, se creyeron condenados a morir allí para siempre. Creo que de indias livianas que cedieron al lúbrico conquistador, que aprendió a vivir perdido entre las ciénagas, vio la luz la pobre y zarrapastrosa progenie de mi padre. Más tarde, de las generaciones que se pierden en el tiempo espectral nació mi madre sin la casta ni la alcurnia de sus predecesores, todos peninsulares. Así fue pasando el tiempo y fueron atropellándose las horas los días y las edades hasta que aparecí yo, el hijo de esta historia espuria. De entre los míos, me siento a veces como el más avezado en esto de la gloria y el honor de los hombres, cosa que me ha traído no pocos contratiempos que no merecen ser recordados sino contados, pues contar un dolor es acaso consolarlo, como bien dijo Eça de Queirós (las referencias, os las quedo debiendo. Buscadlas en algún recodo viscoso de mi occipucio, si es que la memoria, por ventura, se aloja allí).
En un mundo que tiende a la homogeneidad, algo en mí insiste en hacer la diferencia. Me duelen los hombres, mis hermanos. Me duele el mundo y su miseria. Me duele, por ejemplo, me duele inmensamente África…
La vida me ha ido cambiando, afanosa y veloz. Un día, sin darme cuenta, descubriré que estoy viejo de veras y que aún no llego a ninguna parte. A eso me condena esta existencia impuesta: a la sensación angustiante y angustiosa de estar y sentirme siempre en camino. Camino y camino y el horizonte sigue estando igual, intacto delante de mis ojos como el primer día. No hay tal vez otra salida, sino amar el viaje y disfrutar del vértigo de la ruta. Quizá al final, cuando caiga agotado y exánime de mi viaje, unas manos más grandes me recogerán y me harán descansar para siempre. Mientras tanto, vivo de la apuesta como Pascal.
La vida, poco a poco me ha ido mostrando, hablando de sus penas, de sus amores perdidos, rotos, venidos a menos. Después de las peleas que he debido librar hasta ahora, creo haber terminado por renunciar a la fe en el amor y casi prefiero la comodidad de las conquistas furtivas. A estas alturas del partido, veo con claridad que lo humano fenece y que, como dijo Borges, «ser inmortal es baladí».
No obstante no tengo otro camino que seguir soñando y aspirando a lo más grande para seguir sintiendo que estoy vivo, pues, los sueños me hacen despertar, dejar la inercia y moverme por impulso propio. «El aburrimiento es algo semejante al polvo. Vamos y venimos sin verlo, respirándolo, comiéndolo, bebiéndolo. Sin embargo, basta detenerse unos instantes para que recubra el rostro, el cuerpo, las manos», escribe en su diario el curé de campagne. Por eso yo, también como Bernanos concluyo: «hay que moverse [¡debo moverme!] sin cesar».
Gracias, gracias, grazie, merci, thank you.

31 comentarios:

Gabriel Umaña Suárez dijo...

Un año hace que las palabras vieron la luz en este espacio; un año hace que empezó el preludio de un viaje interminable por un mundo sin límites.
Que los recuerdos del Volkswagen y del barco milenario sigan acompañando los opúsculos de ese alguien sin fronteras denominado peregrino.
Un abrazo!!

Germanico dijo...

Felicidades por este año!!! fELIZ CUMPLE, PUES!!! Tienes mucho talento. Un gran conocimiento. Mucha sapiencia literaria. Lindo rincón armaste.
Saludos y felicitaciones otra vez.

Xavier dijo...

Happy Birthday Peregrino. Yo consumi tambien del viento solaz que perturbo tu mente ese junio en la heroica. Yo estaba ahi, yo olia a sal tambien, yo sude entre la callejuelas de esa desterrada ciudad espanola con corazon negro y malicia india. Yo estuve ahi, y al igual que tu, tambien tuve que hacerme peregrino. Desde entonces tus letras me ayudan a extender ese ultimo dia en que nos vimos en el pais de las palmeras. Enhorabuena! Seguid(mira como lo digo)escribiendo, asi y solo asi, sabre que lo nacido en el caribe y criado en el paramo sera como un plano meta temporal que me conserva junto ti caro amigo!

Carmen dijo...

Felicidades por este fantástico año!!!
Espero seguir leyéndo este magnífico espacio durante muchos años más.

Un besito amigo

El Joker dijo...

Estimado cumpleblogger.

Que forma mas encantadora de celebrar tu primer año.

Ciertamente mis letras, mis humildes frases hiladas al calor de las musas que me asaltan, son nada comparado con lo que escribes.

Eres un completo tesoroal leer, un inmenso viaje imaginario para descubrir, un paseo por las calles de historia y la historia vivida en las calles.

Felicitaciones y que el Dios todopoderoso te premie con millones de publicaciones mas.

Stanley Kowalski dijo...

FELIZ PRIMER ANIVERSARIO, QUERIDO AMIGO!! Y QUE SEAN MUCHOS MAS!!

Me encantó la autobiografía de tu breve vida, maravillosamente escrita.

BESOTES HERMOSO!!!!

Tomáz dijo...

Querido amigo, es un placer festejar este primer año de su blog. Como dato curioso, le cuento que hace dos años, el primero de junio del 2007, comencé yo a bloguear también. algo debe tener Junio.
Me agrada descubrir cuánto de su vida hay en sus textos, y cómo en cada uno está esa busqueda de auto-expresión, camino de la libertad (Los negriodes, de Fernando Gonzáles).
Ha sido un placer encontrarlo por este medio, un abrazo desde la lluviosa Medellín.

Mariposa Tecknicolor dijo...

Usted disculpará, pero se me han salido un poco las lágrimas.

Qué maravilla.

Felicidades por el primer anivesario.
Abrazos.

Mariposa Tecknicolor.

p.d. hace un tiempo ya, que te he enlazado en mi página. Saludos desde la Ciudad de México.

p.d. 2. ¡qué manos más blancas! Y yo tan morena...

GusPlanet dijo...

FELICIDADES AMIGO PEREGRINO!

Estoy de regreso en el calor humeante de mi refugio parisino, y de a poco me pondré al día con la lectura de éste blog maravilloso ...

Brindo con Ud. por tantas palabras vertidas, tantos mundos compartidos y mi deseo más profundo para Ud. es que ojalá tanta teoria se vuelva práctica y pueda salir al mundo y comprobar tanta vida por sus propios medios!

Que así sea!

Maribel dijo...

Hola Peregrino,

muchas felicidades por el aniversario de tu blog, me ha encantado tu entrada porque de un tirón te he conocido y me has resumido todo lo que piensas y sientes.
Te admiro por los increíbles viajes que has realizado ... me ha gustado mucho lo del barco por el Danubio. Y sobretodo por todo lo que has leído y que te hace tan sabio .... me gusta como escribes y que cuentes lo que te duele ... me he sentido identificada.

Seguiré tu camino para que me sigas contando.

Un abrazo,
Maribel.

joselop44 dijo...

Felicidades, recibe mi más cordial enhorabuena. Es un placer leer tus escritos.
Un abrazo

Menda dijo...

Reciba usted mis felicitaciones por ese cumpleaños bloguero.

Un saludo cordialísimo.

Soñadora dijo...

Peregrino, muchas felicidades por este primer año de blog y en especial por escribir de una forma tan magistral!
Es increible el don que tienes para enganchar, y ninguna lectura parecer larga cuando uno está enredado entre tus letras.
Besitos,

Akira dijo...

Y eso que es tan solo un año... parece que llevaras la vida entera en esto.

Felicidades

Potter dijo...

Felicidades Peregrino! Felicidades...

Sabes que a pesar de estar en unas probables las antipodas politicas debo reconocer y apreciar tu prosa y elevado nivel literario.

Me encantó toda esta historia tuya! de verdad muy buena!
Un abrazo

vanto y vanchi dijo...

Un año...y los que faltan!!!

...y yo que apenas vengo llegando!

Quike dijo...

Un abrazo a aquel que se atrevió a abrir el pecho de par en par.

Felicidades y gracias por estar acá.

Quike micifous

Nightwriter dijo...

Pues muchas felicidades querido peregrino, ahora, junto con Tomáz, somos compañeros de nacimiento. me gustó mucho tu entrada es muy interesante toda la cultura que has aprendido gracias a los libros. me gustaría escribir uno para tener el privilegio de tenerte dentro de mis lecotres...

Saludos y Felicidades!!!!

Campanula dijo...

esta entrada me gusto muchisimo, por lo sincera y lo simple.
un abrazo

Escuer dijo...

Felicidades, Peregrino. Voy llegando a tu espacio así es que espero encontrar muchos textos más.
Saludos

Dark Angel dijo...

Mucho gusto... venir, conocerte, leerte, disfrutarte, y sobre todo, anhelar regresar.
Feliz 1 Año

DAN-T dijo...

Tendré que decir, que me ausente, para volver justo en tu año número uno. Quiero decir que he aprendido lo sufociente, tanto, como para venir en silencio y quedarme mudo mientras pienso. Muchas gracias por la reciprocidad. Adelante, que un futuro de molinos, espejos y hachas espera.

"Porque las estirpes condenadas a cien años de soledad, no tienen una segunda oportunidad sobre la tierra "

Julibelula dijo...

Mil gracias por tu comentario en mi blog!!! Siempre serás bienvenido.
Mil felicitaciones por el año de tu blog. Que sigas teniendo letras felices.

s david guzmán s dijo...

caray, la lluvia me enseñó lo que era la nostalgia; el nacionalismo se me acabó viajando. No sé qué tienen tus traducciones que me inquietan. Se me acabó la pila en la computadora, estoy en un café junto al bulevard Independencia de la Ciudad de Torreón, Coahuila. AL norte medio de la República Mexicana, a 800 km de mi casa.
Pero eso no pude terminar la lectura sin dejar de lado los ánimos de poner un comentario.

Gracias por el comentario que me dejas. No necesitas mi permiso, nadie que escriba debería ocultar sus pensamientos, antes bien, me alagas.

Qué manos chingado¡¡¡¡

(expresión que puede significar casi cualquier cosa)

Saludos.

Gabriel U.S. dijo...

Pasan los días y de aquel peregrino no hemos tenido noticia... acaso las palabras han inundado su embarcación e impiden su regreso... ¿será esto posible?

Yara dijo...

¡¡¡ JAPI VERDEI TU YU!!!, pelegrino, aunque tarde, pero es mejor que nunca, una año compartiendo letras, gracias por hacer mención del chuzo, ya sabe que estamos para servirnos, un fuerte abrazo.

PAOLA dijo...

Peregrino del alma y de la vida, feliz aniversario, qué honor tener un sitio en tu gran corazón y que esta red me haya permitido conocerte.
Te aprecio y te respeto mucho
Besos

insomne dijo...

peregrino te felicito por tu blog!!!ojala cumplas muchos años mas!!

PAOLA dijo...

Perefrino, felicidades por este año y celebro tantos otros y muchos éxitos
Sabes que eres bienvenido en mi espacio...besos

Allek dijo...

hola!
he vuelto a regresar!
checalo..
un abrazo!

copo dijo...

Aunque tarde te felicito por tu aniversario.
Me encanta que sepas tan bien lo que eres y que lo describas con tanta elegancia. No se que mas decirte, te admiro en verdad. No tardes en escribir de nuevo, si?
Un apreton fuerte de mis manos para tus manos.